La figura de Frederick Herzberg es ampliamente conocida en la psicología social y, en especial, la de las organizaciones, puesto que su innovadora teoría sobre la motivación e higiene ha servido para mejorar las condiciones de los empleados en el puesto de trabajo.

Al igual que ha sucedido con muchos psicólogos famosos, Herzberg no únicamente se dedicó a la investigación sino que, también, impartió clases, formando a otros psicólogos concienciados de la importancia de la salud mental y el bienestar en la motivación laboral.

A continuación veremos la vida de este psicólogo norteamericano a través de una biografía de Frederick Herzberg, profundizaremos en su teoría sobre la motivación e higiene y comentaremos algunos otros hallazgos que, en su época, llegaron a ser realmente innovadores.

Breve biografía de Frederick Herzberg

Frederick Herzberg fue un psicólogo estadounidense, famoso por ser de los primeros en estudiar la motivación en el ámbito laboral.

Su principal aportación a la psicología social y de las organizaciones fue la teoría de los factores, expuesta en varias de sus publicaciones y siendo, a día de hoy, muy tenida en cuenta en el ámbito laboral. También fue de los primeros en usar encuestas semiestructuradas para recopilar datos más extensos y precisos, en vez de limitarse a baterías con preguntas contestables con sí/no.

La vida de este psicólogo empieza en Massachusetts, transcurre en Nueva York y finaliza en Utah, teniendo una trayectoria profesional productiva y reconocida. Sus trabajos han contribuido considerablemente en tener en cuenta el bienestar psicológico de los trabajadores, aspectos más importantes que su productividad, salario y cantidad de horas trabajadas.

Primeros años y formación profesional

Frederick Irving Herzberg nació en 18 de abril de 1923 en Lynn, Massachusetts, siendo hijo de Gertrude Irving y de Lewis Herzberg, un matrimonio de inmigrantes procedentes de Lituania. Pasó su infancia y los primeros años de la adolescencia en Massachusetts, aunque después su vida cambiaría y se trasladaría a un lugar más adecuado para su desarrollo académico.

Con tan solo 13 años abandonó su hogar para ir a Nueva York, buscando mejores oportunidades. Allí destacó por sus grandes capacidades intelectuales, permitiéndole a los 16 años ganar la beca del New York Regents Examination Board y poder estudiar en el afamado City College de Nueva York. En ese centro iniciaría sus estudios en Historia y Psicología.

Concluida la Segunda Guerra Mundial en la que tuvo que participar, fue dado de baja con honores, reincorporándose a la vida civil y aprovechando una beca de veterano de guerra. Así pudo disfrutar más tiempo con su mujer Shirley Bedell, con quien se había casado en 1944. En ese momento regresó al City College de Nueva York para completar sus estudios, graduándose en 1946 y obteniendo la maestría de Psicología. Dos años más tarde obtendría el doctorado en esa misma disciplina y una maestría en salud pública en la Universidad de Pittsburgh.

Inicios profesionales

En la década de 1950, tras haber estado por breve tiempo en el Servicio de Ayuda Psicológica de Pittsburgh, ingresó en la Sección de Investigaciones y Proyectos del Servicio Estadounidense de Salud Pública. En 1956 se incorporaría a la Case Western Reserve University, ejerciendo como director del Departamento de Psicología.

Estando en esa institución trabajaría como profesor, especializándose en el área de la gestión empresarial. También tendría la oportunidad y la voluntad de crear un departamento de salud mental en la empresa. Así, podría investigar más a fondo sobre cómo la motivación y satisfacción son factores de peso en el rendimiento y bienestar de los trabajadores.

Elaboración de la teoría de la motivación e higiene

La primera obra destacable de Herzberg fue su libro La motivación para trabajar (1967), donde expone sus descubrimientos realizados junto con la colaboración de Bernard Mausner y Barbara Bloch Snyderman cuando estaba investigando sobre la motivación en el puesto de trabajo.

Su primera investigación consistió en evaluar a 200 ingenieros y contables de la ciudad de Pittsburgh, recopilando datos muy sofisticados y precisos que le llevarían a proponer su teoría de la motivación que describiría en su libro, teoría la cual sigue siendo muy utilizada a día de hoy.

Cabe destacar el método de investigación usado por Herzberg, innovador para su época. Este se basaba en el uso de preguntas abiertas, sin que hubieran ideas preconcebidas sobre qué podrían responder los encuestados. Hasta ese momento lo normal era encuestar mediante baterías de preguntas cerradas, del estilo “sí” y “no”, no permitiendo al encuestado explayarse sobre sus opiniones o cómo se sentía.

Tras publicar su primer libro, en el que exponía los principios de la teoría de la motivación e higiene, Frederick Herzberg fue expandiéndola en posteriores trabajos, siendo destacable El trabajo y la naturaleza del hombre (1966)

Una de las figuras más importantes en el campo de la administración de empresas, George Odiorne, invitó a Herzberg en 1972 para que se incorporara a la Escuela de Negocios de la Universidad de Utah.

Esta fama se materializaría cuando en 1994 la institución crearía en su honor la Cátedra Frederick I. Herzberg para Profesores Visitantes y, un año más tarde, le honraría designándolo “Cummins Engine Professor of Management”.

Últimos años

Como culminación a toda una exitosa vida académica, Frederick Herzberg fue reconocido en 1995 con su libro El trabajo y la naturaleza del hombre como uno de los autores más influyentes en la teoría y práctica de la administración empresarial del siglo XX, estando este libro entre los 10 primeros textos más importantes del ámbito.

Durante sus últimos años siguió impartiendo clases y expandiendo sus ideas sobre la motivación en el mundo laboral, la relación entre el empleado y el empleador y cómo estos factores influyen en el bienestar laboral.

Frederick Irving Herzberg fallecería en Salt Lake City, Utah, el 19 de enero de 2000 con 76 años.

Teoría de la motivación e higiene de Frederick Herzberg

En base a sus descubrimientos, Frederick Herzberg elaboró una nueva teoría, la cual llamó “teoría de los dos factores”, más conocida como “teoría de motivación-higiene”.

Según él, son dos los factores que intervienen en el ámbito laboral, afectando unos de forma negativa y afectando los otros positivamente, siempre y cuando estén presentes. A los primeros los denominó factores de insatisfacción, que es preferible que no se den, mientras que los segundos serían los factores de satisfacción que, lo ideal, es que la empresa los busque y potencie.

Factores para la insatisfacción

Este es el primer tipo de factor planteado por Herzberg dentro de su teoría. Los factores de insatisfacción incluyen aquellos que, en caso de estar presentes, causan malestar en los trabajadores. En caso de no manifestarse en el puesto de trabajo no aumentan el bienestar más allá de cierto punto. Es decir, si se dan lo único que se puede esperar es que la situación vaya a peor, y si no están no es esperable que suceda nada.

Algunos ejemplos de factores para la insatisfacción en el lugar de trabajo tendríamos elementos como políticas de empresa demasiado restrictivas, demasiada supervisión, problemas relacionales entre compañeros o con los superiores, condiciones de trabajo infrahumanas, bajo salario o falta de seguridad y estabilidad laboral.

En toda empresa en la que se detecte este tipo de factores será necesario que se trabaje sobre ellos y, en la medida que pueda, los elimine. Este es el primer paso, aunque no el único ni definitivo, para mejorar la motivación de los trabajadores, dado que eliminando lo malo hará que empiecen a sentirse mejor.

Esto es visible en la actualidad de forma sencilla, puesto que las empresas con mayor flexibilidad con sus trabajadores y que ofrecen incentivos sociales presentan menores niveles de insatisfacción entre sus empleados.

Factores para la satisfacción

Una vez se ha conseguido detectar y eliminar los factores de insatisfacción toca trabajar sobre los factores de satisfacción. Estos, como su propio nombre indica, promueven la satisfacción en el puesto de trabajo en caso de darse.

Cabe entender que la ausencia de este tipo de factores no provoca la insatisfacción en el puesto de trabajo, pero sí difícilmente se va a conseguir que los trabajadores estén totalmente motivados en lugar de trabajo. Su ausencia no provoca malestar, pero su presencia hará que se sientan más a gusto.

Los factores para la satisfacción están relacionados con elementos tales como mayor facilidad para alcanzar logros significativos dentro de la empresa, reconocimiento de los logros alcanzados por los trabajadores y valoración de las tareas que ha cumplido. También se considera factor de satisfacción las facilidades que ofrece la empresa para que sus empleados puedan avanzar y seguir aprendiendo, haciendo que se sientan en constante crecimiento y no dados como personas incapaces de aprender nada más.

En la actualidad se considera que los factores para la satisfacción ejercen un papel todavía más importante que los factores para la insatisfacción. Es por este motivo que las personas parecen preferir cada vez más trabajos en los que se tenga en cuenta su bienestar emocional y psicológico antes de fijarse en la cantidad de horas o el salario.

¿Qué deben hacer las empresas?

Si bien la mayor contribución de Frederick Herzberg al campo de la gestión de administración de empresas es su teoría de la motivación e higiene, también es gracias a él que se conoce mejor qué deben hacer las empresas para tener trabajadores con mayor bienestar emocional y, consecuentemente, funcionen mejor. Tenía la clara intención de mejorar las condiciones laborales de los empleados, destacando que las empresas deben ofrecer más oportunidades que incrementen su participación en tareas de gestión, planificación, evaluación y mejora de sus empleos.

Herzberg destacó que los superiores deben reducir su control sobre los subordinados y fomentar su autonomía. Así se hace que estos últimos sean más conscientes sobre el desempeño de su trabajo, además de desarrollar una mayor responsabilidad y asegurándose de que su puesto de trabajo sigue a flote. Así se incrementaría la motivación entre los subordinados y se reduciría la carga de trabajo de los jefes.

Otro aspecto bastante innovador de la visión de Frederick Herzberg sobre cómo debían funcionar las empresas era compartimentalizar las fases de producción y servicios. Es decir, en vez de hacer que cada trabajador se encargue únicamente de una fase del proceso, se debe hacerle partícipe de todas ellas para que sepa cómo se está desarrollando el producto o cómo se da el servicio. De lo contrario el trabajador se limita a hacer su trabajo, sin saber qué se ha hecho antes ni que se va a hacer después, lo cual podría reducir la calidad.

La comunicación es fundamental en el trabajo. Se debe proporcionar retroalimentación directa y constante a los trabajadores, para que conozcan en todo momento qué es lo que pueden mejorar, sin enfocarse únicamente en aquello que no han logrado o que es mejorable. Se les debe informar sobre qué están haciendo bien y lo mucho que se les valora en la organización.

Referencias bibliográficas:

  • Pérez, J., Méndez, S., Jaca, M. (2010). Motivación de los empleados: Teoría de Herzberg. Sevilla, España: Universidad de Sevilla.
  • Feder, B. (2000). F. I. Herzberg, 76, Professor And Management Consultant . Nueva York, Estados Unidos: The New York Times.