Las acciones en bolsa y las participaciones forman parte del día a día de las grandes empresas.

El mercado global, las empresas transnacionales y el sistema bancario ofrecen la posibilidad de vender o comprar acciones y participaciones a los interesados. Sin embargo, vivimos en una sociedad ajena a estos términos; los escuchamos a diario pero somos incapaces de detectar o explicar en qué consisten.

En este artículo veremos justamente cuál es la diferencia entre las acciones y las participaciones.

Las diferencias entre acciones y participaciones

En el marco general de la globalización y las finanzas asociadas a la salida en bolsa, en el que el dinero fluye y la economía tiene cada vez más maneras de transformar la realidad, las organizaciones pueden emitir acciones y participaciones para financiarse. Veamos cómo funcionan y cuáles son sus diferencias.

¿Qué son las acciones?

Las acciones en una empresa son las partes en las que se divide el capital inicial de una esta. Es decir, si el capital de 300.000 euros lo ingresan diez personas, éstas les corresponde un valor de 30.000 cada uno. De esta manera, los individuos que aporten líquido para una actividad económica se les llamará accionistas.

Estos accionistas son los que tendrán un voto decisorio en las medidas que tome la empresa, la estrategia a seguir, el modelo de organización o la infraestructura que pueda tener. Además, las acciones son las que potencian el crecimiento de ese capital. Cuanto más dinero tengamos, más capacidad de movimiento podremos tener en el mercado financiero.

Las acciones son las que dan beneficio directo a sus propietarios, siempre en función de los beneficios o pérdidas que se puedan tener. También se pueden vender estas acciones a un precio distinto de lo que se compraron. Ello quiere decir que si aportamos, por ejemplo, 300 euros en acciones y el precio de esa acción está en alza, se puede llegar a vender por 500 euros, dado el caso.

En definitiva, las acciones determinan el poder de influencia que se tiene sobre la sociedad que se ha creado, y esa influencia se mide en porcentajes que determinarán el grado de importancia o peso que nuestra voz pueda llegar a tener en la organización. El capital se transforma en influencia en la toma de decisiones en función del porcentaje que se tenga de las que ha emitido la entidad.

Las participaciones

¿Y qué son las participaciones en la economía? En este caso las participaciones se diferencian claramente de una cosa con las acciones: no se tiene el poder de incidir en ningún tipo de decisión ejecutiva, administrativa ni económica sobre la actividad en la empresa u organización donde se posean esos atributos.

Simplemente, el contribuyente aporta una cantidad determinada, en los plazos que se acuerden entre empresa y participante. El titular de las participaciones se beneficiará de una suma anual de dinero que compensará su inversión. Independientemente de si la empresa en cuestión resulta tener pérdidas o beneficios, la retribución de las participaciones será fija y anual. Se hará un balance al final del ejercicio económico después de los doce meses.

Otra característica diferenciadora entre las acciones y las participaciones, es que estas últimas son, en un principio, de naturaleza perpetua. Es decir, se tiene que negociar con el gerente o CEO de la empresa en caso de querer rescindir un contrato de participaciones, y ambas partes deben de estar en mutuo consentimiento.

¿Quién puede ser accionista o tener participaciones?

Muy a menudo se tiende a pensar que únicamente las mentes expertas en economía tienen oportunidad de desarrollar una actividad de tal calibre. Sin embargo, cualquier persona o individuo de carácter jurídico tiene derecho a obtener participaciones o ser accionista ocasional. Se recomienda, para tranquilidad del usuario, consultar e informarse correctamente para una praxis empresarial.

Según los últimos informes e investigaciones de economistas y profesores especializados en el mercado de valores, existe una ignorancia jurídica preocupante entre las personas que se introducen en el mundo de las finanzas. A menudo son ignorados sus derechos, dada la complejidad y grado de interpretación sujetas a las condiciones en participaciones y acciones.

Referencias bibliográficas:

  • Becker, Gary S. (1976). The Economic Approach to Human Behavior.
  • Economics, second edition (2009), with Robin Wells.
  • Friedman, David D. (2002). "Crime," The Concise Encyclopedia of Economics.