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Si estás leyendo esto, es muy posible que ahora mismo te encuentres en esa etapa de la vida en la que debes decidir por primera vez a qué campo de actividad dedicarás tus esfuerzos durante los próximos años y te estás preguntando qué estudiar.

Algunas personas tienen claro qué van a hacer al abandonar la educación secundaria, pero es muy frecuente que la incertidumbre acerca del futuro a corto plazo paralice a algunos alumnos y haga que su toma de decisiones se complique. Si este es tu caso y te gustaría una ayuda para decidir qué estudiar durante los próximos años, esta mini-guía es para ti.

1. Considera la posibilidad de no ir a la universidad

En serio. Antes de empezar una carrera universitaria, asegúrate que no has tomado esa decisión por simple inercia social. Que mucha gente empiece un curso universitario no es motivo para hacerlo tú también. Considera primero cómo sería dedicar tu tiempo y esfuerzo a otras cosas, y si esas posibilidades te convencen más, estarás un paso más cerca de dedicarte a lo que te gusta.

Ten en cuenta también que estudiar no implica necesariamente ir a la universidad: hay otras muchas modalidades de aprendizaje y tipos de centro en los que podrás formarte dedicándote específicamente a lo que te gusta (y seguramente con un trato personalizado que no hallarás en demasiados campus universitarios).

2. ¿Ciencias o humanidades?

La pregunta "¿qué estudiar?" puede simplificarse creando dos posibles respuestas: ciencias o humanidades. Puede que resulte una categorización poco precisa, pero lo cierto es que hay grandes diferencias en el tipo de contenidos que se dan en las carreras de ciencias y de letras.

Desde el punto de la sociología, los estudiantes de ciencias y de letras son diferentes y tienen expectativas diferenciadas acerca de lo que quieren aprender. La ciencia se fudamenta en el planteamiento de preguntas precisas que pueden ser respondidas con concreción, mientras que en las humanidades el poder de concreción se pierde en favor de una capacidad para plantearse las categorías utilizadas en la investigación.

3. ¿Cuál es tu manera de pensar?

Los estudiantes de ciencias y de humanidades también se diferencian neuroanatómicamente, tal y como vimos en otro artículo.

Los estudiantes de ciencias podrían tender a mantenerse más distanciados de aquello que estudian, mientras que los de humanidades lograrían una conexión emocional de más calado. A la hora de tomar la decisión sobre qué estudiar podrías examinar tus expectativas en este sentido: ¿tiendes a implicarte emocionalmente con el objeto de estudio? Aunque debes ser cauto: esta investigación habla sobre tendencias generales, no sobre casos particulares.

4. Qué estudiar no significa cómo estudiar

Hay muchos acercamientos posibles a un mismo tema. Si te interesa el arte, por ejemplo, ten en cuenta que en cada universidad y escuela la materia que te darán puede ser desde ligeramente distinta a completamente diferente. Investiga acerca de tus posibilidades de ingreso al centro específico que te atrae más y decide teniendo en cuenta eso.

5. Qué estudiar significa, en parte, en qué trabajar

Cuando hablamos sobre estudiar una carrera, no hablamos simplemente de obtener información sobre una disciplina determinada. Hablamos también, en la mayoría de los casos, sobre pagar las clases (un saludo a nuestros lectores de Argentina), dedicar tiempo y esfuerzo a estudiar algunas asignaturas que no nos interesan, hacer prácticas obligadas y obtener un título con validez curricular.

Hoy en día la universidad está enfocada hacia la consecución de un trabajo y, por mucho que este hecho sea discutible, aprovechar al 100% la universidad implica usar esa experiencia para buscar trabajo.

6. Asegúrate de que puedes dedicarle a los estudios el esfuerzo que merecen

A la hora plantearte qué estudiar, piensa también en tu nivel de conocimientos actual y en tu capacidad para aprender rápidamente durante las primeras semanas de carrera, que es cuando puedes notar que necesitas clases de refuerzo para seguir el ritmo de las clases. Si crees que una carrera te va a exigir demasiado, vale la pena pensar en otras.

No te confíes viendo que la nota de acceso de algunas de las carreras más complicadas no es tan alta como cabría esperar: eso sólo indica que hay menos gente interesada en esos estudios, no que la carrera en sí resulte sencilla.

7. ¿Te apetece estudiar la carrera de Psicología?

Psicología y Mente es una web dedicada a profundizar sobre la Psicología y las Neurociencias, así que nos vas a permitir que barramos para casa y asumamos que puedes estar interesado en este campo del conocimiento. Un artículo que puede ser muy útil para ti:

Y si ya has empezado a estudiar Psicología, no te pierdas nuestra mini-guía del estudiante:

La carrera de Psicología es muy variada y tiene mucho que ofrecerte. Si crees que tu sitio está entre libros sobre la conducta humana y te interesa conocer por qué cada persona es diferente a las demás, no lo dudes y considera Psicología como una disciplina que disfrutarás desde el primer día.

Resumiendo

Acabes decantándote por una carrera u otra, o bien por seguir tu formación por otro lado, ten en cuenta que la vida da muchas vueltas y por eso es importante que te sientas a gusto con lo que hagas. Piensa que dedicarás muchas horas a ello, así que escoge qué estudiar no tanto por que creas que puede tener buenas salidas profesionales sino por lo motivado que te sientas por cada disciplina.