Se calcula que el 20% de las mujeres padecen molestias asociadas a la ovulación a mitad del ciclo menstrual. El dolor es agudo, pero molesto, acompañado de expulsión de sangre y enlentecimiento de los intestinos.

Este problema se denomina síndrome de Mittelschmerz y, aunque en la mayoría de los casos suele durar menos de dos días y no es peligroso, puede ser indicativo de que algo anda mal en los ovarios.

A continuación profundizaremos sobre este síndrome, cuáles son sus principales síntomas, qué es lo que lo causa, tratamiento, prevención y cuándo hay que preocuparse.

¿Qué es el síndrome de Mittelschmerz?

El síndrome de Mittelschmerz, también llamado dolor intermenstrual, es un dolor unilateral en la parte baja del abdomen asociado a la ovulación. La palabra “Mittelschmerz” viene del alemán y significa “dolor del medio”, haciendo referencia a que ocurre a la mitad de períodos menstruales, unas dos semanas después del anterior y dos semanas antes del siguiente.

Los ginecólogos consideran que este síndrome se manifiesta en el 20% de las mujeres y suele venir manifestarse con dolor pélvico y calambres que ocurren durante la ovulación. Estas molestias se asocian directamente con que el ovario libere uno de sus óvulos, fenómeno que ocurre aproximadamente a la mitad del ciclo menstrual.

Aunque en la mayoría de los casos el dolor no es lo suficientemente fuerte como para requerir ayuda médica, si se manifiesta cada mes y es muy intenso puede ser indicativo de un problema hormonal, infeccioso o abdominal.

Síntomas

Normalmente, el síndrome de Mittelschmerz se manifiesta en forma de molestias abdominales que pueden durar desde minutos a horas, siendo lo normal entre 6 y 8 horas, aunque en algunos casos puede durar uno o dos días. No suele ser grave ni implica un dolor demasiado intenso, aunque sí molesto. Una mujer puede sospechar que presenta este síndrome si manifiesta dolores abdominales unos 14 días después del inicio de su ciclo menstrual.

El dolor suele presentarse en un lado de la parte inferior del abdomen, siendo sordo y similar a un calambre. Puede aparecer de forma aguda y repentina, además de venir acompañado por sangrado vaginal leve y náuseas.

El dolor aparece en el lado del ovario que está expulsando el óvulo durante ese ciclo menstrual concreto, pudiendo cambiar de lado cada mes o haber varios meses seguidos en que el lado dolorido sea el mismo.

Causas

Aunque las causas exactas del síndrome de Mittelschmerz no se saben con seguridad, sí que se tiene claro que está relacionado con la ovulación. Normalmente, la ovulación ocurre pasadas dos semanas desde el primer día de la menstruación.

Es durante esos 14 días en los que se producen una serie de cambios a nivel hormonal que estimulan al ovario a liberar sus óvulos. Cada uno de esos óvulos se desarrolla dentro de su propio compartimento, llamado folículo. Al crecer el folículo estira la superficie del ovario, produciendo dolor.

Cuando el ovario es estimulado sus folículos se hinchan, preparándose para liberar el óvulo que albergan en su interior, fenómeno el cual puede causar ciertas molestias. Solo uno de estos folículos, el que podríamos denominar el dominante, acabará liberando su óvulo y depositándolo en la trompa de Falopio.

Es en este proceso en el que se puede dar un poco de sangrado a causa de que el folículo ovárico se rompa, derramando un poco de sangre y líquido en la pelvis. Estos líquidos irritan el revestimiento del abdomen y la pelvis, zonas que son sensibles al dolor. Además, este líquido puede enlentecer la actividad de los intestinos, haciendo que se retengan gases y se produzcan molestias abdominales.

Como decíamos, el síndrome de Mittelschmerz se produce a mitad del ciclo menstrual, con lo cual, cualquier dolor que se produzca en otro momento del ciclo no se puede considerar dolor intermenstrual.

Puede que estas molestias sean dolores menstruales normales, es decir, dismenorrea, o que sea causado por otros problemas abdominales o pélvicos no asociados al ciclo, como podrían ser una infección, indigestión o intoxicación farmacológica. En todos estos casos lo preferible es consultar con un ginecólogo.

Tratamiento

El síndrome de Mittelschmerz tiene una duración relativamente corta. En muchos casos puede durar como mucho unas 8 horas, aunque sus molestias pueden entorpecer el día a día de la mujer afectada. Por fortuna, existen varias formas económicas, caseras y efectivas para reducir los dolores de este síndrome intermenstrual.

Uno de los remedios más comunes es aplicar calor sobre el abdomen, ya sea usando una venda mojada en agua caliente o una almohadilla térmica. Otro, también de andar por casa, es ejercer presión suave o un masaje en el abdomen, aliviando la distensión producida por la acumulación de gases producida por el enlentecimiento de la actividad intestinal. Se recomienda beber mucha agua.

La otra vía más efectiva y rápida es el uso de fármacos. Por un lado tenemos el uso de antiinflamatorios, como el ibuprofeno o el naproxeno sódico, que pueden reducir el dolor aunque se deben consumir con el estómago lleno. Por el otro lado tenemos el consumo de pastillas para la expulsión de gas que contengan simeticona y, también, el uso de infusiones que ayuden a evacuar las flatulencias, reduciendo el dolor intestinal haciendo que los intestinos no se encuentren tan distendidos.

Prevención

La menstruación normal no es ninguna patología ni tampoco un problema que deba ser tratado. Es parte natural de la vida de cualquier mujer que tenga ovarios y estructuras asociadas saludables. Antes de patologizar y erradicar las molestias normales asociadas a este proceso es preferible aprender estrategias para poder hacerles frente y gestionar los dolores ocasionales de este proceso. No es saludable medicarse cada mes si los dolores son relativamente leves y se puede seguir haciendo vida normal.

No obstante, cualquier mujer es libre de decidir si prefiere padecer brevemente los síntomas de este síndrome o prefiere evitarlos, sobre todo si son muy intensos y le impiden hacer vida normal. Las principales opciones preventivas para el síndrome de Mittelschmerz implican el consumo de anticonceptivos hormonales, parches y anillos anticonceptivos. Estos tratamientos suprimen la ovulación y, con ella, la irritación y el dolor asociados a la ruptura del folículo.

Estas medidas deben ser recomendadas y vigiladas por un ginecólogo puesto que, como cualquier otro tratamiento, implican efectos secundarios. Debe valorarse si las ventajas de dejar de sufrir el síndrome de Mittelschmerz superan las posibles desventajas asociadas al mecanismo de acción o alteraciones hormonales de los fármacos e intervenciones anticonceptivas. Toda decisión valorada por el médico deberá hacerse con el objetivo prioritario de garantizar el bienestar y la buena salud de la afectada por el síndrome.

¿Cuándo preocuparse?

Como comentábamos, el síndrome de Mittelschmerz es un problema relativamente común y leve. No obstante, si las molestias son muy significativas y se manifiesta con mucha frecuencia en cada ciclo menstrual puede ser indicativo de que algo no va bien. A veces puede indicar que los ovarios tienen una enfermedad o que hay una infección en el suelo pélvico. Entre los síntomas que pueden avisarnos de que algo no va bien tenemos:

  • Fiebre alta
  • Dolor que no se alivia con calor, masajes ni fármacos
  • Dolor pélvico que dura más de dos o tres días
  • Sangrado intenso durante la ovulación
  • Secreción vaginal y dolor pélvico juntos
  • Dolor creciente
  • Dolor abdominal y en uno o los dos omóplatos
  • Vómitos de sangre
  • Heces con sangre
  • Mareos
  • Micción dolorosa
  • Dificultades para respirar
  • Hinchazón o distensión abdominal

Si se presentan uno o varios de estos síntomas se debe recurrir urgentemente al médico. Los síntomas aquí presentados no se deben a un síndrome de Mittelschmerz normal, sino a uno mucho más agravado acompañado de otros problemas médicos. Son especialmente graves las heces y vómitos con sangre, puesto que pueden ser indicativo de que hay una hemorragia interna.

Referencias bibliográficas:

  • Stone C, et al (2011). Current Diagnosis & Treatment Emergency Medicine. 7th ed. New York, N.Y.: The McGraw-Hill Company.
  • Won HA, et al (2010). Optimal management of chronic cyclic pelvic pain: An evidence-based and pragmatic approach. International Journal of Women's Health. 2:263.