Consejos para gestionar el estrés.

Hoy todo el mundo habla del estrés. A todos en mayor o menor medida nos afecta, y cuando nos desborda podemos llegar a considerar que es patológico. Sin embargo es adaptativo y natural.

El estrés es el proceso que se activa cuando la persona detecta una situación peligrosa o novedosa para su experiencia vital. Esto suele consistir en cambios que nos exigen un sobreesfuerzo y por ello desequilibran nuestro bienestar. Puede llegar a ser una experiencia incómoda y desagradable.

Tenemos que considerar que el estrés no siempre es negativo; en ocasiones resulta eficaz para poner activar nuevos recursos personales, lo que genera una autoestima sana e incrementa las nuestras destrezas para afrontar con éxito circunstancias futuras. Ahora bien... ¿qué hacer para gestionar el exceso de estrés?

Claves para que el estrés no te desborde

¿En tu vida te sientes desbordado o desbordada por el estrés? ¿Estás viviendo en una constante montaña rusa de emociones incomodas? Te voy a dar una buena noticia, omejor dicho dos. La primera de ellas es que puedes gestionar tu estrés. Y la segunda es que sobre todo depende de ti.

De ahora en adelante te voy a mostrar siete claves para que no sientas que el estrés te supera en tu vida.

1. Practica la relajación progresiva y haz lo que te hace sentir bien

Para mantener a raya el estrés entrena a diario la relajación progresiva. Te va a llevar solo quince o veinte minutos.

Por otro lado, trata de disfrutar de las experiencias positivas cotidianas que tienes y pon tu atención en ello. Considera que disfrutar y divertirse no es un lujo, es una prioridad.

2. Esto, aquí y ahora

Vive el momento, aprovecha cada día y el mañana ya se verá. Aquí tienes que hacer tuyo el refrán: "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” en lo referido a disfrutar.

Trata de disfrutar de cada momento de bienestar como si fuera el último. Ya sabes que lo importante está en las pequeñas cosas de la vida: el tomarte un aperitivo y saborearlo, en la conversación con un amigo...

3. Haz deporte

Ya sabes que practicar deporte te produce bienestar físico y mental. Generas endorfinas que te hacen sentirte bien. Además, al apreciar que estas mejor y más saludable, te sentirás mejor. Vas a mejorar tu autoestima y con ello tendrás mayor seguridad en ti.

4. Piensa y compórtate de manera positiva

Se trata de poner en nuestra mente pensamientos positivos y comportarnos en la misma dirección. Trata de centrar tu atención en lo que tienes, no en lo que te falta.

Pensar de un modo positivo exclusivamente no te va a solucionar el día día, pero si además implementas comportamientos en esa dirección va haber mayor probabilidad de que tengas mayor bienestar, y que seas capaz de regular tu estrés.

5. Decide

Toma la decisión sobre la opción mejor. ¿Que a pesar de ello te equívocas? Pues entonces habrás aprendido. Está claro que si no decides no te equivocas, pero así no avanzas, ni aprendes. Darle vueltas a lo mismo, rumiando, facilitara que el estrés te desborde. Ponte por un momento a pensar en lo que harías si no tuvieras miedo y hazlo.

6. Invierte en experiencias, no en cosas

Debes saber que las cosas no son lo importante en la vida, lo que si tiene mayor valor son las experiencias. Los estudios científicos han demostrado que es más recomendable invertir en experiencias, ya que te van a brindar una felicidad más duradera que comprar cosas materiales.

Y si no, recuerda, por ejemplo, que cuando has hecho un viaje, siempre lo vas a recordar como algo muy placentero. Te diría que incluso tendrá más valor según pasen los años. Por el contrario, cuando adquieres un vehículo, irá perdiendo valor al pasar el tiempo.

Referencias bibliográficas:

  • Goldstein, D. S.; Kopin, I. J. (2007). Evolution of concepts of stress. Stress: The International Journal on the Biology of Stress. 10 (2): 109–120.
  • Siegrist, J. (1996). Adverse health effects of high-effort/low-reward conditions. J Occupational Health Psychology, (1), 27-41.