Una manera de organizar ideas complejas. Wikimedia Commons.

En infinidad de ocasiones tenemos en la cabeza ideas muy complejas y densas que son de difícil explicación y/o argumentación. Desarrollar un tema o un concepto mediante el cuadro sinóptico supone utilizar una herramienta muy útil, ya que ayuda a esclarecer visualmente ideas complejas, lo cual conlleva una mejor y más fácil memorización.

En este artículo veremos cómo utilizar un cuadro sinóptico, ya sea para estudiar o para organizar planes o conceptos complejos.

La sinopsis como elemento principal

El cuadro sinóptico es una síntesis o resumen de un tema específico, subcategorizando los temas que lo forman. Es una manera de ver la “radiografía” de una explicación escrita y que en muchas ocasiones resulta complicada de procesar. Básicamente, el cuadro sinóptico tiene como objetivo explicar de manera más sencilla cualquier tema ordenando las ideas siguiendo una jerarquía, y de forma visual.

Tal y como su nombre indica, el cuadro sinóptico parte de la base de hacer una sinopsis, es decir, un resumen de cualquier tema específico, representando similitudes y diferencias dentro de un mismo tema. Por ejemplo, para explicar el funcionamiento de un parlamento, el cuadro sinóptico desvela cómo está formado, quién participa y para qué sirve, atendiendo siempre a una metodología jerárquica descendente.

No podemos obviar el elemento visual. Según los expertos de las neurociencias, el ser humano tiende a ser un animal cuyo pensamiento está basado en la visualización, así que es propenso a procesar información de forma gráfica. En cualquier centro educativo, desde la primaria hasta la universidad, cualquier docente apoya sus explicaciones con un esquema explicativo, ofreciendo una manera dinámica de dar a conocer textos, conceptos o cualquier tipo de información útil.

Características del cuadro sinóptico, y cómo usarlo

El cuadro sinóptico es el equivalente a un mapa mental. No es de uso exclusivo en el ámbito educativo, pues muchas empresas emplean este mismo método para desarrollar sus políticas de producción y competitividad. Para que esta herramienta sea efectiva, tiene que basarse en unas características básicas que veremos a continuación.

1. Tema principal

Es primordial ordenar bien las ideas y analizar correctamente lo que se pretende explicar. Tenemos que definir bien el tema principal, la base del resto del cuadro sinóptico, de manera clara y concisa.

2. Subtemas

En segundo lugar, es necesario desarrollar los temas derivados del tema principal. No hay que confundir esta tarea con la inclusión de temas poco relacionados entre sí o que no pertenezcan a la misma categoría jerárquica. Por ejemplo, el caso que pusimos en la introducción de la formación de un Parlamento, los subtemas serían los Diputados y los Partidos, entre otros, pero no las leyes.

3. Síntesis de ideas

Si el objetivo principal del cuadro sinóptico es la clarificación de un tema o ideas, se evitará cualquier tipo de explicación compleja. La característica principal del cuadro es que exponga las ideas de manera clara y breve, evitando enredos.

4. Evita la confusión

Este punto en particular está relacionado con el anterior. Con el cuadro sinóptico se pretende facilitar la comprensión de un tema, especialmente si este es complejo en su teoría. Incluye los puntos esenciales y despeja cualquier atisbo de duda.

5. Jerarquización estructural

Cuando elegimos un texto y pretendemos resumir, intentamos ordenar las ideas. El cuadro sinóptico nos ahorrará este paso por su naturaleza organizativa. El orden puede ser de arriba hacia abajo (vertical) o de izquierda a derecha (horizontal), evitando ambigüedades acerca del sentido que sigue su estructuración.

6. Material de apoyo

En última instancia, el cuadro sinóptico es la herramienta más útil a la hora de enfatizar o mostrar cualquier tipo de idea al público objetivo; ya sea en el trabajo, en el instituto o cualquier ámbito que se disponga de material audiovisual. Por eso, puede ser utilizado para resaltar las ideas principales que han sido expuestas mediante otros medios, como el habla.

Factores a tener en cuenta

Aunque a simple vista parezca fácil realizar un cuadro sinóptico, a la práctica no es tan sencillo. De un extenso y denso tema, hay que saber seleccionar aquello más importante, sin olvidarse de temas trascendentales que completen el esquema gráfico.

Ante todo, hay que estudiar bien la temática, identificar aquellos puntos cruciales y saber ordenarlos de manera que no conlleve a la confusión. Además, aunque exista la necesidad de incluir todo lo imprescindible, tampoco hay que caer en el error de incluir demasiado texto o argumentario.