A lo largo del día es inevitable tener que llevar a cabo diferentes tareas y obligaciones. En muchas ocasiones las afrontamos dejándonos llevar por emociones negativas generando esto que adoptemos una actitud pesimista, quejica, apática...

Sin embargo, el problema no reside en las tareas u obligaciones a las que tenemos que hacer frente, sino en las emociones negativas con las que a veces empezamos el día por diferentes motivos; atrasar el despertador, no disponer de tiempo para disfrutar de una ducha agradable o elaborar un desayuno completo y energizante, ir con prisas el resto del día, corriendo de un lado para otro...

Éstos entre otros muchos motivos repercuten en nuestra productividad, energía personal, y relaciones interpersonales. Y es que dependiendo de cómo empieces el día, es fácil saber cómo va a transcurrir el resto de la jornada.

¿Cómo empezar bien el día?

Existen numerosos estudios al que indican que las personas más exitosas, felices y productivas, tienen buenos hábitos para empezar el día. Es decir, ponen en práctica diferentes rituales saludables cada mañana. Estos rituales configuran la actitud con la que van a hacer frente las próximas 12 horas.

Si quieres afrontar el día con energía positiva y tras finalizar el día pensar "ha sido un día redondo", continua leyendo porque a continuación te propongo hábitos saludables para empezar el día con energía positiva y vitalidad.

1. Despertarse temprano sin aplazar el despertador

Despertarse temprano justo cuando suena el despertador permite disponer de tiempo para empezar el día con tranquilidad y poder respirar profundamente mientras te llenas de energía, preparas un desayuno completo y disfrutas de cada sorbo y bocado.

Además, permite ordenar los pensamientos y el día y elegir con atención la ropa que te va a hacer sentir bien, por ejemplo. En definitiva, hace posible que adoptemos una actitud más segura y confiada que nos acompañará el resto del día. Despertarte sin aplazar el despertador, te permitirá cumplir con las obligaciones al tiempo marcado sin necesidad de postergarlas.

2. Beber agua

Lo primero que tenemos que hacer al levantarnos es beber agua, ya que esto activa el organismo, ayuda a eliminar las toxinas del día anterior y pone en funcionamiento nuestro sistema digestivo, el cual está estrechamente relacionado con nuestro estado emocional.

Otra opción es beber agua con limón en ayunas, ya que aporta los siguientes beneficios:

  • Ayuda a la digestión.
  • Limpia el tracto urinario.
  • Estimula el sistema inmunológico ya que el ácido ascórbico (Vitamina C) que se encuentra en el limón, posee efectos antiinflamatorios y, además, ayuda a que el cuerpo absorba mejor el hierro.
  • Limpia la piel.
  • Da energía y mejora el estado anímico.
  • Hidrata el sistema linfático.

3. No consultar redes sociales - Correo electrónico - televisión

Consultar el teléfono móvil u ordenador para revisar las redes sociales o correo electrónico, o ver la televisión justo después de despertar interfiere directamente en el estado emocional, además de ser un ladrón de tiempo. Es recomendable conectar con el exterior a través de dispositivos transcurrida una hora desde que nos despertamos.

4. Estirar espalda y piernas

Es importante estirar la espalda y las piernas con ejercicios suaves y sencillos, ya que favorece y estimula la circulación y relaja los músculos.

5. Inspirar y expirar

Otro hábito saludable es inspirar y expirar profundamente tres veces en la ventana, terraza o balcón. De esta forma, aparte de sentir que estamos vivos y conectados con el exterior, sentiremos los siguientes beneficios;

  • Aumenta la oxigenación de la sangre.
  • Mejora la digestión, ya que el estómago recibe mayor cantidad de oxígeno y el funcionamiento del mismo es más eficaz.
  • Favorece la relajación mental y corporal.
  • Aumenta la elasticidad de los pulmones y tórax.

6. Pensar y afirmar frases positivas

Piensa y afirma frases como "soy capaz", "lo voy a conseguir", "hoy es un día fantástico" o "hoy es una nueva oportunidad y voy a aprovecharla". Hay estudios que demuestran que generamos 50 mil pensamientos a lo largo del día; de la mayoría de ellos no somos conscientes, pero nuestro estado emocional si y se va resintiendo. Es muy saludable empezar el día generando pensamientos positivos, ya que repercuten en las emociones y éstas en la actitud.

7. Desayunar saludable con alimentos energéticos

Para afrontar el día con vitalidad en el desayuno no puede faltar:

  • Huevos: aportan vitamina B y D, son un buen alimento en el desayuno.
  • Frutos secos: ricos en proteína y grasas saludables.
  • Cereales integrales: son saciantes y proporcionan energía sostenible
  • Fruta: mejora el estado de ánimo y aportan una gran variedad de vitaminas.
  • Semillas de girasol: fortifican los huesos y relajan los músculos.

Con estos sencillos rituales saludables ya puedes empezar el día con energía positiva y vitalidad y, en el transcurso del día, ser una persona más exitosa, feliz y productiva.