Doble excepcionalidad: qué es y cómo afecta a los niños

Veamos qué es la doble excepcionalidad, sus principales tipos, y cómo afecta a las personas.

Mario Arrimada

Mario Arrimada

17 enero, 2022 - 16:02

Doble excepcionalidad

Existen varios de niños que han sido diagnosticados con una trastorno del espectro autista (TEA), una trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o con dislexia, entre otros, y al mismo tiempo poseen altas capacidades intelectuales; siendo en este casos una doble excepcionalidad.

La doble excepcionalidad hace referencia a aquellos casos en los que un niño presenta junto con las altas capacidades el diagnóstico de algún trastorno, por lo que requiere una adaptación en el contexto escolar acorde a sus capacidades, de forma que pudiera desarrollar todo su potencial.

Sin embargo, es difícil primeramente porque no existen suficientes estudios al respecto y en muchos casos no llega a diagnosticarse la doble excepcionalidad, sino que solamente se detecta una de las dos excepcionalidades, siendo en una minoría las altas capacidades.

En este artículo exploraremos el concepto de la doble excepcionalidad y también se comentarán algunos de los ejemplos más comunes en los que se suele dar.

¿Qué es la doble excepcionalidad?

La doble excepcionalidad se fundamenta en casos en los que un niño con algún diagnóstico (por ejemplo, TDAH) posee a la vez unas altas capacidades a nivel intelectual, por lo que al darse conjuntamente promueven una mayor complejidad a la hora de realizar ambos diagnósticos.

Las altas capacidades intelectuales son una serie de aptitudes excepcionales que se desempeñan en un o varias áreas del conocimiento o también en una o varias funciones a nivel cognitivo que permiten al individuo que las presenta a lograr un rendimiento alto y también un alto grado de motivación en las tareas que desempeñan. Estas personas con doble excepcionalidad en el contexto académico también son conocidas como “estudiantes 2e”, al ser estudiantes dos veces excepcionales.

Lamentablemente, es frecuente que las altas capacidades intelectuales terminan siendo eclipsadas por las otras necesidades educativas, ya sea por TDAH, por TEA o por cualquier otra causa, siendo esta una de las causas por las que la detección de estos casos es sumamente difícil.

Por otro lado, la doble excepcionalidad necesita un mayor número de investigaciones en profundidad dada su complejidad con el fin de que se puedan desarrollar instrumentos para su evaluación, detección y diagnóstico con la mayor eficiencia posible.

Tipos de doble excepcionalidad más comunes

A continuación veremos las combinaciones más frecuentes.

TDAH y altas capacidades

Esta doble excepcionalidad ocurre cuando un niño que posee altas capacidades intelectuales también ha sido diagnosticado con un trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

El TDAH es bastante frecuente, por lo que los casos en los que una persona posea altas capacidades intelectuales junto con el diagnóstico de TDAH podrían ser los que más se den, dentro de la doble excepcionalidad. No obstante, aún siguen siendo pocas los casos identificados aunque haya crecido la atención y la investigación en este terreno, aunque todavía siguen sin ser suficientes como para que se cuente con el suficiente apoyo científico y para que pudieran llegar a estar incluidos dentro de los manuales diagnósticos oficiales.

Por otro lado, en estos casos de doble excepcionalidad, al haber una simultaneidad las altas capacidades cognitivas podrían llegar a camuflar el déficit de atención, así como también podría ocurrir una situación contraria en la que el déficit de atención impidiese que se manifestaran por completos esas altas capacidades intelectuales.

En investigaciones realizadas con casos de doble excepcionalidad, en los que se presentaban a la vez altas capacidades intelectuales y TDAH, se pudo observar que los estudiantes poseían una amplia variedad de intereses, alta creatividad, gran fluidez verbal y una razonamiento verbal superior a lo común; por otro lado, también poseían rasgos de impulsividad, hiperactividad y déficit de atención.

Cabe destacar que se encontraron una serie de características en este tipo de casos de doble excepcionalidad:

  • Ser muy crítico consigo mismo.
  • Impaciencia.
  • Aburrirse fácilmente de las tareas rutinarias.
  • Baja tolerancia al fracaso.
  • Dominancia.
  • Humor inapropiado en ciertos momentos.
  • No tener demasiado gusto ante la compañía.
  • Dificultades para centrarse en nuevas áreas de interés.
  • Fijarse poco en los detalles.
  • Reacciones emocionales un tanto desmedidas en ciertos momentos.
  • Diacronía entre la alta inteligencia y su madurez a nivel emocional y social.
Doble excepcionalidad en niños

Cabe destacar que las personas con esta doble excepcionalidad podrían llegar a presentar un rendimiento a nivel académico por debajo de lo que debieran, dado su alto potencial de aprendizaje, así como también podrían llegar a tener ciertas dificultades en el ámbito social, de manera que les constaría integrarse socialmente con sus compañeros de la escuela.

Por otra parte, hay una serie de ventajas que estos niños poseen con respecto a otros niños con TDAH, a los que les suele costar bastante esfuerzo concentrarse en una tarea para ser productivos; mientras que los niños con esta doble excepcionalidad suelen ser capaces de centrarse en una serie de estímulos que les motiven y así puedan tener una mejor comprensión, y, por ende, un mayor aprendizaje, y es que estos niños pueden controlar con una mayor eficacia la atención hacia estímulos que causen un interés en ellos y les permitan estar motivados en la tarea que realizan.

Dislexia y altas capacidades

Otra doble excepcionalidad existente es aquella que se da cuando una persona con dislexia posee unas altas capacidades intelectuales.

Debido a la dificultad que hay para detectar esta doble excepcionalidad por la escasez de recursos y de información al respecto, es frecuente que solamente se encuentre una de los dos excepcionalidades al estar la otra enmascarada. Y esto puede darse de varias maneras, como por ejemplo, cuando se descubre que el niño tiene unas altas capacidades intelectuales pero su rendimiento académico no se encuentra acorde con esas capacidades debido a ciertas dificultades que presenta por la dislexia; en cambio, al no ser detectada se atribuye su bajo rendimiento a falta de motivación, baja autoestima, etc.

También puede darse el caso contrario, en el que se haya diagnosticado al niño una dificultad en el aprendizaje y esta ha enmascarado sus altas capacidades intelectuales por no haber sido evaluado de la forma correcta o, por otra parte, cabría la posibilidad de que el niño no reciba la atención a nivel escolar que necesita debido al enmascaramiento mutuo que hay entre ambas excepcionalidades, por lo que no se ha podido detectar ninguna.

Síndrome de Asperger y altas capacidades

Este es un caso de doble excepcionalidad que se da cuando un niño presenta de forma simultánea altas capacidades a nivel intelectual junto con el diagnóstico del síndrome de Asperger (DSM-IV-TR), clasificado en el DSM-5 dentro de los Trastornos del Espectro Autista.

Esta doble excepcionalidad exige en el ámbito de la investigación el estudio acerca del impacto que podrían tener las dificultades que presentan las personas con síndrome de Asperger con esas altas capacidades intelectuales que posee, así como también la ayuda que podrían suponer esas altas capacidades en el ámbito social de estas personas.

Debido a que se carece de estudios empíricos al respecto, existe bastante desconocimiento en el campo de esta doble excepcionalidad y cómo podría influir en diferentes ámbitos de la vida de estas personas (académico, conductual, de salud mental, social, etc.).

También podría darse el caso de que una de las excepcionalidad enmascara a la otra o incluso que llegasen a enmascararse ambas mutuamente, por lo que no llegue a ser detectada ninguna, al igual que ocurre en los casos en los que la doble excepcionalidad se da con el TDAH o la dislexia.

Algunas investigaciones acerca de esta doble excepcionalidad encontraron que durante la etapa estudiantil estas personas solían reportar sentimientos de ineficacia a nivel escolar; no obstante, estos niños eran capaces de compensar esos sentimientos utilizando sus fortalezas, al mismo tiempo que podían resolver las dificultades que podrían aparecer. Esto lo conseguían gracias a estrategias de resolución de problemas que eran capaces de llevar a cabo en diferentes contextos.

Estos estudiantes lograron demostrar sus altas capacidades intelectuales a través de sus altas capacidades y habilidades con respecto a algún tema que había despertado mucho interés en ellos, por lo que se habían convertido en expertos y los dominaban a unos niveles fuera de lo común. Estas altas capacidades también posibilitaron a estos estudiantes con doble excepcionalidad adaptarse con mayor facilidad al contexto social gracias a su alto nivel en inteligencia verbal, entre otras. No obstante, todavía se necesitan más investigaciones al respecto, al igual que con otros tipos de doble excepcionalidad.

Como podemos ver, a pesar se la escasez de información e investigaciones acerca de la doble excepcionalidad, ha habido varios casos que demuestran detectados que permiten demostrar que es una realidad, por lo que se necesitan más investigaciones al respecto que permitan ayudar a estas personas y a sus familiares, con el fin de que sus hijos tenga a su disposición los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades a nivel académicos; por el contrario, de no ser así, es probable que siga habiendo numerosos casos de niños que no estén recibiendo una atención adecuado y esto se traduzca en fracaso escolar.

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Mario Arrimada

Mario Arrimada

Psicólogo

Mario Arrimada es Graduado en Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca y dispone de un Máster de Actualización en Intervención Psicológica y Salud Mental en la Universidad a Distancia de Madrid. Varios cursos de formación, entre ellos el de Experto en Trastornos de la Personalidad con la Asociación Española para el Fomento y Desarrollo de la Psicoterapia, de Experto en Mindfulness y de Experto en DSM5 y CIE11, ambos en la UDIMA.

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