Estos dos tipos de variables son muy importantes en ciencia. Unsplash.

La variable independiente y la variable dependiente forman dos de las categorías más conocidas en el mundo de la ciencia y la investigación en ámbitos como la medicina, la psicología, la sociología, y otras áreas del conocimiento.

No solo son conceptos fundamentales en la realización de experimentos; además, ayudan a comprender cómo funciona la realidad a partir del análisis de fenómenos aislados. En definitiva, nos permiten reducir la complejidad de aquello que estudiamos y fijarnos en elementos simples que nos pueden revelar saber científico.

En este artículo veremos qué son las variables dependiente e independiente, con varios ejemplos que ayuden a entender su papel en la ciencia y en el uso de las herramientas estadísticas.

Variable dependiente e independiente: ¿qué son?

En psicología, al igual que en cualquier otra disciplina científica, la investigación resulta fundamental para lograr el desarrollo de nuevas técnicas, métodos, modelos explicativos y aplicaciones prácticas, o bien para perfeccionar o garantizar la seguridad y la veracidad de los preexistentes.

Y para investigar algo debemos tener en cuenta que en cualquier experimento hay que valorar y manipular distintas variables. Las variables son rasgos o características que pueden variar adoptando diferentes valores o categorías, y cuya variación nos puede aportar pistas acerca de cómo ocurre o por qué aparece un fenómeno que nos interesa estudiar.

Las variables son, pues, elementos de la realidad que podemos definir de manera específica y predecible hasta el punto de que encontramos repetido varias veces en la naturaleza o en la sociedad aquello a lo que se refiere. Por ejemplo, el sexo es una variable, y aquello que indica aparece reflejado en la mayoría de seres humanos que observamos, con muy pocas situaciones que presenten ambigüedad.

A nivel operativo, siempre que trabajemos experimentalmente lo haremos con dos tipos principales de ellas: variable dependiente e independiente. Veamos cada una de ellas a lo largo de este artículo.

Definición básica de variable independiente

Se define como variable independiente a toda aquella variable que se pone a prueba a nivel experimental, siendo manipulada por los investigadores con el fin de probar una hipótesis. Se trata de una propiedad, cualidad, característica o aptitud con poder para afectar al resto de variables, pudiendo alterar o marcar el comportamiento del resto de variables.

Así, los distintos valores de esta variable serán fundamentales para diseñar e interpretar los resultados del experimento, ya que puede llegar a explicarlos.

Por ejemplo, puede marcar las diferentes situaciones que van a pasar los participantes durante el experimento (si pasan más de una) o los grupos que pasarán distintas condiciones experimentales. En estos casos podríamos hablar de variables independientes intrasujetos o intersujetos respectivamente.

La variable independiente se denomina así precisamente porque sus valores no se van a ver alterados por el resto de variables en el experimento en sí. El sexo o la edad son algunas variables que por norma general suelen ser independientes, dado que no cambian dependiendo de unas pocas variables. Eso sí, podemos utilizarlas para estudiar otras variables.

En cualquier caso, las variables son dependientes o independientes según el contexto en el que nos encontremos. En una investigación, el género musical favorito puede ser la variable dependiente, y en otro puede ser la variable independiente.

Variable dependiente: concepto

En lo que respecta a la variable dependiente, estamos hablando de aquella cualidad o característica cuyo comportamiento se ve afectado por la variable independiente. Se trata de la o las variables que se miden con el fin de poder interpretar los resultados. Dicho de otra manera, es lo que se está observando para ver si cambia, o cómo cambia, si se dan ciertas condiciones (controladas mediante el uso de las variables dependientes).

De esto modo estamos ante el tipo de variable que analizamos en el experimento o investigación, valorando cómo se comporta en función de los valores de la independiente. Si la variable independiente es la causa, podríamos considerar que la dependiente es el efecto que medimos del hecho de haber manipulado la primera.

Eso sí, hay que considerar que no todas las investigaciones en las que se utilizan variables dependientes e independientes expresan relaciones de causalidad. Es decir, que el hecho de que cambiando el valor de la variable independiente el valor de la dependiente también cambie siguiendo un patrón más o menos predecible, no significa que la causa de este último cambio haya sido la manipulación de la variable independiente. Sobre todo en Ciencias Sociales, este tipo de fenómenos pueden expresar un simple efecto de correlación.

Por ejemplo, si preguntar por la intención de voto a quienes tienen menos nivel educativo arroja un resultado diferente al que lo hace preguntar por la intención de voto a quien tiene estudios universitarios, esto no tiene por qué significar que la variable independiente "nivel de estudios" sea la que genere esta variación; es posible que haya otra variable oculta que explique tanto la intención de voto distinta como el bajo nivel de estudios, como por ejemplo, la falta de recursos económicos.

Detalles sobre su uso en investigaciones

La división entre variable dependiente e independiente es un elemento básico que forma parte de cualquier investigación que se lleve a cabo. Pero el número de variables a tener en cuenta, así como el tipo de diseño experimental y lo que se pretenda analizar realmente, puede variar enormemente.

Por ejemplo, un diseño sencillo puede requerir sólo emplear de una variable independiente y una independiente. Por lo general, suele ser recomendable que al menos en lo que respecta a la variable independiente únicamente empleemos una cada vez, puesto que a mayor número de independientes mayor la complejidad del experimento y la posibilidad de provocar algún error de medición.

Sin embargo, si por ejemplo queremos valorar los efectos de un fármaco resulta más apropiado valorar diferentes elementos en el mismo experimento. Podríamos tener una variable independiente intergrupos, que sería tipo de grupo (grupo de sujetos con fármaco y grupo de sujetos control, de cara a ver si hay diferencias significativas) y una intra grupos que sería momento del tratamiento (pretratamiento, postratamiento y seguimiento).

Asimismo, como variables dependientes podríamos valorar diferentes aspectos como niveles de depresión, pensamientos suicidas, patrones alimentarios, libido, cantidad y calidad del sueño.

En cualquier caso la relación entre variable dependiente e independiente va a ser la misma y siempre debería comprobarse si existe un efecto de cada una de las independientes sobre las dependientes (y no sólo de cada una las independientes sino también de si la interacción entre estas tiene efecto en las dependientes). Ello puede llegar a valorarse mediante distintos tipos de diseño, como por ejemplo el ANOVA.

Otro aspecto a tener en cuenta es que dependiendo de qué vaya a investigarse y cómo vaya a realizarse dicha investigación, una misma realidad puede ser variable dependiente o independiente.

Por ejemplo, el Índice de Masa Corporal de una persona puede ser variable independiente si se utiliza para valorar si este afecta a alguna otra variable, o bien puede ser variable dependiente si valoramos que el mismo IMC pueda depender de otra variable. Así, es más bien la posición desde la que analizamos la variable más que la variable en sí lo que hace que sea dependiente o independiente.

Ejemplos de su utilización en ciencia

A modo de conclusión, veamos unos pocos ejemplos de situaciones o investigaciones en las que podemos ver una variable dependiente y una independiente.

Un primer caso podría ser un estudio dirigido a analizar el nivel de alteración del ritmo cardíaco que genera exponerse a diferentes niveles de altura en personas con acrofobia. En este caso la altura a la que se expone el sujeto sería la variable independiente, mientras que el ritmo cardíaco sería variable dependiente.

Otro estudio podría ser analizar los efectos que el tipo de lenguaje empleado en instrumentos de evaluación de la autoestima puede tener en la autoevaluación de los pacientes. El tipo de lenguaje podría ser una variable independiente, y los resultados en los cuestionarios de autoestima la dependiente.

Un tercer ejemplo podría ser una investigación que analice el efecto de los niveles de sedentarismo/actividad física sobre el índice de masa corporal, siendo el IMC la variable dependiente y los niveles de actividad física la independiente.

Un cuarto y último ejemplo lo podemos encontrar en un estudio que valore cómo afecta el afecto positivo a los niveles de satisfacción vital. Los niveles de afecto positivo serían la variable independiente, y la variable dependiente serían los niveles de satisfacción vital.

Referencias bibliográficas:

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