Este efecto puede notarse de noche y era un misterio para la ciencia. Unsplash

Seguramente en alguna ocasión hemos visto algún gato por la noche o en la oscuridad, resaltando el brillo de sus ojos especialmente cuando les enfoca algún tipo de luz.

Aunque es algo que no nos resulta extraño, es probable que en alguna ocasión nos hayamos preguntado el porqué de dicho brillo, que tienen sus ojos que los hacen relucir de esa forma y si ello les sirve para algo. En este artículo pretendemos dar respuesta a dicha cuestión.

De hecho, esta es una pregunta que ha despertado la curiosidad del hombre desde la antigüedad, llegando a considerarse a los gatos los guardianes de la noche y del inframundo en el antiguo Egipto debido entre otros aspectos a dicha particularidad. Se consideraba que la iridiscencia de su mirada durante la noche se debía a que veían la verdad e incluso más allá de la muerte, y que mantenía al luz del sol en el mundo. Pero el brillo de los ojos de un gato tiene una explicación científica, el tapetum lucidum.

¿Por qué brillan los ojos de los gatos? El tapetum lucidum

La respuesta a por qué brillan los ojos de los gatos no es otra que la existencia de una banda de células situada por detrás de los fotoreceptores de los ojos de estos animales, concretamente entre la retina y el nervio óptico (se podría considerar parte de la coroides). Denominada tapetum lucidum, actúa como un espejo cóncavo dentro del ojo, haciendo que la luz que entra por la pupila pase por la retina tanto al penetrar en el ojo como al rebotar sobre dicho tapete. Así, la cantidad de luz que se refleja en la retina aumenta en gran medida, e incluso puede percibirse desde el exterior. Técnicamente no es que sus ojos brillen, sino que reflejan la luz exterior.

Ello provoca que sean capaces de captar y aprovechar al máximo la luz ambiental, de manera que se facilita que durante la noche sean capaces de moverse más fácilmente que otras criaturas y pueden ver en la oscuridad siempre y cuando éste no sea total. Su capacidad visual aumenta en gran medida y sirve a su vez de elemento disuasorio ante posibles ataques.

El tapetum lucidum aumente entre treinta y cincuenta veces la sensibilidad de los bastones, aunque esto no bastaría para permitirles ver en la oscuridad más absoluta. En la mayoría de animales sin esta adaptación, gran parte de la información visual se pierde debido a que el ojo no refleja la totalidad de la luz que entra a través de la pupila. En el caso de los gatos, aunque existe algo de pérdida de información dicha pérdida es mucho menor gracias a la presencia del tapetum lucidum, que provoca que una proporción de luz mucho mayor se conserve en la retina y los bastones de los ojos puedan procesar mucha más información.

No solo los gatos

El tapetum lucidum es lo que provoca que los ojos de los gatos brillen en la oscuridad, pero se trata de una adaptación biológica compartida con otras especies. Y es que los gatos no son las únicas criaturas a quienes les brillan los ojos durante la noche. Podemos observar el mismo efecto en la mayor parte de especies de felinos e incluso en gran parte de los canes. También murciélagos, tiburones, caballos, cocodrilos o incluso vacas poseen tapetum lucidum.

En general se trata de animales con hábitos nocturnos, tanto a nivel de depredadores como de presas. Y es que la evolución ha generado que surjan estructuras de este tipo con el fin de que aquellos seres que viven y actúan principalmente durante la noche o cuyas presas o depredadores tengan dichos hábitos puedan sobrevivir. Sin embargo, los animales principalmente diurnos no suelen poseerlo, como el ser humano y el cerdo.

¿Les puede causar dificultades?

El tapetum lucidum tiene muchas ventajas, pero podría pensarse que puede suponer una desventaja en situaciones en las que existe gran cantidad de luz, como durante el día. Sin embargo, la visión de los gatos tiene otras características que les permiten que su adaptación genere otras dificultades.

Entre ellas disponen de una pupila capaz de contraerse hasta límites insospechados, contrayéndose hasta alcanzar una estrecha franja y logrando reducir la cantidad de luz que entre en los ojos cuando esta es intensa.

Referencias bibliográficas:

  • Coles, J.A. (1971). Some reflective properties of the tapetum lucidum of the cat’s eye J.Physiol.; 212(2): 393-409.