El papel es, sin duda, uno de los artículos más empleados. No solamente se usa para escribir encima de él, como es el caso del papel que encontramos en libros y revistas, sino que también sirve para empaquetar, imprimir fotografías y pintar cuadros.

Desde luego, el papel es uno de los materiales más versátiles que ha creado el ser humano habiendo tantos como necesidades hay en el mercado, cambiando y adaptándose a todo.

A continuación vamos a hablar sobre los diferentes tipos de papel, para qué se usan y cuáles son sus características que los diferencian los unos de los otros.

Características del papel

En el mercado existen muchos tipos de papel diferentes, variando según sus características y función. Se piensa que este material fue inventado en el Antiguo Egipto, allá por el 3000 a.C., civilización que supo aprovechar el papiro (Cyperus papyrus) para transformarlo en pergaminos en los que escribían todo tipo de tratados médicos y mitológicos. Con el paso del tiempo y, especialmente, gracias al abaratamiento de su producción, el papel ha ido convirtiéndose y adaptándose a diferentes contextos y utilidades.

No todos los papeles tienen la misma función, puesto que, dependiendo de sus propiedades, sirven para unas cosas u otras. Entre las propiedades más importantes del papel encontramos:

1. Gramaje

El gramaje es, dicho de manera resumida, el peso del papel por metro cuadrado. Para conocer esta propiedad aplicada a un papel concreto, se divide el espesor con el volumen. En función del gramaje es posible obtener una calidad superior en diferentes tipos de funcionalidades pero, sobre todo, en impresiones.

2. Volumen

El volumen es la cantidad de aire que tiene el papel. Cuanto más aire contenga más ligero será, pero hay que tener en cuenta que también ocupará un mayor espacio.

3. Espesor de papel

El espesor hace referencia a la rigidez y la estabilidad del material. Se establece multiplicando el gramaje por el volumen. Este grosor, como se puede suponer, es el que determina la anchura del papel entre las dos caras. Cuanto más espesor tenga un papel más útil será para aplicar en él diferentes variedades de pinturas acuosas.

4. Rugosidad

La rugosidad es una propiedad fundamental a la hora de seleccionar el tipo de papel. Esta propiedad afecta al trazado de la tinta en el proceso de imprimir o escribir sobre la superficie del papel. Así pues, se debe tener en cuenta la rugosidad y el tipo de tinta que se vaya a colocar encima del papel si se quiere tener una impresión o dibujo de buena calidad.

5. Opacidad

La opacidad tiene que ver con lo claro que sea el color del papel, afectando a lo visible que sea la tinta aplicada sobre él. En función de su opacidad, el color que se aplique en la impresión puede variar, haciendo que lo que se vea en el monitor y el resultado impreso final difieran mucho o no.

Como su propio nombre indica, la opacidad del papel está relacionada con la cantidad de luz que se proyecta sobre este material y, cuanto mayor sea la opacidad, mayor será el contraste con la impresión obtenida.

Tipos de papel y sus funciones

Una vez entendidas las propiedades del papel podemos dar paso a explicar los tipos de papel que existen.

1. Papel repro

El papel repro es también llamado papel offset o de impresión. Se trata del tipo de papel más habitual en el mercado y se fabrica en grandes cantidades.

Generalmente los folios de papel repro están elaborados con poca celulosa y mucha carga, algo que facilita la impresión y, en especial, la de color. Se puede producir en tiradas de 9 o 10 metros de ancho y a una velocidad de 2.000 metros por minuto.

Los gramajes más comunes están entre los 70 y 90 gr, aunque puede alcanzar los 100 gr. A la hora de fabricarlos se intenta buscar la mayor blancura posible, siendo esta su principal ventaja. No obstante, como no está destinado para usos en lso que se requiera gran manipulación solo cuenta con la resistencia necesaria para poder pasar por la impresora y ser doblado.

2. Papel satinado

El papel satinado tiene un acabado muy definido y estéticamente e caracteriza por su brillo. Es un tipo de papel que destaca por ser realmente suave, con un resultado final brillante mate. Es caro, y suele ser utilizado para la impresión de imágenes y fotografías de muy alta calidad.

3. Papel adhesivo

Como su propio nombre indica, el papel adhesivo tiene la particularidad de que se puede enganchar. Esto es gracias a que dispone de una cara que tiene características similares a la del papel de impresora, mientras que en el otro tiene una cara adhesiva que sirve para poder pegarse con facilidad. Es un papel que destaca por su firmeza y elasticidad, siendo usado para hacer etiquetas, cintas enrolladas, papel de embalaje y pegatinas.

El pegamento usado está hecho a base de resinas o cauchos sintéticos y se puede pegar a diferentes superficies. En las últimas décadas se han inventado papeles adhesivos más respetuosos con el medioambiente, hechos con pegamentos que no dejan rastro de sustancias.

4. Papel reciclado

Realmente, la finalidad del papel reciclado puede ser muy diversa. Este tipo de papel se elabora a partir de restos de otros papeles y su uso ha ido creciendo en los últimos años a causa de la mayor preocupación por el medioambiente. El porcentaje de papel reciclado para elaborarlo se suele indicar en el embalaje, dado que se puede fabricar completa o parcialmente a partir de residuos de papeles ya utilizados.

Aunque su principal ventaja es ser una buena opción ecológica, este material no posee grandes cualidades para imprimir ni tiene buenos acabados finales. Normalmente se asemeja al papel repro, aunque posee un tono menos atractivo, más que blanco es blanco sucio y tiene distinta resistencia.

5. Papel Bond

No, no se llama en honor a James Bond, aunque seguro que en más de una ocasión el agente 007 lo usó. Se trata del papel tipo carta, que presenta una gran resistencia y puede fabricarse en colores o blanco, teniendo normalmente un gramaje entre los 60 y 130 gr. Se suele utilizar para imprimir hojas de carta, sobres e interiores de libros. Es un papel que se puede usar tanto para impresoras inkjet, láser y fotocopiadoras.

6. Papel Glossy

El papel Glossy es el que se usa especialmente para imprimir fotografías, aunque también es utilizado con otro tipo de imágenes y textos. Es de gran calidad y buena consistencia, pero tiene la desventaja de tener un precio muy superior al de otros papeles. El papel Glossy solo puede ser usado en impresoras de inyección, puesto que las de láser pueden derretir el papel debido a sus altas temperaturas.

7. Papel bio o ecológico

Puede pensarse que el papel bio y el reciclado son lo mismo, pero no es así. Si bien comparten el hecho de que son fabricados pensando en el medio ambiente, el papel bio lo es porque se hace cumpliendo unos determinados requisitos de fabricación. Normalmente suele hacerse sin talar bosques naturales o, en caso de que sea así, se reforesta después. Además, se evita el uso de químicos perjudiciales para el medio ambiente.

En cambio, en el papel reciclado, si bien se reciclan los restos de papeles para evitar tener que fabricar más, el papel ya usado no necesariamente tiene que ser bio, ni haber respetado para nada el medio ambiente. Es decir, el papel reciclado puede tener restos de papeles con químicos perjudiciales para en entorno y que se fabricaron dañando los bosques.

8. Papel cuché o estucado

El papel estucado o cuché tiene una resistencia baja, debido a que se compone de gran cantidad de carga y se fabrica de fibras cortas más que largas. No obstante, posee una gran calidad de impresión. Como agente ligante se suele usar el carbonato cálcico y posee alta rugosidad, lo cual hace que la tinta se retenga más rápidamente y quede más homogénea.

Sobre la celulosa se aplica una capa de estuco que sirve de recubrimiento, lo cual genera unos mejores resultados en la impresión y la definición. Al aplicar la tinta esta se queda en la superficie del papel, haciendo que el resultado tras la impresión sea más brillante y colorido. El papel estucado se usa para hacer folletos, revistas o libros.

Normalmente, se prefiere el papel estucado blanco dado que, en caso de que el recubrimiento se agriete, no se verá el color de fondo. Existen también opciones con acabados mate o semimate, pero, aunque la tinta también se quedará en la superficie, el brillo de la tinta será menor. Se produce en láminas de 7 a 8 metros de ancho y a una velocidad de 1.000 metros por minuto.

9. Papel tissue

El papel tissue se caracteriza por tener una alta absorbencia y suavidad. Su resistencia al agua varía en función de su finalidad, que suele ser de tipo doméstico. Por ejemplo, el papel tissue es el que podemos encontrar en servilletas y papel de cocina, hechos para soportar el agua y no deshacerse al absorberla.

Se usan diferentes tratamientos durante su elaboración y, normalmente, se produce con fibra virgen. Su producción suele hacerse en rollos de 4 metros de ancho a velocidades de 2.000 metros por minuto, cortados a medida después para hacer pañuelos y servilletas.

10. Papel prensa

El papel prensa es el que se usa para hacer periódicos y tiene su sentido, puesto que este material tiene una caducidad muy temprana. Como los periódicos son publicaciones cuyo uso no supera el día, no sale rentable usar materiales que sean resistentes o aguanten el paso de los años, como sí sería el caso de libros y revistas.

El papel prensa se fabrica con pasta mecánica, que contiene restos de papel reciclado y similares que lo hacen un papel poco blanco, áspero y que huele mal. Si bien en las últimas décadas se ha ido popularizando la coloración de estas publicaciones, como no estaban pensados originalmente para ello, la impresión suele ser poco clara y definida. Su resistencia es muy baja, la necesaria solo para que al pasar de página no se rompa.

11. Cartón

El cartón se elabora a partir de papel con diferentes grosores. En su elaboración se usa pasta cruda y sin blanquear, haciendo que mantenga su característico color marrón. Como tampoco importa mucho su parte estética suele ser hecho con papel reciclado.

El cartón se elabora con tres capas de papel, dos exteriores lisas y una interior ondulada que es la que le da resistencia a la caja. Es gracias a esta capa ondulada que el material es fuerte, pero, sin embargo, como apenas es tratada su parte estética ni se se preocupa su opacidad es un material muy malo para usar en impresión.

12. Cartoncillo

Se puede relacionar con el cartón, aunque se usa para productos más pequeños. Es el cartón que podemos encontrar en cajas de cereales o galletas. Se elabora a partir de fibras muy cortas, que rara vez son fibras vírgenes, por eso suele tener un color más bien grisáceo o marrón que suele ser la parte interna.

Sin embargo, en su parte externa sí que hay una impresión. Esto es debido a que se trata de un producto y, como cualquier otro, su carta de presentación es fundamental para que sea comprado. La parte de fuera suele tener una capa de estucado en la que se imprime la marca del producto, imágenes del mismo y su nombre.

El gramaje varía en función de para qué vaya destinado o la aplicación concreta y del producto. Debe tener la resistencia necesaria para aguantar las aperturas y cierres del producto, desde que es estrenado hasta su finalización.

13. Cartulina

La cartulina es un tipo de papel más grueso que el repro, con mayor rigidez y volumen.

Es parecido al papel de cartoncillo, pero se diferencia de él porque, en principio, no se le aplica ninguna capa de estucado y sí se cuidan sus propiedades visuales, en especial la opacidad. La cartulina es el mejor material para realizar impresiones en las que aplicar acabados y barnizados. Se usa para fabricar carpetas, paquetes y material publicitario.

14. Papel de bellas artes

El papel de bellas artes es el nombre que reciben varios tipos de papeles cuya finalidad es ser utilizados en el mundo de las artes plásticas. Así pues, existen diferentes papeles de bellas artes en función de si van destinados para técnicas como la acuarela, las témperas, pintura acrílica, hacer bocetos...

15. Papel de manualidades

Aunque se podría englobar en el papel de bellas artes, el papel de manualidades no se suele pintar.

Se trata de un papel usado mucho en manualidades infantiles, siendo fabricado en diferentes colores y presentando un alto grado de rugosidad. Es también el mismo papel que se puede usar como papel de regalo y embalaje.

16. Papel autocopiativo y vegetal

El papel autocopiativo es un material que, al aplicar presión sobre él, se puede manchar. Tiene un gramaje bajo, de unos 55 g/m2. Su superficie está preparada para que, al escribir, se marque sobre ella la huella del instrumento usado y, por eso, se usa en copias para albaranes, talonarios, facturas...

El papel vegetal no es papel autocopiativo, pero su función y características son similares. Es un papel llamado también papel de cebolla y sirve para realizar tareas de calco, puesto que es totalmente translúcido. El papel autocopiativo se coloca debajo de la hoja sobre la que se está escribiendo, mientras que el papel vegetal se coloca encima de la hoja que se pretende copiar.

Referencias bibliográficas:

  • Hunter, Dard (1978). Papermaking, The History and Technique of an Ancient Craft. New York: Dover Publications. ISBN 0-486-23619-6.
  • Göttsching, Lothar; Gullichsen, Johan; Pakarinen, Heikki; Paulapuro, Hannu; Yhdistys, Suomen Paperi-Insinöörien; Technical Association of the Pulp and Paper Industry (2000). Recycling fiber and deinking. Finland: Fapet Oy. pp. 12–14. ISBN 978-952-5216-07-3. OCLC 247670296.