En los últimos años ha habido un notable incremento en la producción y la distribución de drogas de síntesis.

Desde finales de los años noventa se han detectado más de 200 nuevas sustancias psicoactivas comercializadas bajo tapaderas de dudosa legalidad que son utilizadas como alternativas a las drogas ilegales tradicionales; una de ellas es el desoxipipradrol, un potente estimulante de larga duración y cuyos efectos a largo plazo aún se desconocen.

En este artículo hablamos del desoxipipradrol, de sus efectos y su mecanismo de acción, así como de las posibles reacciones adversas que puede provocar su consumo.

Desoxipipradrol: descripción y características

El desoxipipradrol o 2-DPMP es una nueva sustancia psicoactiva de tipo estimulante, con efectos similares a los del metilfenidato y otras drogas estimulantes como la cocaína o las anfetaminas. Este fármaco fue originalmente sintetizado en 1950 por la empresa farmacéutica Ciba-Geygy, de cuya fusión con Sandoz nació Novartis.

En sus comienzos, esta sustancia se utilizó en el tratamiento del trastorno por déficit de atención y la narcolepsia, pero finalmente los medicamentos de acción más corta terminaron reemplazándolo. La empresa farmacéutica que sintetizó el desoxipipradrol también lo probó para acelerar la recuperación de la anestesia.

A finales de la década de 2000 volvió a aparecer en el mercado el desoxipipradol, pero esta vez comercializada como una nueva sustancia psicoactiva (NSP) para usos lúdicos. Las NPS son sustancias que no están fiscalizadas internacionalmente y cuya venta es alegal. Este tipo de drogas se pueden comprar en tiendas de internet, en preparados que imitan la apariencia de inciensos y hierbas, muchas veces sin ningún control sanitario.

En los últimos años, diversos informes toxicológicos han sugerido que esta droga podría haber llevado a una serie de eventos psicóticos en drogodependientes en el Reino Unido y en otros lugares. Sin embargo, se ha realizado muy poca investigación sobre los efectos de este medicamento en el cerebro y sus efectos a largo plazo son aún desconocidos.

Mecanismo de acción

El desoxipipradrol o 2-DPMP tiene similitudes funcionales y estructurales con el pipradol (un estimulante leve del sistema nervioso central) y el metilfenidato. Actúa como un inhibidor de la recaptación de noradrenalina y dopamina, y al parecer promueve la liberación de dopamina en algunas partes del cerebro, de ahí que su potencial de abuso sea significativo.

Los estudios en animales han demostrado que la liberación y la recaptación de dopamina producida por 2-DPMP es similar a la que provoca la cocaína. Los usuarios que han consumido la sustancia con fines lúdicos informan de que los efectos estimulantes son parecidos a los de cualquier droga de este tipo (cocaína, anfetaminas, etc.), y de que la única diferencia es la duración de sus efectos: de entre 24 a 48 horas. Con todo, ha habido casos de sobredosificación en los que los efectos han durado 3 y días.

Los estudios sobre las propiedades farmacológicas del desoxipipradrol son escasos. Sin embargo, en cortes de cerebro de ratas, concretamente en el núcleo accumbens (vinculado con los sistemas de recompensa y motivación), se ha observado que los efectos del 2-DPMP son claramente más potentes que los de la cocaína, lo que se ejemplifica en los terminales de dopamina en los que se produce un aumento de siete veces en los niveles máximos de este neurotransmisor (frente a un aumento de solamente 3 veces en la cocaína).

Vías de administración

Existen varias rutas de administración conocidas para el desoxipipradrol: insuflada o por inhalación; por inyección intravenosa o intramuscular; de forma oral; envuelto en un cigarrillo o papel de fumar; y por vía rectal. La ingestión oral parece ser la forma de administración más habitual, y las dosis varían de 1 a 10 mg, según el modo de uso. Las dosis orales típicas van de 1 a 2 mg, aunque la dosis óptima está en torno a 5-10 mg.

No hay información suficiente acerca de si los efectos del 2-DPMP son dosis-dependientes o no, ya que apenas existen informes de uso de esta sustancia, al margen de los reportes informales y las experiencias subjetivas de los consumidores. Se han reportado casos en los que se ha administrado esta droga por vía rectal, a través de enemas en los que se introduce el polvo de 2-DPMP en agua.

Efectos sobre el organismo

La mayor parte de la información acerca de los efectos del desoxipipradrol se deriva de los relatos en primera persona presentados por los propios consumidores de la sustancia, principalmente en foros especializados de internet. Los efectos físicos agudos pueden incluir: vasoconstricción, aumento de la tensión arterial, dolores en el pecho, dolor de cabeza, pérdida del apetito, transpiración y elevación de los niveles de creatina quinasa.

Los efectos psicoactivos que los usuarios lúdicos de esta sustancia buscan pueden aparecer después de 15 minutos tras su consumo (que suele darse por vía oral o nasal, principalmente) e incluyen: sensación de euforia, estado de alerta, sentimientos de empatía, sensación de energía y motivación. No obstante, también pueden aparecer reacciones adversas como la hiperactividad, la confusión, los trastornos cardiovasculares, la hipertermia, el bruxismo, insomnia o la paranoia.

Riesgos para la salud

Aunque no existen estudios sobre los efectos toxicológicos de 2-DPMP en humanos, recientemente se han reportado algunos casos confirmados de intoxicación aguda severa después del consumo de esta sustancia. En particular, ha habido informes de toxicidad aguda relacionada con el consumo de desoxipipradrolde en Escocia e Irlanda.

Los efectos tóxicos observados fueron similares a los de las anfetaminas, pero con síntomas neuropsiquiátricos predominantes como como la agitación severa, las alucinaciones, la ideación paranoica, el insomnio, la tendencia a la agresión, ansiedad e inquietud. Además, las personas que mostraron síntomas de intoxicación presentaron taquicardia, dolor torácico e hipertensión.

En algunas personas, los síntomas aún se manifestaban siete días después del consumo. Con todo, varios exámenes toxicológicos detectaron otra sustancia derivada de la cocaína además de 2-DPMP en uno de los preparados alegales comprados en internet, lo que podría haber aumentado el riesgo de intoxicación. Además, se han registrado algunas muertes relacionadas con esta sustancia, aunque se desconoce si han sido provocadas únicamente por el consumo de esta sustancia o por la mezcla con otras drogas sintéticas.

Referencias bibliográficas:

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