Cuando razonamos sobre algún problema, solemos utilizar un esquema sencillo y útil la mayor parte de las veces. Esta forma de pensar es lo que se conoce como pensamiento lineal.

A continuación veremos los detalles de este proceso mental para conocer las características y tipos del pensamiento linal, y para saber cuándo solemos recurrir a este modelo.

¿Qué es el pensamiento lineal?

El pensamiento lineal, también llamado pensamiento vertical, es un método de resolución de problemas que utiliza la mente humana de forma habitual. Esta forma de enfrentarse al desafío intelectual requiere de varias condiciones.

En primer lugar, como es lógico, debemos seleccionar el estímulo sobre el que vamos a razonar. Además, seremos analíticos respecto a las variables del problema en cuestión. Por último, otra de las características fundamentales del pensamiento lineal, es que es secuencial. Este esquema se basa en el planteamiento consciente y racional acerca del estímulo sobre el que se está trabajando.

El término de pensamiento lineal o vertical fue acuñado por el psicólogo Edward de Bono, en 1970, cuando escribió acerca de lo que sería la contraposición a este concepto, el pensamiento lateral. Más adelante hablaremos sobre ello. En sus publicaciones, de Bono distingue entre el pensamiento lineal y el crítico porque, aunque tienen semejanzas, el lineal implica que la persona se valga del método para hallar una solución al problema.

Cuando aplicamos esta forma de razonar, automáticamente seleccionamos la información relevante para el proceso de resolución, obviando todo aquello que no nos es útil. El objeto es encontrar la respuesta que encaje más satisfactoriamente, una vez realizada la secuencia de pensamiento y analizado el problema.

¿Cuál es la aplicación práctica del pensamiento lineal? Tantas como podamos imaginar. Es evidente que las posibilidades del pensamiento humano son infinitas, por lo tanto, la aplicación de uno de sus métodos también lo será, por definición.

Cómo aprender a usar el pensamiento lineal

El autor Paul Sloane desarrolló un famoso método para que los niños pudieran desarrollar y optimizar su pensamiento lineal. Este sistema es el de los acertijos de situación. Se trata de una serie de ejercicios en los que siempre se plantea un problema y a continuación una serie de soluciones.

La cuestión es que algunas de estas soluciones serán imposibles, otras serán posibles y una en concreto será la más correcta de todas. Se le muestran todas al niño y deberá decidir la que escoge. Este ejercicio tiene una doble función. Por un lado, el participante está desarrollando la habilidad, no solo en el pensamiento lineal sino también en el lateral.

Pero además, el evaluador, que puede ser el profesor u otro profesional, puede comprobar de una manera gráfica y sencilla cuál es el tipo de pensamiento predominante en el pequeño. Dichas pruebas están diseñadas para ser empleadas con niños a partir de 4 años, pues es la edad en la que descubren que no todos los pensamientos son siempre ciertos y cuando comienzan a utilizar la inducción en sus razonamientos.

Por lo tanto, es entonces cuando están habilitados para realizar un proceso de pensamiento secuencial, como se requiere para el pensamiento lineal. Según Sloane, el aplicar este tipo de ejercicios desde edades tempranas, ayuda a hacer madurar los métodos de pensamiento, le aporta estabilidad tanto emocional como social al niño, le ayuda a rebajar su agresividad y tiene una repercusión positiva en su vida académica.

Tipos de pensamiento lineal (y sus características)

Ya conocemos las características de este proceso mental y la forma en la que se puede estimular. Ahora trataremos de descubrir las diferencias entre los diferentes tipos de pensamiento lineal que podemos encontrar.

Hemos visto que todo pensamiento lineal requiere de un proceso de análisis para, a continuación, establecer una serie de pasos en el procedimiento en los cuáles no se puede cometer ningún error. Pero dentro de este marco, encontramos los siguientes tipos.

1. Pensamiento natural

El primer tipo de pensamiento lineal que vamos a conocer, es el pensamiento natural. Esta forma de razonar se caracteriza por aparecer de forma espontánea. Es un modo de pensar impulsivo y por lo tanto no se utiliza ningún tipo de operación durante el mismo.

2. Pensamiento lógico

La siguiente modalidad que nos encontramos es el pensamiento lógico. Esta forma de pensamiento lineal establece una secuencia de razonamiento en la que el individuo se enfrenta a cuestiones disyuntivas, en las que ha de responder afirmativa o negativamente a cada interrogante que le surge, con el objetivo de hallar una solución lógica al problema que se le ha planteado.

3. Pensamiento matemático

Por último, contamos con el pensamiento matemático. Esta es una forma más compleja de pensamiento lineal y, en contraposición con el pensamiento natural, basa todo su funcionamiento en la utilización de los elementos matemáticos como son las reglas, los símbolos e incluso diferentes algoritmos.

Cómo medir el pensamiento lineal

Todos los tipos de pensamiento lineal que hemos visto se desarrollan en los seres humanos durante la etapa escolar, de forma continua, puesto que es el momento en el que las personas aprenden a razonar de manera lógica. Ahora bien... ¿cómo se investiga acerca de esta clase de procesos psicológicos?

Por supuesto, no todas las personas hacen el mismo uso del pensamiento lineal. Ya hemos comentado la existencia de otras modalidades de razonar, como es el pensamiento lateral, por ejemplo. Para poder evaluar el grado en el que una persona hace uso de esta manera de pensar. Vamos a repasar algunas de las pruebas que se han diseñado con este objetivo.

1. Indicador de tipo Myers-Briggs

La prueba de Myers-Briggs, o MBTI, estudia la forma en la que un individuo recibe los estímulos de su entorno y toma las decisiones pertinentes en función de ello. Para lograr dicho objetivo, utiliza cuatro ejes que después se combinan entre sí, dando lugar a una cuadrícula con diferentes posibilidades que indica en cuál de ellas se sitúa exactamente el sujeto que ha realizado la prueba.

Los ejes que utiliza el MBTI y a través de los cuáles podemos inferir el grado en que emplea el pensamiento lineal son, en primer lugar, extraversión e introversión, después, intuición y sensación, en tercer lugar, sentir y pensar, y por último, percibir o juzgar. El eje que más peso tendría para la cuestión que nos ocupa es el de intuición-sensación. Los sujetos que puntúen más alto en sensación serán más propensos a utilizar el pensamiento vertical.

2. Los estilos de aprendizaje y de pensamiento

Otra herramienta muy útil para evaluar la fuerza con la que una persona utiliza el pensamiento lineal es la de los estilos de aprendizaje y pensamiento, llamada también SO-LAT. A través de los resultados de dicha prueba, el evaluador puede obtener información acerca de si los procesos utilizados por el sujeto son de tipo holístico o por el contrario son análiticos.

Serían, de hecho, los de tipo analítico los que nos permitirían inferir que el individuo es más dado a utilizar procesos de pensamiento lineal frente a otras modalidades.

3. Perfil de estilo de pensamiento lineal y no lineal

Las pruebas que hemos visto hasta ahora sirven para intuir en cierta manera el uso del pensamiento lineal, pero no son herramientas diseñadas ex profeso para esta tarea. Por eso, un grupo de investigadores, liderados por Charles Vance, decidió en 2007 crear una prueba que evaluara exactamente esta cuestión. Fue así como diseñaron el LNTSP, o perfil de estilo de pensamiento lineal o no lineal.

Esta herramienta es un cuestionario de escala Likert formado por 74 items, gracias a los cuales los evaluadores pueden obtener unos resultados que indican el grado en el que el sujeto es más proclive a hacer uso del pensamiento lineal o si por el contrario tiene una mayor tendencia a aprovechar los recursos que ofrece el pensamiento no lineal, como es el lateral.

Pensamiento lineal frente a pensamiento lateral

Hemos mencionado varias veces el pensamiento lateral, que sería una forma de razonar diferente a la que caracteriza al pensamiento lineal. El pensamiento lateral, por el contrario, introduce en el sistema de razonamiento un componente creativo que rompe con la rigidez del esquema. Es una forma de pensar que no siempre se basa en la lógica, sino que requiere de imaginación y creación de escenarios mentales en busca de una solución.

El término de pensamiento lateral, al igual que el de pensamiento lineal procede de las publicaciones del ya mencionado autor, Edward de Bono. Se trata de un concepto que ha ganado una enorme popularidad, si bien también ha recibido algunas críticas. Algunos de los detractores de este planteamiento afirman que no es un concepto científico, sino pseudocientífico.

En cualquier caso, sería el otro extremo del continuo entre el pensamiento lineal y el no lineal, un eje en el que todos los seres humanos nos movemos, aunque cada uno tenga una mayor tendencia a situarse habitualmente en un punto concreto de dicho continuo.

Referencias bibliográficas:

  • De Bono, E., Zimbalist, E. (1970). Lateral thinking. Penguin Books.
  • Sloane, P. (2010). How to be a brilliant thinker: exercise your mind and find creative solutions. KoganPage.
  • Vance, C.M., Groves, K.S., Paik, Y., Kindler, H. (2007). Understanding and measuring linear–nonlinear thinking style for enhanced management education and professional practice. Academy of Management Learning & Education.