Martín de Azpilcueta: biografía de este teólogo y economista

Esta fue la vida de Martín de Azpilcueta, representante de la Escuela de Salamanca.

Nahum Montagud Rubio

Nahum Montagud Rubio

Martín de Azpilcueta

Martín de Azpilcueta, por muchos conocido como el Doctor navarro, fue un teólogo, sacerdote y economista que vivió bien al comienzo de la Edad Moderna, el mismo año en el que América fue pisada por Cristóbal Colón.

Como testigo de la gran importación de metales valiosos a la Península, también presenció cómo la llegada masiva de oro y plata hizo que la economía local y europea cambiara drásticamente, algo que le permitió plantear varias teorías que, con el paso del tiempo, serían la base de la economía básica.

A continuación vamos a ver la vida y obra de este pensador a través de una biografía de Martín de Azpilcueta, destacando especialmente sus tesis económicas, verdaderamente innovadoras para la época.

Breve biografía de Martín de Azpilcueta

Martín de Azpilcueta, también conocido como el Doctor navarro, fue una figura importante en la historia de España, sobre todo por sus ideas innovadoras sobre teoría económica. Fue, como muchos hombres de su época, muy polifacético: sacerdote, teólogo, filósofo y economista. Ejerció de docente en varias instituciones repartidas entre Francia, España y Portugal y formó parte de la Escuela de Salamanca, hecho que le permitió tener una gran repercusión intelectual en el panorama cultural de la época.

Primeros años

Martín de Azpilcueta nació en Barásoain, Reino de Navarra, el 13 de diciembre de 1492 en el seno de una familia perteneciente a la nobleza navarra. Llegó al mundo en una época realmente importante para la historia de España, por aquel entonces la Corona de Castilla, la de Aragón y el Reino de Navarra. La Edad Media llegaba a su fin con la exploración de un nuevo mundo, y con su final se daba inicio a una nueva época con nuevas ideas, corrientes ideológicas y visiones novedosas de cómo debía organizarse la sociedad.

En el año 1509 ingresó en la Universidad de Alcalá para realizar sus estudios de teología. Al acabarlos, siguió los pasos de muchos de sus contemporáneos, desarrollando sus estudios de doctorado en Cánones en Francia. En ese país también iniciará su carrera como profesor universitario, yendo a parar primero en la Universidad de Cahors y, después, a la de Toulouse. En la ciudad de Toulouse se ordenó sacerdote y empezó a ejercer como profesor de derecho canónico.

Doctor navarro, docente en Salamanca

Debido a su origen navarro Martín de Azpilcueta fue también conocido como el Doctor Navarro o Doctor navarrus Azpilcueta, y fue un hombre productivo en muchos de los conocimientos y artes intelectuales de la época. Trabajó no solo como docente, sino también como consejero, ensayista y prolífico escritor. La temática de sus escritos se centran en las preocupaciones de la época y, sobre todo, en los de los autores de la conocida Escuela de Salamanca, también llamada Escolástica Tardía.

En el año 1524, con tan solo 32 años, Martín de Azpilcueta inició su etapa como docente en la Universidad de Salamanca, ocupando la cátedra de Prima en Cánones. Permaneció en Tormes hasta el año 1537 y, durante el tiempo en que estuvo en esa ciudad, Azpilcueta se convirtió en uno de los grandes profesores de la universidad salmantina. Sus clases y lecciones influyeron enormemente en las ideas de pensadores posteriores, como Diego de Covarrubias y Leyva.

Últimos años

Tras vivir en Tormes y ejercer de profesor en Salamanca se trasladó a la Universidad de Coimbra, ocupando la misma cátedra que había impartido en su universidad anterior. En 1556 regresó a España pero, pasados unos diez años, se embarcó en un nuevo viaje, esta vez hacia Roma. Su misión era ocuparse de la defensa del arzobispo de Toledo Bartolomé de Carranza, quien había sido acusado de herejía. La oratoria de Martín de Azpilcueta llamó mucho la atención en el tribunal, lo cual hizo que se acabara ganando la confianza del poder papal.

Tras ese evento consiguió desempeñar una importante tarea siendo consejero de los papas Pío V, Gregorio XIII y Sixto V, además de ser ampliamente reconocido como un gran canonista durante su época. También fue hombre de confianza de nobles, entre ellos el mismísimo Carlos I de España, aunque tuvo más de un desencuentro con su sucesor Felipe II, monarca quien de hecho vetó su nombramiento como cardenal.

Residió en Roma hasta el día de su muerte el 21 de junio de 1586, a la edad de 93 años, un hito para cualquier persona de su época. Fue enterrado en esa misma ciudad, tal y cómo él quiso, concretamente en la Iglesia de San Antonio de los Portugueses.

Pensamiento, obras y aportes a las teorías económicas

La temática de los escritos del doctor navarro responden a las preocupaciones de la época, una sociedad que acababa de superar la Edad Media y descubría todo tipo de nuevos recursos fuera del Viejo Continente, enfocándose de lleno en los temas que trataban los autores de la Escuela de Salamanca.

De entre sus obras más importantes podemos destacar como más importantes las siguientes:

  • Manual de Confessores y Penitentes (1553) y sus Adittiones.
  • Comentario Resolutorio de Usuras (1556).
  • De redditibus beneficiorum Ecclesiasticorum (1566).
  • Compendium horum omnium Navarri operum (1598).

Uno de los temas que más llaman la atención de la obra de Martín de Azpilcueta es cómo expone la idea del precio justo y la teoría del valor-escasez. Al hablar de estos temas, muy avanzados para su época, el doctor navarro es considerado por muchos como el padre de la teoría cuantitativo del dinero, teoría la cual señala que el valor de la moneda varía en relación inversa con su oferta o la cantidad de moneda disponible, ideas también tratadas por el francés Jean Bodin en 1568.

El contexto histórico en el que le tocó vivir le hizo ver de primera mano este fenómeno. En el siglo XVI, la Monarquía Hispánica junto con Portugal se estaban expandiendo a nivel mundial. La conquista y explotación de nuevos territorios creó una extensa red comercial entre lejanos territorios, incrementando los recursos en Europa gracias a su importación desde las Américas, entre ellos metales preciosos. Esto repercutió en la disponibilidad y los precios de las cosas.

En su obra de 1556 “Comentario resolutorio de Usuras” analizó cómo la llegada de los metales preciosos a la Península Ibérica presionaba los precios al alza. En esta obra defiende que los precios responden a la cantidad de dinero que se encuentra en circulación en un país. Por lo tanto, cuanto más metales preciosos hay, más aumentan los precios y, también, se da esta situación a la inversa, es decir, si hay pocos minerales los precios tienden a ser bajos.

Al llegar de forma masiva a Europa, la cantidad de metales preciosos aumentó más rápido que el resto de bienes. Esto hizo que los metales perdieran el valor en relación con los segundos, provocando una fuerte inflación. Luego, el propio Azpilcueta señaló que los precios también se vieron alterados por la velocidad de la circulación del dinero. De acuerdo con su teoría, la velocidad de los movimientos económicos influye en el aumento de los precios

Una de las ideas más avanzadas y sorprendentes de Martín de Azpilcueta es su defensa de la legitimidad de aplicar intereses en las operaciones de préstamo. Esta opinión se basaba en su idea de que el dinero podía ser una mercancía más con la que comerciar, ideas que defendió tanto en su “Comentario resolutorio de cambios” y en “De usuris”. Esta opinión chocaba contra la de la Iglesia desde siglos antes, que consideraba la aplicación de intereses un acto de usura.

Azpilcueta sostenía que el precio del dinero, esto es el interés, era fácilmente determinable si las transacciones financieras se realizaban en un único país. Dado que dentro de un estado el dinero no era más que otra mercancía, su precio se fundamentaba en la ley de la oferta y la demanda. Sin embargo, esto era más complicado si la transacción era una operación internacional. Si la oferta de dinero era distinta entre ambos países, su precio también lo iba a ser.

Referencias bibliográficas:

  • Arigita y Lasa, M. (1998) El doctor navarro don Martín de Azpilcueta y sus obras: estudio histórico crítico. Analecta Editorial. Pamplona.
  • Martínez Tapia, R. (1997) Filosofía política y derecho en el pensamiento del siglo XVI: el canonista Martín de Azpilcueta. Colegio Notarial de Granada. Granada.
  • Muñoz de Juana, R. (1998) Moral y economía en la obra de Martín de Azpilcueta. Eunsa. Ediciones Universidad de Navarra, S.A. Barañáin.
  • Olóriz Azparren, H. (1998) Nueva biografía del doctor navarro D. Martín de Azpilcueta y enumeración de sus obras. Analecta Editorial. Pamplona.
  • Pardo Fernández, R. (2011) Martín de Azpilcueta y su época. Pamplona, Gobierno de Navarra.

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