La sexología es la ciencia que estudia la conducta sexual en su amplio sentido de la palabra. Son muchas las personas que, interesadas en esta ciencia, se preguntan dónde estudiar, qué requisitos son necesarios para el acceso a esta profesión e incluso cuáles son las funciones que desempeñan un sexólogo o una sexóloga. 

Este artículo trata justamente sobre eso, acerca de cómo ser sexólogo o sexóloga y qué información básica hay que tener en cuenta para plantearse esta carrera profesional.

¿Cuáles son las áreas de la Sexología?

La sexología se compone de tres áreas fundamentales. La primera tiene que ver con la educación donde a través de proyectos de ámbito educativo, se trabajan objetivos y contenidos de interés general con distintas poblaciones (juvenil, mayores, discapacitados/as, etc.), y contextos: colegios, institutos, centros de mayores, entre otros.

La segunda área es la clínica, la cual aborda no sólo las disfunciones sexuales en pacientes (eyaculación rápida, disfunción eréctil, anorgasmia, etc.), sino también los problemas de pareja y cualquier otra dificultad de índole sexual.

Por último, el tercer pilar de la sexología y el menos abordado por los profesionales, es la investigación sexológica, que es aquella que nutre a las dos anteriores de conocimientos científicos.

¿La sexología es una especialidad de la psicología, de la medicina o de otras disciplinas?

A lo largo de los últimos años, la sexología ha estado muy vinculada a la psicología y más concretamente al área clínica de ésta, siendo una temática más a tratar en muchos másteres de psicología clínica. 

No obstante, la independencia de la sexología de otras disciplinas es tan indiscutible como su carácter multidisciplinar, que hace que esta ciencia la conformen no sólo psicólogos/as sino también educadores/as, trabajadores/as sociales, médicos y otros sanitarios.

¿Qué funciones desempeña este profesional?

Formarse en sexología supone una oportunidad para muchos profesionales por lo específico de la disciplina. Las funciones de un/a sexólogo/a se resume en lo siguiente:

  • Evaluar y tratar problemas sexuales dentro de un contexto clínico.
  • Programar y ejecutar proyectos de educación sexual.
  • Investigar y publicar artículos relacionados con la conducta sexual.
  • Difundir los conocimientos generados por la ciencia sexológica.

Así pues, el ámbito de actuación de los sexólogos es muy amplio, dado que la sexualidad tiene diversas facetas y todas ellas tienen una gran importancia en la sociedad y en la vida privada de las personas. Por ejemplo, se puededistinguir entre tres ámbitos principales: la investigación, la intervención y la educación. En todos ellos, además, la psicología tiene un papel relevante vinculado tanto a los proceasos fisiológicos sexuales como a la generación de un autoconcepto a partir de las experiencias de este tipo.

¿Qué título es necesario obtener para ser sexólogo?

En ningún país del mundo la sexología está reconocida oficialmente como disciplina como sí lo está la psicología, medicina o enfermería, entre otras, a excepción de Canadá, donde existe como carrera universitaria. En este sentido, nos encontramos en la mayoría de los casos con la ausencia de requisitos e itinerarios oficiales que lleve a una persona a desarrollar las competencias atribuidas al profesional de la sexología, al sexólogo o sexóloga, aunque sí hay recomendaciones.

Esas recomendaciones vienen de la mano de realizar una formación especializada en sexología, a modo de experto/a o máster. Así, podemos optar por dos vías formativas, la universitaria, eligiendo una de las numerosas universidades que ofertan una formación de este tipo, o la vía privada, normalmente entidades (centros de psicología y sexología) que cuentan con profesionales que actúan como profesorado que gestiona diferentes proyectos sexológicos en el ámbito educativo y clínico.

Es importante reseñar que resulta indiferente realizar una formación de este tipo en una universidad o en una entidad privada para ejercer como sexólogo/a, ya que la ausencia de normativa en ese sentido no hace necesario optar por una u otra opción. 

Sin embargo, si la motivación es obtener una formación que nos permita tener una buena base desde la que comenzar a ejercer a un precio más bajo que la que normalmente ofrece la vía universitaria, cuyas tasas son cada vez más altas respecto a la vía privada, podríamos elegir uno de los muchos centros sexológicos que oferten un experto /a o máster de este tipo.

Como es lógico, cada universidad, centro sexológico o academia establecerá los contenidos a trabajar por el alumno/a, siendo fundamental elegir aquella formación que contemple un temario suficiente que aborden las dos ramas más relevantes de la sexología, la educativa y la clínica. Sirva de ejemplo los contenidos tratados por Formación Psicológica en su máster en sexología en sus dos niveles: experto en sexología y especialista en terapia sexual.

Es importante a la hora de escoger una formación, decantarse por una que permita obtener las aptitudes necesarias para el desempeño de las funciones como sexólogos y sexólogas tanto en el plano educativo (proyectos de Educación sexual) como clínico (consultas).

Una recomendación: Máster Profesional en Sexología y Terapia de Pareja

En Murcia, Instituto de la Pareja realiza un interesante programa de formación para especializarse en Sexología desde la vía de la intervención psicológica: el Máster Profesional en Sexología y Terapia de Pareja. Así, en este Máster también se forma a los alumnos en terapia de pareja, una de las facetas de la actividad de los psicólogos que más suelen ir de la mano de los problemas sexuales.

Se trata de un programa de formación y profesionalización de 10 meses, en los que constan 60 créditos ECTS y 600 horas prácticas, para aprender los fundamentos teóricos y prácticos de la sexología. Además, todo su personal docente proviene del mundo de la terapia sexual, la medicina, la psicoterapia, y ciencias afines a este ámbito.

Entre sus contenidos hay temas tan interesantes e importantes como el tratamiento de las parafilias y la adicción al sexo, la educación sexual, los componentes del amor en la pareja, los celos e inseguridades, los ejercicios a utilizar en terapia sexual, etc.

Conclusión: ¿cómo ser sexólogo?

En resumen, hablamos de una ciencia relativamente nueva, que no está sometida a normativa alguna, algo que permite su acceso por prácticamente toda persona interesada que realice una formación avanzada con una mínima calidad que le permita adquirir herramientas necesarias para abordar casos o proyectos relacionados con la materia. 

Cada estudiante que quiera formarse en esta especialización, eso sí, tiene la responsabilidad de formarse de un modo que le permita dar un servicio de la máxima calidad.