La disfunción eréctil es un problema que afecta a multitud de hombres y de lo cual, por desgracia, muchas veces no se puede hablar con facilidad, dado que una parte de quienes la sufren sienten que su virilidad y honor van a verse afectados.

Debido a lo anterior, es frecuente que los hombres con disfunción eréctil lo mantengan en la intimidad para después intentar superarlo leyendo miles de artículos y googleando sus síntomas para, al final, acabar pensando en un falso diagnóstico y, en conclusión, perdiendo el tiempo miserablemente.

Comprendiendo la disfunción eréctil

Son muchos los pacientes a los que ayudo y he ayudado a lo largo de mi trayectoria como sexólogo, y casi todos coinciden en una pregunta: ¿esto le pasa a muchos hombres? La respuesta es sí, probablemente a más de los que piensas.

Su tratamiento es sencillo, pero requiere por parte del paciente (o de la pareja) de compromiso en acudir siempre a terapia y sobre todo aplicar los puntos que veremos luego. Son distintos los ejercicios que puedes emplear, pero bastante instructivos.

¿De dónde me viene el problema?

Lo primero que tienes que tener en cuenta es el origen de dónde viene tu problema. Sé que es difícil pero te hago varias preguntas que me gustaría que pensases en tu intimidad:

1. ¿Es mi problema de origen orgánico o psicológico?

Esto es lo primero, has de comentarlo en primer lugar a tu médico para lograr una opinión de un especialista. Lo que nos llevará a la siguiente pregunta.

2. ¿Me pasa cuando llevo a cabo ejercicios de autoestimulación a solas, con mi pareja, o en ambas situaciones?

Esto también nos ayudará a entender de dónde viene, ya que si nos pasa tanto en la intimidad como con otra persona, seguramente estemos ante un problema orgánico; ojo, que no cunda el pánico, pero has de saber que necesitas la opinión de un especialista, como ya dije más arriba.

3. ¿Me pasa antes o durante el acto?

A veces la gente tiene el problema al empezar: le cuesta excitar a su pareja y ello genera una inseguridad que se traduce en la disfunción eréctil.

4. ¿Alargo mucho mis relaciones?

Cuando te acuestas con tu pareja, ¿qué es lo que tienes en mente, durar y estirar el acto o simplemente disfrutar y dejarte llevar?

En ese sentido no te pido que seas egoísta y solo pienses en tu placer, simplemente que disfrutes y te olvides de estirar lo imposible, ya que si te apetece eyacular pronto no hay problema, otras veces durarás más, pero no intentes estirar y estirar porque eso solo te crea ansiedad e inseguridad.

¿Cómo puedo solucionarlo?

Son varios los consejos a tener en cuenta...

1. Disfrutar más de los preliminares

Es importante que te centres en lograr un buen clímax hasta que se dé la penetración, y sobre todo, también para que tú te puedas sentir mejor y lograr un conocimiento más pleno de tus sensaciones.

2. Olvida la idea de que tienes que estar al 100%

Es importante que te centres en estar tranquilo con tu pareja y que te dejes llevar; como he explicado los preliminares son importantes, y para sentirlos más tienes que estar relajado, no todo es dar sino también recibir.

3. ¿Qué rol estás llevando?

Mchos hombres tienen el papel de sumiso, tanto en relaciones heterosexuales como homosexuales. Ahora bien, que te estén dando órdenes mientras se dan tus relaciones quizás no sea tu estilo y te haga sentir incómodo. No te digo que seas tú el más activo, pero sí que estés a la misma altura.

4. ¿Qué tipos de relaciones estás llevando?

Quizás estés enganchado a las apps de ligoteo y con ello solo estés conociendo a gente de dos noches. ¿Esto te gusta? ¿Es tu estilo?. Quizás hayas sido una persona de relaciones largas o que por tu educación no te gusten las relaciones de una noche. Pues estás en tu derecho a que no te guste esto, por ello quiero que te entiendas y puedas buscar relaciones de otra forma. Busca tu esencia interior.

¿Quieres aprender a solucionar tu problema lo antes posible?

Como hemos visto la disfunción eréctil es un asunto que tiene solución, para ello es importante una buena implicación por parte del paciente.

En mi terapia me gusta mandar ejercicios entre una sesión y otra y sobretodo, adaptarme a si el paciente tiene pareja o no para proponer otra serie de prácticas. Ojo, no quiere decir que si no tiene pareja vaya a avanzar más lento, simplemente cada situación implica distintos puntos y entrenamientos.

No tienes que sentirte cohibido por no tener pareja o por acudir solo a consulta, para mí es un placer recibir a los pacientes y dice mucho de ti que hayas decidido solucionar tus pequeños problemas.

No dudes en contactarme para empezar a trabajar en tu problema y que podamos agendar una consulta.