La adicción a las nuevas tecnologías es una problemática muy común en los adolescentes, y, si no se aborda de una forma adecuada, puede provocar muchos problemas en los jóvenes.

Las nuevas tecnologías son una forma de proporcionar y almacenar información que está al alcance de todos, también de nuestros hijos adolescentes. Internet, los teléfonos inteligentes o las consolas de videojuegos son claros ejemplos de dispositivos que pueden originar esta adicción conductual.

¿Qué hace que las nuevas tecnologías sean tan atractivas para los jóvenes?

Por un lado, estas nuevas tecnologías permiten que podamos acceder a una gran cantidad de información en el momento en el que lo deseemos. Podemos estar conectados y conocer lo que ocurre en cualquier lugar del mundo con tan solo un click. Nos permiten estar al día con un solo golpe de ratón.

Pero también permiten que podamos trabajar mejor, de una manera más sencilla, puesto que nos ahorran mucho tiempo y mucho esfuerzo.

Otra de las ventajas que tienen estas herramientas es que hacen la comunicación mucho más fácil. Para hablar con cualquier persona, solo tenemos que marcar un número en nuestro teléfono móvil, o mandar un tweet en las redes sociales o un mensaje a través de Facebook. Las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías para comunicarnos con otras personas son infinitas.

Y por supuesto, también son una forma de entretenimiento. Solo hay que fijarse en las consolas de videojuegos más nuevas, como la Playstation 5 o cualquier otra. No solamente tienen disponibles en el mercado un inmenso catálogo de juegos para ellas, sino que ofrecen un sinfín de opciones online.

Entonces, ¿cuál es el problema de todo esto?

Las ventajas que proporcionan las nuevas tecnologías son precisamente las que pueden hacer que se desarrolle una conducta que sea problemática con respecto a ellas.

Cuando hablamos de una adicción a las nuevas tecnologías aplicamos las mismas condiciones que se aplican a las sustancias químicas, redirigiéndolas a estos comportamientos. De tal forma, estaremos ante una adicción si se muestra durante un periodo prolongado tres de estos elementos que señalamos a continuación.

1. Tolerancia

Esto implica que la persona necesita usarlos cada vez más para sentirse bien. Básicamente, no se despegará del teléfono o del ordenador.

2. Abstinencia

La abstinencia provoca el malestar cuando esta conducta deja de ser habitual durante un tiempo determinado. La persona no se encontrará bien y experimentará distintos síntomas como agitación, ansiedad, e incluso se podrá obsesionar con ello.

3. Será un comportamiento reiterado

Este es el caso de esas personas que entran en Internet con la excusa de consultar su correo electrónico y se pierden en la red.

4. Intentos y deseos frustrados para dejar de realizar esto

Hay ocasiones en las que las personas adictas a las nuevas tecnologías se dan cuenta de que gasta mucho tiempo en estos dispositivos. A pesar de esto, es una tarea imposible disminuir el tiempo delante de ellos.

5. Su uso relacionado le hace perder mucho tiempo

Suele ocurrir cuando la persona, por ejemplo, busca información de forma continua y excesiva para estar completamente informado de qué dispositivo es mejor comprar y porqué.

6. Dejan su vida totalmente de lado

Ocurre cuando los dispositivos y las nuevas tecnologías gobiernan la vida de la persona. Puede que deje de hacer cualquier otra cosa, como salir con los amigos o incluso estar con la familia. Su mundo es el ordenador o el teléfono móvil.

7. La conducta persiste en el tiempo

No importan las consecuencias negativas que ese comportamiento genere. A pesar de todo, no podrá dejar de hacerlo, aunque quiera y lo intente.

¿Es algo por lo que hay que preocuparse?

Las adicciones siempre son algo por lo que preocuparse por las consecuencias que pueden tener en la persona que las sufre. En principio, el uso de las nuevas tecnologías no debe ser problemático, pero en determinados casos sí.

Si tu hijo pierde el control usándolas más tiempo del previsto y nos dicen que no lo pueden dejar, es el momento de acudir a un profesional para que os ayude. No hay que olvidar que la libertad es algo que jamás debe perder tu hijo, y eso, con una adicción ocurre.

Si detectas el más mínimo indicio de que esto puede estar sucediendo busca ayuda profesional lo antes posible para evitar problemas mayores.