Las fechas navideñas y los primeros días del nuevo año son un periodo especialmente sensible para quienes están en proceso de recuperación de una adicción. Reuniones sociales, celebraciones, brindis y un ambiente generalizado de “relajación” pueden poner a prueba incluso a quienes llevan meses o años sobrios.
Este contexto, junto con la carga emocional que suele acompañar a estas fechas, convierte las recaídas en un riesgo latente. Pero entender por qué ocurren y cómo afrontarlas es clave para mantener el proceso de recuperación y evitar volver al punto de partida.
¿Por qué aumentan las recaídas durante las fiestas?
Las fiestas no solo traen alegría, sino también presión social y emocional. Las comidas familiares o los encuentros con amigos a menudo incluyen alcohol u otras sustancias, y para una persona en recuperación, cada brindis o invitación puede suponer una tentación. Además, el exceso de ocio, la ruptura de rutinas y las emociones contradictorias —como la soledad, la nostalgia o el estrés— pueden actuar como desencadenantes.
Durante estas fechas también se produce una cierta “licencia social”: se suavizan los límites, se perdonan los excesos y parece aceptable consumir “por una vez”. Sin embargo, para alguien con antecedentes de dependencia, esa excepción puede convertirse rápidamente en un retorno al ciclo adictivo.
El poder de los detonantes emocionales
Las adicciones no se alimentan sólo del placer químico o conductual, sino también del intento de gestionar emociones difíciles. En periodos festivos, se activan recuerdos, pérdidas o tensiones familiares que pueden reabrir heridas no resueltas. La mente busca alivio rápido y, sin darse cuenta, el antiguo patrón de consumo puede volver a parecer la salida más sencilla.
Es importante entender que una recaída no ocurre de un momento a otro. Suele gestarse de forma gradual, empezando por pensamientos del tipo “solo un poco” o “ya lo tengo controlado”. Reconocer estos pensamientos tempranamente y hablar de ellos con un terapeuta o un ser querido puede marcar la diferencia.
¿Cómo prevenir las recaídas y mantener la sobriedad?
Superar las fiestas sin recaer no depende solo de fuerza de voluntad, sino de planificación. Prepararse con estrategias concretas ofrece seguridad y control:
- Anticipar situaciones de riesgo. Si sabes que habrá alcohol o personas con hábitos de consumo, decide con antelación cómo actuar o incluso evita ciertos eventos.
- Apostar por rutinas saludables. Mantener horarios de sueño, alimentación equilibrada y actividad física reduce la impulsividad y la ansiedad.
- Promover el apoyo social positivo. Pasar tiempo con personas que respetan y apoyan tu proceso ayuda a mantenerte firme.
- Recordar los avances. Llevar un diario o practicar la gratitud puede reforzar la motivación y dar perspectiva frente a los impulsos momentáneos.
Si aún así ocurre una recaída, lo más importante es no interpretarla como un fracaso. En el camino hacia la recuperación, una caída no borra el progreso previo. Lo esencial es pedir ayuda cuanto antes, retomar la terapia y fortalecer el compromiso con el cambio.
Acompañamiento profesional tras las fiestas
En centros como MonteAlminara, especialistas en el tratamiento de adicciones en Andalucía, se ofrece acompañamiento específico en este tipo de momentos críticos. Su equipo multidisciplinar trabaja con programas personalizados que combinan apoyo psicológico intensivo, terapia grupal y asesoramiento familiar, ayudando a prevenir recaídas y a gestionarlas cuando ocurren. Su entorno natural y su metodología humana y comprensiva brindan un espacio donde volver a centrarse y seguir adelante sin culpa.

Montealminara
Montealminara
Centro de desintoxicación y salud mental
En definitiva, las fiestas pueden ser un desafío, pero también una oportunidad para consolidar lo aprendido durante el tratamiento. Con preparación, apoyo y autoconocimiento, es posible superar este periodo sin tirar por la borda lo conseguido. Cada día sobrio sigue siendo una victoria, y cada dificultad afrontada refuerza el camino hacia una vida libre y equilibrada. Si usted o alguien que conoce está luchando con una adicción, especialmente después de Navidad, no dude en buscar ayuda de profesionales del tratamiento de adicciones.


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