La terapia de pareja es uno de los ámbitos de trabajo más interesantes en los que puede especializarse un psicólogo.

No solo permite intervenir en un ámbito de la vida extremadamente importante para muchas personas, sino que contribuye a adoptar una visión del proceso terapéutico que va más allá del individuo. Es decir, parte de una concepción del bienestar psicológico en el que cada persona está vinculada cognitiva y emocionalmente a su contexto, y sobre todo a los seres queridos.

¿Cómo formarse para ser un terapeuta de pareja?

A la hora de especializarse para dedicarte de manera profesional (principalmente, o de manera combinada con otras formas de intervención psicológica) a la terapia de pareja, ten en cuenta estos criterios que deben cumplir los Másters y cursos de postgrado entre los que vayas a elegir. Estos te permitirán hacerte una idea acerca de la calidad de estos programas de formación.

1. Ofrece la posibilidad de hacer prácticas

La terapia de pareja es una actividad claramente aplicada: la teoría no sirve de nada si no sabemos aplicarla y contrastarla con la realidad. Además, las relaciones amorosas son fenómenos fundamentalmente cambiantes y dinámicas, por lo que no podemos pretender abordarlas de manera lineal, primero comprobando lo que dicen los libros y luego ejecutando las instrucciones que aparecen descritas. Es necesario ganar soltura en contextos de aprendizaje en tiempo real, en un contexto terapéutico con pacientes.

Por eso, para ser terapeuta de pareja resulta imprescindible pasar por programas de formación que den la opción de practicar con parejas de carne y hueso, no solo mediante la imaginación y las situaciones hipotéticas.

2. Está impartido por profesionales de esta disciplina

En parte por lo que hemos visto antes, la posibilidad de recibir la supervisión y los conocimientos de psicólogos con amplia experiencia en terapia de pareja resulta muy beneficioso para quienes quieran aprender. De esta manera, incluso el componente teórico de esta formación tendrá un elemento orientado a la práctica.

Los profesionales de la terapia de pareja van más allá de los manuales, y ofrecen consejos acerca de los pequeños detalles del día a día, tanto lo que ocurre en las sesiones de asistencia psicológica como lo que ocurre entre ellas: planificación, burocracia, gestión de los horarios, etc.

3. Va más allá de lo patológico

Aunque el concepto de terapia suele ser utilizado en el contexto clínico, no hay que perder de vista que, en la práctica, los problemas abordados en la terapia de pareja no tienen como causa trastornos.

Por ello, un postgrado o Máster en terapia de pareja debe fundamentarse en la psicología social, y no tanto en la psicología clínica y de la salud, a no ser que esté diseñado para ser extremadamente especializado en un ámbito concreto de las relaciones amorosas (o en una parte de la población ya diagnosticada con alteraciones mentales).

4. Tiene en cuenta la sexualidad

La sexualidad humana está implicada profundamente en la gran mayoría de relaciones de pareja, ya sea como fuente de problemas emocionales o como factor de mantenimiento de estos problemas, si se han originado fuera del dormitorio. Por eso, llegar a ser terapeuta de pareja pasa por ampliar tus conocimientos y la experiencia en este aspecto de la vida íntima.

5. Aporta formación en la relación terapéutica

La capacidad de llevar a cabo una buena relación terapéutica es crucial. Por ello, en estos cursos y Másters deben incluirse consejos prácticos de este tipo, que permitan que el proceso terapéutico fluya y que las parejas que acuden en busca de ayuda profesional se comprometan con la evolución de estas sesiones.

¿Dónde especializarse?

Instituto de la Pareja

Si te interesa formarte para llegar a ser terapeuta de pareja en la zona de Murcia, una muy buena opción es el Máster en Sexología y Terapia de Pareja realizado por Instituto de la Pareja, disponible en los formatos semipresencial, presencial y online.

Esta opción para profesionalizarse, diseñada e impulsada por la entidad de referencia en Murcia en lo referente a la terapia de pareja, permite aprender durante un curso de 10 meses acerca de todo lo referente a las relaciones amorosas, la sexualidad y la terapia sexual, los casos de dependencia, las situaciones de violencia de género, las parafilias, y mucho más.

Referencias bibliográficas:

  • Biscotti, O. (2006). Terapia de Pareja: una mirada sistémica. Buenos Aires: Lumen.
  • Christensen A., Atkins D.C., Baucom B., Yi J. (2010). "Marital status and satisfaction five years following a randomized clinical trial comparing traditional versus integrative behavioral couple therapy". Journal of Consulting and Clinical Psychology. 78 (2): pp. 225 - 235.