Lidiar con el vacío que puede dejar el divorcio puede llevar meses. Pexels.

Una de las peores experiencias por las que podemos pasar los seres humanos es la ruptura con la pareja y con la persona que tanto hemos amado. Especialmente en el caso de un divorcio, esta situación puede causar consecuencias negativas a nivel psicológico, familiar y económico.

El divorcio es una etapa de gran sufrimiento que, en algunos casos, puede requerir de ayuda psicológica. Especialmente cuando hay disputas por la custodia de los hijos o los bienes materiales. Si bien en el desamor y la ruptura con la pareja la persona pasa por una fase de duelo, las recaídas son frecuentes en las situaciones en las que uno entra en conflicto con su exmarido o exmujer.

No es fácil superar un divorcio

Aceptar un divorcio no es tarea fácil, porque hemos pasado momentos buenos con nuestro excónyuge, existe una gran presión social por estar casados y es un duro golpe para la autoestima de una persona. El torrente emocional no deja indiferente a nadie, y las emociones que pueden surgir en esta situación son tan intensas que podemos llegar a sorprendernos de cómo pueden llegar a tratarse dos personas que se han amado en un proceso de divorcio.

Aunque podemos pensar que la persona que decide acabar con la relación es la que menos sufre, adaptarse a la nueva situación como solteros no es fácil, y es más complicado cuando ha habido, por ejemplo, una infidelidad de por medio.

El proceso de aceptar la ruptura

Y claro, llegados al punto de dejar atrás todo lo vivido, son muchos los recuerdos que golpean nuestra mente una y otra vez. Ciertamente, no es nada fácil aceptar que la situación ha llegado a su final, que la otra persona rehará su vida sin nosotros y todo lo vivido quedará atrás para no volver nunca más.

Pero a veces, esta situación es inevitable, y entonces superar las fases del divorcio de manera correcta es el mejor camino para encontrar de nuevo la estabilidad. Debemos poner de nuestra parte y dejar que el tiempo haga su camino si queremos adaptarnos de nuevo a la situación de cambio.

Con el tiempo el divorcio se puede superar, pero eso no quiere decir que no exista sufrimiento durante el proceso. De hecho, los circuitos neuronales implicados en el amor y el desamor son los mismos que en el consumo de drogas, lo que puede provoca emociones muy intensas, recaídas que aumenten la sensación de fracaso y mayores conflictos con la expareja.

Así pues, con el tiempo y si superamos cada una de estas fases del divorcio de manera apropiada sin estancarnos en ellas, los circuitos neuronales se debilitan y los neuroquímicos de los que hablamos en nuestro artículo "la química del amor" se estabilizan. El cuerpo, entonces, se va adaptando al cambio y es posible recuperar la normalidad.

Fases del divorcio: la evolución de las emociones

Hay personas que tienen serias dificultades para superar el divorcio, pues la autoestima baja, las habilidades sociales pobres y otros motivos pueden hacer más complicada la recuperación. En estos casos, la terapia de divorcio es altamente efectiva.

Para una recuperación completa, es importante conocer las fases del divorcio y superarlas. Pero, ¿cuáles son estas etapas?

1. Fase de negación y aislamiento

Aceptar el divorcio de entrada no es fácil y, de hecho, es frecuente negar la realidad y llevar a cabo intentos por recuperar lo que había. Es una etapa no muy larga, en la que la persona suele actuar de esta manera como forma de protección.

Y es que a nadie le gusta sentirse rechazado, y el dolor de la ruptura de un matrimonio es tan grande que cuesta entrar en razón. En este momento es importante que la persona entienda sus emociones y sea consciente de lo que ha sucedido en su relación matrimonial. Es necesario ser objetivo para obtener una visión más realista de lo que está ocurriendo.

2. Fase de ira

Una vez que la persona deja de negar lo que está sucediendo, puede sentir una inmensa rabia y una ira intensa que proyecta hacia la otra persona o hacia sí misma. Si en la fase anterior no quería ver lo que estaba sucediendo, ahora la frustración puede apoderarse de la persona por los eventos que han tenido lugar y suele culpar a la otra persona de lo que ha ocurrido. El resentimiento y la venganza son habituales en esta fase, por lo que es necesario ser conscientes de que este sentimiento de odio forma parte de esta etapa y con el tiempo desaparecerá.

3. Fase de negociación

La fase de negociación también puede ser complicada si no se gestiona de manera apropiada, porque la persona intenta entender los motivos de la separación y puede intentar comprender a la expareja. En este sentido, puede llevarle a un acercamiento en el que que ésta intente recuperar lo que había entre los dos. Si no se hacen bien las cosas, la situación puede empeorar.

4. Fase de depresión

La tristeza se apodera de la persona porque comienza a darse cuenta de que recuperar la relación ya no es posible y tiene que dejar atrás a la persona que tanto ha amado. La razón comienza a dominar por encima de las emociones y el individuo comienza a ser objetivo y realista. La pena le invade por perder a alguien tan especial para él o ella.

5. Fase de aceptación

Con el tiempo, el individuo ya se ha acostumbrado a la pérdida y ha reflexionado sobre lo que fue la relación pasada. Ahora puede mirar de nuevo al futuro con optimismo al aceptar que todo terminó y que lo que no pudo ser no será. Ya no busca estar con la otra persona y se siente bien consigo misma. Está preparada para conocer a gente nueva.