La psicología experimentó un importante desarrollo durante todo el siglo XX debido a la proliferación de grandes investigadores.

Uno de estos autores fue Orval Hobart Mowrer, cuya vida vamos a poder conocer gracias a este artículo. Recorreremos los episodios de su vida más reseñables al tiempo que descubrimos las aportaciones de mayor interés que este psicólogo realizó durante su carrera.

Breve biografía de Orval Hobart Mowrer

Orval Hobart Mowrer nació en la ciudad de Unionville, estado de Missouri, Estados Unidos, en el año 1907. Su crianza tuvo lugar en la granja familiar, aunque posteriormente se mudaron a una zona más urbana para que Orval pudiera asistir a la escuela y así recibir la educación que necesitaba.

Su padre falleció cuando él solo tenía 13 años, lo que marcó su desarrollo y prácticamente su vida en general. Este suceso fue el detonante para que Orval Hobart Mowrer desarrollase una profunda depresión, una patología que, de manera más o menos intensa, iba a acompañarle hasta el final de sus días.

A pesar de lo difíciles que fueron sus años escolares, logró sobreponerse en los estudios y acceder a la Universidad de Missouri, donde se matriculó en 1925 para formarse como psicólogo, pues la comprensión de la mente humana era lo que realmente le interesaba. Mientras cursaba dicha carrera, comenzó a ejercer en esa misma institución, colaborando en el laboratorio de Max Friedrich Meyer.

Meyer era un alemán, doctor en física, que se había formado como psicólogo conductista, y había emigrado a finales del siglo XIX hacia América. Este autor supuso una gran influencia para Orval Hobart Mowrer, que adoptó el marco del conductismo para sus investigaciones.

A lo largo de estos años, Mowrer realizó un estudio, como trabajo para una materia de sociología. Dicho estudio implicó el reparto de un cuestionario para los alumnos en el que debían responder a cuestiones acerca de conductas sexuales y posibles causas para el deterioro de la institución del matrimonio en Estados Unidos. En una época en la que estas cuestiones no se podían tratar de una forma tan abierta, el estudio resultó ser demasiado atrevido.

Como consecuencia, la universidad expulsó a dos profesores que estaban implicados (entre ellos, el propio Meyer), e impidió a Orval Hobart Mowrer terminar sus estudios en esa institución. Este hecho provocó que la Asociación Estadounidense de Profesores Universitarios criticara duramente la decisión adoptada por la Universidad de Missouri.

Finalización de estudios y comienzo de carrera profesional

Orval Hobart Mowrer se vio obligado a trasladarse a otro lugar para poder completar su formación. Por ello, se matriculó en la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland. En esta institución completaría sus estudios como psicólogo, aprendiendo, entre otros, de autores como Knight Dunlap. Además, su estancia en esta institución, le permitió conocer a Molly, una compañera que a la postre se convertiría en su esposa y madre de sus tres hijos.

El siguiente paso fue lograr el doctorado, distinción que consiguió gracias a una investigación acerca de la orientación espacial en palomas. A lo largo de estos años volvió a sufrir episodios de depresión, que volvieron a aparecer en su vida. Para intentar aplacar esta enfermedad, se sometió a un tratamiento terapéutico basado en el psicoanálisis.

Ya en el año 1932, Orval Hobart Mowrer se convirtió en doctor en psicología. A partir de entonces, inició una peregrinación por diferentes universidades estadounidenses para realizar trabajos postdoctorales. Comenzó en Northwestern y en Princeton, hasta que consiguió una beca para la Universidad de Yale.

Allí investigó acerca de los procesos de aprendizaje, realizando experimentos de condicionamiento con descargas eléctricas y luces anticipatorias. Descubrió, entre otras cosas, que la respuesta ante el estímulo condicionado de la luz, era más potente que ante la descarga en sí misma. También, que tras la descarga eléctrica, las condiciones fisiológicas de los sujetos experimentaban una gran relajación.

Fue así como Orval Hobart Mowrer descubrió la función anticipatoria de la ansiedad, pues actuaba como una forma de preparación ante un estímulo aversivo de llegada inminente. Continuó estudiando estos fenómenos en Yale, hasta que en el año 1940 le fue ofrecida una plaza para ejercer en la Harvard Graduate School of Education.

En esta prestigiosa institución se encontró con Henry Alexander Murray y otra serie de importantes investigadores, con los que fundó el departamento de relaciones sociales de Harvard. En esta época sufrió otro de sus episodios depresivos, que volvió a intentar paliar mediante el psicoanálisis, dirigido por Hans Sachs, aunque cada vez tenía menos confianza en esta metodología.

Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Orval Hobart Mowrer colaboró con su país, uniéndose a la Oficina de Servicios Estratégicos. Su labor era la de diseñar pruebas que sirvieran para el adiestramiento de agentes de inteligencia. Por lo tanto, el objetivo de dichas herramientas debía ser el generar un estrés lo suficientemente alto como para que solo lo superasen aquellos que estaban capacitados para este tipo de trabajo.

A lo largo de su estancia en esta oficina, también pudo aprender del psiquiatra y psicoanalista Harry Stack Sullivan, que señalaba la importancia que tenían ciertas disfunciones en las relaciones entre personas, como la falta de honestidad, para generar determinadas psicopatologías, una idea que Mowrer no olvidaría.

Etapa en la Universidad de Illinois

Tras el final de la guerra, Orval Hobart Mowrer volvió a su trabajo en Harvard, pero pocos años después, en 1948, se trasladó junto a su familia a Illinois, pues la universidad de esta ciudad le ofreció una plaza como investigador. En este lugar continuó desarrollando el modelo por el que ya era reconocido, que era el de la teoría bifactorial.

Estos dos factores o dimensiones harían referencia a las dos formas de condicionamiento que estarían implicadas en los procesos que dan lugar a un miedo o una fobia. El condicionamiento clásico, por un lado, convertiría un estímulo neutro (una araña, un avión, un perro o cualquier otro elemento) en un estímulo condicionado y desde entonces aversivo.

Por otro lado, el condicionamiento instrumental provocaría que, cualquier elemento que se parezca al de la situación original en la que se estableció ese miedo, provoque la misma respuesta condicionada, en este caso de ansiedad. Este es uno de los modelos utilizados por el conductismo, que siguen teniendo validez a día de hoy, a pesar de que Orval Hobart Mowrer trabajó en él por primera vez en el año 1939.

Pero no fue el único tema en el que este autor se centró durante su trabajo como investigador para la Universidad de Illinois. Igualmente, trabajó en la psicología clínica. Dejando definitivamente atrás el psicoanálisis, retomó las ideas que había aprendido de Harry Stack Sullivan y estudió el efecto de las relaciones interpersonales basadas en la honestidad y la integridad como medio para superar las psicopatologías.

Tanto es así, que lo probó en primera persona, sincerándose ante su propia esposa por algunas conductas deshonestas que él mismo había cometido. Tras esta catarsis, vivió casi una década libre de síntomas depresivos, pero lamentablemente no habían desaparecido para siempre.

De hecho, en el año 1953, cuando ya era toda una eminencia en su campo y estaba a punto de aceptar el cargo de presidente en la APA (Asociación Americana de Psicología), experimentó la mayor recaída que había tenido en toda su vida, hasta el punto que tuvo que ingresar en el hospital, donde permanecería durante más de tres meses. Su depresión se vio agravada por episodios psicóticos.

Grupos de integridad y últimos años

En los años venideros, Orval Hobart Mowrer continuó perfeccionando su sistema de terapia de integridad, trabajando con sus propios alumnos y posteriormente con colectivos de personas que habían abusado del alcohol o de las drogas. En estos grupos de integridad se realizaba un trabajo catártico en el que se permitía cualquier comportamiento, excepto las agresiones físicas.

Algunos de los principios utilizados en este tipo de trabajo, se mantienen hoy en día para determinadas terapias de rehabilitación frente al abuso de sustancias, por lo que Mowrer fue pionero en ese sentido. En cualquier caso, el trabajo con los grupos finalizó en los años 70.

Otra de las afirmaciones de Orval Hobart Mowrer es que en la psicopatología existía una importante base genética, lo cual era paradójico, pues había dedicado muchos años de su carrera a estudiar la conducta deshonesta como catalizador de las enfermedades psicológicas.

Aunque padeció los efectos de la depresión durante toda su vida, tuvo la perspectiva de que esa experimentar esa enfermedad le había ayudado a realizar muchas de sus investigaciones a lo largo de su carrera.

Sus últimos años de vida estuvieron marcados por un delicado estado de salud. A ello se sumó la muerte de su mujer, en el año 1979. Solo tres años más tarde, en 1982, decidió quitarse la vida. Tenía 75 años.

Referencias bibliográficas:

  • Dollard, J., Miller, N.E., Doob, L.W., Mowrer, O.H., Sears, R.R. (1939). Frustration and aggression. Yale University Press.
  • Hunt, J. M. (1984). Orval Hobart Mowrer (1907-1982). American Psychologist
  • Kluckhohn, C., Mowrer, O.H. (1944). "Culture and Personality": A Conceptual Scheme. American Anthropologist. JSTOR.
  • Mowrer, O.H., Lamoreaux, R.R. (1942). Avoidance conditioning and signal duration--a study of secondary motivation and reward. Psychological Monographs.