Los actos de canibalismo, aquellos en los que los individuos se comen carne humana, se han producido a lo largo de la historia en distintas culturas o pueblos. Las dos principales causan este fenómeno son: la supervivencia, es decir, las situaciones en las que se hace necesario alimentarse de otros seres humanos para no morir de hambre, o distintos rituales o ceremonias de sacrificio. Pero en el mundo moderno se dan muy pocos casos de este tipo de comportamiento. En el artículo de hoy, vamos a repasar la terrorífica y famosa historia de un personaje que, tras colgar un anuncio en internet, consiguió comerse a su víctima, que accedió voluntariamente a este acto macabro.

Antes de nada, hay que mencionar que a lo largo de la historia de la humanidad se han descrito casos aislados de canibalismo, de manera general consumados por individuos con trastornos mentales graves como la esquizofrenia. También se han reportado casos de canibalismo debido al uso de drogas, como el ocurrido en 2012 en Estados Unidos, en el que Rudi Eugene fue abatido a tiros por atacar e intentar comerse el rostro de un vagabundo. Si quieres saber más sobre este impactante caso, puedes leer nuestro artículo: “Sales de baño: descubriendo la terrible droga caníbal”.

Cómo ocurrieron los hechos

El suceso que vamos a contar hoy ocurrió en Alemania, y sus protagonistas son Armin Meiwes y Bernd-Jürgen Brandes. Armin colgó un anuncio en un foro de internet en el que buscaba a algún individuo para poder engullirlo. El texto no era muy largo, sino que era más bien sencillo. Decía así: "Se busca un hombre joven, entre 21 y 40 años, que quiera ser devorado". Aunque muchos se tomaron esto como una broma más, Brend-Jurgüen se puso en contacto con Armin.

Cuando quedaron, Brandes bebió unas copas, tuvo relaciones íntimas con Meiwes y, después, este último le cortó la garganta para dejarle morir desangrado. Antes de morir, Brades le pidió a su asesino que le cortara el pene de un mordisco una vez hubiera fallecido. Meiwes lo intentó pero no pudo, así que utilizó un cuchillo para cortárselo. Acto seguido intentó ingerir el trozo de carne, pero como no se lo podía comer crudo (era imposible masticar), cocinó el miembro de Brades. Al parecer no le gustó el sabor, y acabó dándoselo a su perro. Todo esto ocurrió con el consentimiento del propio Brades, que cumplió su deseo de morir y que alguien se comiese su carne.

La historia de canibalismo no acabó aquí, porque Meiwes conservó el cuerpo de Brend tras trocearlo. Se lo fue comiendo poco a poco, y al cabo de unos meses, volvió a colgar una nota en el foro en la que se podía leer que había hecho realidad su sueño y que los trozos de carne se estaban acabando. Por tanto, buscaba a una nueva víctima para poder hacer lo mismo con ella.

Un usuario, preocupado por el escrito, contactó con la policía que, en 2002, le detuvo.

Puedes visualizar el video de esta historia a continuación:

Quién es Armin Meiwes

Armin Meiwes era un informático que nació en la ciudad de Kassel (Alemania) y vivió una infancia muy solitaria.

Su padre era un hombre duro que estaba desinteresado en su hijo y no le prestaba atención. Cuando los progenitores de Meiwes se separaron, él solo tenía ocho años. Su padre entonces abandonó a la familia para no volver a ponerse en contacto con ellos de nuevo. Más tarde, cuando se estaba juzgando a su hijo Meiwes, dijo a la sala que, a pesar de todo lo que había ocurrido, su hijo siempre había sido un buen niño de pequeño y se portaba muy bien. Pero que se obsesionó con la historia de Hansel y Gretel, en particular con el capítulo en que una bruja les engordó e intentó comerselos.

Una infancia con pensamientos caníbales

Cuando su padre desapareció, hizo que su madre se convirtiera tanto en el padre como en la madre. Ésta le castigaba y le gritaba en público y le acompañaba a todas partes. Al carecer de la figura paterna, Meiwes creó un hermano imaginario llamado Franky, con el que compartía sus pensamientos caníbales. Franky era su vía de escape porque le escuchaba, algo que su madre nunca hacia.

A los 12 años Meiwes comenzó a fantasear acerca de comerse a sus amigos, de esta forma, creía que pasarían a formar parte de él y se quedarían con él para siempre, una solución desesperada para un hijo único que se sentía muy solo e incomprendido.

En 1999 la madre de Meiwes falleció y le dejó una mansión enorme ubicada en Amstetten, que pertenecía a su familia. Sin familia cercana, sin nadie con quien tener una relación íntima, y ahora sin la vigilancia de su madre, construyó un santuario en la casa. Según los informes policiales, en la mansión había un maniquí de plástico que le hacía compañía.

Totalmente solo y aislado, desarrolló un gran interés por las películas de adultos a través de la red, especialmente por aquellos contenidos sadomasoquistas que incluían tortura y dolor. Gracias a estas comunidades, encontró un refugio en las salas de chat. Allí comenzó a idear su historia de canibalismo.

Otra historia macabra que se hizo famosa: el caso de Carl Tanzer

Otra historia terrorífica que se hizo conocida es el caso de Carl Tanzer, un radiólogo que conoció a una mujer enferma y se ocupó de ella. Cuando la mujer falleció, Tanzer exhumó su cadáver para continuar teniendo relaciones con ella. Fue capaz de reconstruir su cuerpo podrido para seguir manteniendo su figura humana. Si quieres conocer esta impactante historia de necrofilia, puedes visitar nuestro artículo: ”El famoso y macabro caso de necrofilia de Carl Tanzler”.