Un tipo de psicofármaco con efectos secundarios a tener en cuenta.

Son muchos los psicofármacos que a lo largo de la historia se han ido desarrollando para el tratamiento de la depresión, desde el descubrimiento accidental (en realidad se estaba buscando un fármaco contra la tuberculosis) y el posterior uso en sujetos con depresión del primero de ellos.

Pero aunque en la actualidad disponemos de una gran variedad de ellos, lo cierto es que no todos los que se crearon han visto la luz o han seguido fabricándose. Y es que algunos de ellos han manifestado una peligrosidad relevante que han hecho que hayan dejado de utilizarse o se hayan retirado de la venta. Este es el caso de la iproclozida, un antidepresivo en su tiempo eficaz pero que dejó de comercializarse debido a su elevada hepatotoxicidad.

¿Qué es la iproclozida?

La iproclozida es un fármaco antidepresivo, una sustancia psicoactiva cuyas propiedades y efectos sobre el organismo resultan de gran utilidad para combatir los síntomas de la depresión, como el bajo estado de ánimo, la anhedonia, la fatiga y la pasividad.

Dentro de los antidepresivos la iproclozida forma parte del grupo de los inhibidores de la enzima monoaminooxidasa o IMAO, el primero de los tipos de antidepresivos que fueron sintetizados. Concretamente es un IMAO no selectivo e irreversible, lo que implica que destruye completamente la enzima monoaminooxidasa, tanto en su tipo A como en su tipo B.

Este grupo de fármacos es altamente eficaz en el tratamiento de las sintomatología depresiva, pero cuya potencia puede tener efectos peligrosos sobre la salud y que pueden interactuar no solo con otros medicamentos sino también con diferentes alimentos (lo que implica que su uso requiere de un control y monitoreo exhaustivo). Es por ello que con el paso del tiempo se han ido desarrollando otros fármacos más seguros que han ido desbancando tanto el medicamento que da nombre a este artículo y el resto de IMAOS: primero fueron los tricíclicos y posteriormente los inhibidores específicos de la recaptación de serotonina.

La iproclozida es como hemos dicho un fármaco eficaz en el tratamiento de la depresión, pero como IMAO irreversible que es su utilización puede generar efectos secundarios peligrosos y tiene potencial para provocar daños severos en el organismo, hasta el punto de asociarse a posible fallo hepático fulminante, con potencial mortal, e incluso con varios fallecimientos. Es por ello que fue retirado de la venta y ya no se comercializa.

Mecanismo de acción

El mecanismo de acción de la iproclozida se basa en la destrucción o bloqueo de la enzima monoaminooxidasa o MAO, un tipo de enzima encargada de eliminar el exceso de neurotransmisores monoaminas (entre los que encontramos la noradrenalina, la serotonina y la dopamina ) que se generan durante la conducción nerviosa mediante procesos de oxidación. Existen dos tipos de MAO, el A que es encargado de metabolizar serotonina y noradrenalina y el B que hace lo propio con la dopamina.

El hecho de que se inhiba esta enzima hará que no se produzca dicha eliminación, de tal manera que se incrementan los niveles de monoaminas en el cerebro: así pues los IMAOS son agonistas de las diferentes monoaminas. Dado que la noradrenalina y la serotonina son fundamentales en la depresión, ello resulta de gran ayuda para combatir los síntomas depresivos.

Tal y como hemos dicho la iproclozida es un IMAO irreversible y no selectivo. El hecho de ser irreversible implica que no se trata de un bloqueo de la MAO, sino que destruye por completo la enzima y su funcionamiento en el cerebro (si bien esta vuelve a sintetizarse y se regenera tras dos semanas). Y en lo que respecta a su no selectividad queremos decir que su actuación no se restringe a un solo tipo de MAO, sino que elimina todos los tipos de esta enzima en el encéfalo.

También tiene un efecto en la tiramina, una sustancia que forma parte de muchos alimentos y cuyo exceso también es eliminado por la MAO. Sin embargo, al no existir MAO tras la actuación de la iproclozida u otros IMAOS esta se acumula, pudiendo generar una alteración de la tensión arterial que a veces llega a ser peligrosa, o incluso generar eventos cardiovasculares fatales.

Principal indicación

Si bien actualmente la iproclozida está retirada de la venta por su elevado riesgo, se trata de un fármaco cuya principal indicación era el tratamiento de la depresión mayor y de otras alteraciones que cursen con sintomatología depresiva.

También posee un efecto sedante y ansiolítico que permite ayudar a combatir estados de ansiedad, lo que en ocasiones hizo que fuera aplicada en casos de trastorno de pánico. Asimismo se ha observado que posee cierto efecto anticonvulsivo y anestésico.

Riesgos y efectos secundarios

La iproclozida es un fármaco de gran potencia y que afecta de manera inespecífica e irreversible (temporalmente) a nuestra química cerebral. Pese a que tiene efectos positivos en trastornos como la depresión, debe tenerse en cuenta que posee gran peligrosidad. De hecho, incluso otros IMAOS que siguen vigentes solo son usados en depresiones atípicas y cuando otros fármacos no han tenido efecto debido al gran número de efectos secundarios y riesgos que tienen.

Algunos efectos secundarios habituales y de bajo riesgo serían somnolencia o insomnio, mareos, sequedad bucal, problemas gástricos como náuseas y vómitos, entreñimiento o diarrea, aumento del peso, disminución de la líbido o problemas en la micción.

Pero más allá de eso también pueden provocar graves efectos. Uno de los riesgos más relevantes tiene que ver con su efecto al impedir la degradación de la tiramina por parte del MAO. Y es que la no degradación de la tiramina y su acumulación hace que pueda producirse de manera repentina e inesperada una hipertensión extrema, e incluso llegar a generar problemas cardiovasculares, ictus y otros problemas semejantes. También resulta relevante el riesgo de síndrome serotoninérgico.

Otro de los aspectos más arriesgados de la iproclozida y uno de los motivos por los que su producción fue paralizada es por su fuerte hepatotoxicidad, habiéndose hallado que en algunos casos puede causar problemas hepáticos severos tales como fallo hepático fulminante e incluso por haberse vinculado a algunas muertes.

Contraindicaciones

Aunque la iproclozida es un fármaco que ha dejado de utilizarse y venderse, no está de más tener en cuenta que en caso de utilizarse su consumo estaría contraindicado en diferentes tipos de población (o bien se exigiría una monitorización constante de su estado).

Para empezar su efecto sobre la tiramina hace que deba evitarse el consumo de determinados alimentos ricos en esta sustancia, como por ejemplo quesos, carne, cerveza o sardinas entre otros muchos, dado el riesgo de aumento de la tensión. También estaría totalmente contraindicado en personas con problemas hepáticos, así como en aquellas con alteraciones cardíacas o cardiovasculares. Embarazadas y lactantes también deberían evitarlo.

Asimismo se encuentra contraindicado en personas que estén bajo tratamiento con otros fármacos como analgésicos, otros antidepresivos, fármacos de uso en quimioterapia como la doxorubicina o productos para aliviar las vías respiratorias como la aminofilina, entre otros muchos. Ello se debe a que las interacciones entre estos fármacos pueden potenciar de manera excesiva los efectos de uno o bien alterar su actuación sobre el organismo. Otro de los sectores que tendrían que evitarlo es evidentemente el de aquellas personas que tengan alergia al fármaco o a alguno de sus componentes.

Referencias bibliográficas:

  • López-Muñoz, F. y Álamo, C. (2007). Historia de la psicofarmacología. La revolución de la psicofarmacología: sobre el descubrimiento y desarrollo de los psicofármacos. Tomo II. Madrid. Editorial Médica Panamericana.
  • Pessayre, D., de Saint-Louvent, P., Degott, C., Bernuau, J., Rueff, B., Benhamou, J.P. (1978). Iproclozide fulminant hepatitis. Possible role of enzyme induction. Gastroenterology. 75 (3): 492–496.