Un fenómeno de la psicología de los grupos. Unsplash.

Cuando las personas estamos ante tareas que exigen la suma de esfuerzos de cada miembro del equipo para conseguir un objetivo grupal, aparece una tendencia a realizar menos esfuerzo a medida que aumenta el tamaño del grupo. Esto se conoce como Efecto Ringelmann, y surge cuando el esfuerzo individual se confunde entre los del grupo de personas que colaboran entre sí.

En este artículo conoceremos el origen de este efecto, por qué se produce y cómo se puede combatir.

Efecto Ringelmann: origen

El Efecto Ringelmann es un fenómeno de la psicología social y de la psicología de los grupos, propuesto por Maximilien Ringelmann, (1861–1931), un ingeniero francés. M. Ringelmann desarrolló una serie de estudios entre el 1882 y el 1887, en los que observó la acción de tirar de una cuerda, tanto de personas individualmente como de grupos de dos, tres y ocho personas.

Concretamente, sus estudios fueron dirigidos a averiguar la eficacia en las tareas agrícolas, donde observó que cuando un grupo de personas tiran de una cuerda, la cual está atada a un instrumento que mide la fuerza de tracción, cuanto mayor era el grupo de personas, menor era la fuerza que cada individuo emplea para tirar.

De esta forma, observó que la ejecución relativa de cada persona individualmente disminuía progresivamente a medida que el número de ellas en cada grupo aumentaba. Es decir, la aportación individual se reducía proporcionalmente al aumento de las personas que colaboraban en la acción. Maximilien denominó este fenómeno Efecto Ringelmann.

En 1913 las investigaciones de Max Ringelmann fueron publicadas. En ellas se demostraba que el esfuerzo grupal o colectivo en los equipos, no llega sino a la mitad de la sumatoria de los esfuerzos individuales, contrario a la creencia común de que “la unión hace la fuerza”.

Características

El Efecto Ringelmann se define como la pérdida de rendimiento por sujeto según aumenta el tamaño de grupo (aumenta el número de sus miembros). Este efecto también se conoce como free riding o “esforzarse para nada”. Aparece porque se ve la propia contribución como dispensable.

Steiner fue un autor que propuso que la naturaleza de la tarea predice el rendimiento del grupo. En este caso, el Efecto Ringelmann aparece en tres tipos de tareas:

1. Tareas aditivas

Son aquellas tareas que implican que a mayor número de personas, mayor rendimiento o productividad potencial. En este tipo de tareas el resultado grupal es igual a la suma de las contribuciones de cada persona.

En este caso, el Efecto Ringelmann aparece porque los miembros piensan (de forma consciente o inconsciente) que el trabajo “ya lo harán los demás”.

2. Tareas disyuntivas

En este tipo de tareas se selecciona la mejor opción y el rendimiento grupal viene determinado por el rendimiento del más competente.

Aquí aparece el Efecto Ringelmann en los sujetos poco hábiles, ya que al ser un tipo de tarea donde se selecciona la mejor opción como “ganadora”, estos miembros sentirían que no son suficientemente buenos como para proponer nada (ya que no serán seleccionados), y por lo tanto dejan de participar o disminuyen su esfuerzo.

3. Tareas conjuntivas

Aquí todos los miembros del grupo trabajan a la vez, al unísono. En este caso, el Efecto Ringelmann aparece en tareas conjuntivas de grupos grandes, concretamente en sujetos muy hábiles, ya que al actuar todos a la vez, los más hábiles “se relajan” y disminuyen su rendimiento, que consideran prescindible.

Otro tipo de tareas grupales

Existen dos tipos más de tareas grupales:

  • Compensatorias: el resultado es el promedio de los miembros del grupo.
  • Discrecionales: implica decidir entre las diferentes propuestas de los miembros.

Causas

El Efecto Ringelmann aparece debido a posibles causas.

Por un lado, es probable que los integrantes de un equipo puedan sentir menos motivación cuando desarrollan tareas aditivas (donde el resultado final viene determinado por la ejecución de cada persona), ya que inconscientemente piensan “ya lo harán otros”.

Por otro lado, es posible que el desempeño individual se reduzca por una falta de coordinación entre los integrantes del grupo.

Así, en experimentos grupales propios de la psicología social, se ha observado cómo las personas creen o sienten que están siendo evaluadas, sólo cuando actúan solas.

De esta forma, las situaciones o tareas en equipo disminuyen la responsabilidad individual, ya que las personas no se hacen responsables directamente de los resultados, y por lo tanto no evalúan sus propios esfuerzos, haciendo que los reduzcan o incluso los eliminen.

¿Cómo combatir su efecto en los equipos?

Para combatir el Efecto Ringelmann es importante aumentar la motivación de los integrantes de los equipos. Para ello, es recomendable conseguir que su desempeño individual sea identificable, es decir, que se sientan “piezas importantes” del grupo, piezas imprescindibles para conseguir el resultado u objetivo grupal deseado.

Si se consigue que los miembros se sientan así, y si además éstos pueden identificar de forma concreta su aportación individual, es muy probable que se esfuercen más en la tarea grupal.

Referencias bibliográficas:

  • Morales, J. F. (2007). Psicología Social. Editorial: S.A. McGraw-Hill/ Interamericana España.
  • Hogg, M. (2010). Psicología social. VAUGHAN GRAHAM M. PANAMERICANA, Editorial: Panamericana.
  • Marin, M. (2012). Psicología social de los procesos grupales. Pirámide.