Cada vez son más los modelos y enfoques de nueva creación, dentro del contexto clínico psicoterapéutico. Uno de estos modelos, de reciente aparición, es la psicoterapia experiencial dinámica acelerada, creada por la Doctora Diana Fosha.

En este artículo explicaremos, de forma resumida, en qué consiste este modelo terapéutico, cuáles son sus 4 grandes fundamentos y cómo puede ayudar a las personas a reducir su sufrimiento emocional.

Psicoterapia experiencial dinámica acelerada: ¿qué es?

La psicoterapia experiencial dinámica acelerada (en inglés Accelerated Experiential-Dynamic Psychotherapy, AEDP) es un modelo integrativo dentro de la psicoterapia, y está especialmente diseñada para tratar los traumas psicológicos. Se basa en la curación y en una visión no patologizante de los síntomas, y está orientada a la transformación de la persona. Esta terapia, por otro lado, es de corte psicodinámico y psicoanalítico.

La psicoterapia experiencial dinámica acelerada fue creada por una psicóloga estadounidense, la Dra. Diana Fosha, doctora en Psicología (PhD). Diana Fosha fundó el Instituto AEDPT en Nueva York (EEUU), y actualmente es directora del mismo. En este centro también imparte clases de psicología clínica y trabaja como psicoterapeuta.

Para desarrollar dicho modelo, Fosha entendía el sufrimiento de las personas como oportunidades para sanar y experimentar una transformación mayor, y en esta idea se sustentó la Psicoterapia experiencial dinámica acelerada. Según su autora, dicha transformación no sería posible sin ciertas experiencias de sufrimiento vividas.

De hecho, este modelo terapéutico utiliza el término “Transformancia” para referirse a aquella fuerza que motiva al individuo a esforzarse para curarse, ser auténtico, vital y conectar consigo mismo.

En cuanto a sus influencias, la psicoterapia experiencial dinámica acelerada se nutre de diferentes disciplinas u orientaciones terapéuticas. Estas son: la teoría del apego, las terapias centradas en el propio cuerpo, la neurociencia afectiva y diferentes estudios transformacionales.

Objetivo

El objetivo de la psicoterapia experiencial dinámica acelerada es ayudar al paciente a volverse más fuerte ante las circunstancias adversas de la vida, y sobre todo después de haber experimentado una situación traumática.

Para lograr dicho objetivo, resulta fundamental la relación terapéutica que se establece entre paciente y psicólogo/a; dicha relación debe suponer una base segura para el paciente, donde expresar sus emociones y sus temores más íntimos, como veremos más adelante.

A través de este modelo de terapia se trabaja en el trauma, en la pérdida y en las consecuencias dolorosas de ciertas experiencias vitales, así como en otros aspectos o síntomas que puedan surgir a lo largo del proceso terapéutico.

4 fundamentos

La psicoterapia experiencial dinámica acelerada se basa en 4 fundamentos o pilares, que recogen su filosofía. Estos puntos son clave para desarrollar un proceso de psicoterapia eficaz dentro de este enfoque, y son los siguientes:

1. El poder de ser comprendido/a

La Psicoterapia experiencial dinámica acelerada parte de la idea de que ser escuchado/a, sana. Esto resulta esencial para muchas personas, y es en realidad uno de los fundamentos de cualquier proceso psicoterapéutico.

Así, dentro de este enfoque, se promueve un espacio para explorar las necesidades y los deseos del paciente, y así potenciar el cambio. El terapeuta ayudará al paciente a explorar todos estos sentimientos que nacen de su experiencia traumática.

2. La capacidad de curación

Otro de los fundamentos de psicoterapia experiencial dinámica acelerada es la fe en la capacidad de curación del paciente, que se encuentra dentro de él mismo.

A veces, pero, esta capacidad se encuentra bloqueada por circunstancias vitales o por experiencias especialmente dolorosas. El terapeuta aquí tendrá la misión de fomentar dicha capacidad, que en realidad es intrínseca a cada uno/a.

3. La capacidad para experimentar emociones

El siguiente fundamento de la Psicoterapia experiencial dinámica acelerada consiste en la importancia de ir descubriendo aquella capacidad que tiene el individuo de experimentar emociones. Dichas emociones pueden ser positivas o negativas, pero lo importante es que se compartan y se procesen.

En este contexto aparecen las llamadas “experiencias emocionales correctivas”, que forman parte del proceso psicoterapéutico, y que ayudan al paciente a desafiar sus ideas y a seleccionar aquellas experiencias que realmente le pueden ayudar. Así, a través de diferentes técnicas dentro de la terapia, se abre paso una nueva forma de experimentar las emociones, por parte del paciente.

4. La exploración de las heridas

El último fundamento o pilar de la Psicoterapia experiencial dinámica acelerada implica explorar las emociones del paciente en su máxima profundidad, para que pueda sanar. Esto implica explorar sus “heridas”, sus traumas y sus puntos débiles.

A través de la curación, se consigue la transformación hacia una interpretación más sana de la realidad, según este modelo terapéutico. Para que exista curación resulta fundamental el procesamiento de las emociones, tanto positivas como negativas. El terapeuta acompaña al paciente en todo este proceso.

El papel del terapeuta

¿Qué rol juega el terapeuta en la Psicoterapia experiencial dinámica acelerada? Es la pieza imprescindible para que el paciente tenga una base segura desde donde explicar cómo se siente. Así, el terapeuta deberá mostrar una conducta abierta y cercana hacia el paciente, y eliminar cualquier atisbo de juicio o prejuicio.

Lo importante es que se cree un espacio de tranquilidad y comprensión, para que la persona pueda abrirse. Para ello, y como en toda psicoterapia, también resulta importante que el terapeuta muestre seguridad y transmita al paciente el mensaje de que “no está solo”.

Puede ocurrir (y así tendría que ser) que se abra un espacio de tranquilidad y confianza para el paciente, y puede ser que sea la primera vez para muchos en la que no se sienten solos. Para ello deberán reforzarse todas las conductas de expresión de sentimientos que manifieste el paciente, ya que habrá momentos de vulnerabilidad y sufrimiento que se deberán abordar y contener.

Por otro lado, la psicoterapia experiencial dinámica acelerada da mucha importancia al movimiento corporal del paciente, así como su expresión facial, tono de voz, movimientos oculares, gestos en general, postura, etc. El terapeuta, en todo momento, deberá atender estos comportamientos, para poder conectar con el paciente y explorar junto a él.

Experiencias positivas

La psicoterapia experiencial dinámica acelerada también le otorga mucha importancia a las experiencias positivas del paciente, ya que resultan muy beneficiosas para su proceso curativo o de transformación. Estas experiencias permiten trabajar con los afectos positivos. Además, las emociones positivas también deben ser procesadas y reguladas, igual que las negativas.

De hecho, y a modo de constatar su utilidad, se ha observado cómo dichas experiencias positivas ayudan en la recuperación del paciente. Así, vemos cómo este modelo de psicoterapia parte de una visión no patologizante de los síntomas, y cómo se basa sobre todo en la curación y en las emociones positivas.

¿Quién puede utilizar esta terapia?

Lógicamente, las personas bien formadas en ella. Por suerte, no se limita a psicólogos/as, sino que también pueden practicar la psicoterapia experiencial dinámica acelerada psiquiatras, trabajadores sociales...

Sin embargo, dentro del contexto sanitario y en lo que a psicólogos se refiere, lo ideal es que la persona disponga del Máster General Sanitario o del PIR (Psicólogo Interno Residente), además de disponer de formación y experiencia en clínica.

Referencias bibliográficas:

  • AEDP: Neuroplasticity in Action | In English with Spanish Translation | Diana Fosha, PhD | Barcelona, Spain. (2019). Seminario CCCB Barcelona.
  • AEDP Europe. (2019). ¿Qué es AEDP o Psicoterapia Dinámica Acelerada Experiencial?
  • Markin, R. D., McCarthy, K. S., Fuhrmann, A., Yeung, D., & Gleiser, K. A. (2018). The process of change in accelerated experiential dynamic psychotherapy (AEDP): A case study analysis. Journal of Psychotherapy Integration, 28(2): 213–232.
  • Vergara, C. (2017). Hacia una psicoterapia basada en neurociencia de la emoción. Reseña al libro el poder curativo de las emociones: neurociencia afectiva, desarrollo y práctica clínica. Actualidad en Psicología.