Un resumen de este trastorno neurológico.

El cuerpo calloso es una estructura compuesta de fibras nerviosas que actúa como puente de conexión entre ambos hemisferios cerebrales.

Cuando se daña por una lesión o una enfermedad se puede producir el síndrome de desconexión del cuerpo calloso, un trastorno neurológico grave que provoca numerosas alteraciones sensitivas y motoras.

En este artículo te explicamos en qué consiste el síndrome de desconexión del cuerpo calloso, de dónde surge el término, cuáles son sus causas y los principales signos y síntomas que provoca este trastorno.

Síndrome de desconexión del cuerpo calloso: ¿qué es?

El síndrome de desconexión del cuerpo calloso, también denominado síndrome de Sperry, es un trastorno que se produce por la lesión del cuerpo calloso, una estructura de fibras nerviosas que conecta ambos hemisferios cerebrales. La desconexión que se produce entre un lado del cerebro y otro, provoca en el paciente una serie de signos y síntomas clínicos que constituyen el “síndrome de desconexión”.

Los efectos de la desconexión interhemisférica fueron inicialmente investigados por el neurólogo alemán, Carl Wernicke, quien predijo la existencia del síndrome afásico de desconexión, que se producía como resultado de seccionar las conexiones entre las zonas posterior y anterior de las estructuras corticales responsables del lenguaje.

A principios del siglo pasado, el psiquiatra alemán Hugo Liepmann también estudió extensamente el principio de desconexión con respecto a la idea de que algunas apraxias (trastornos neurológicos caracterizados por la incapacidad de llevar a cabo movimientos de propósito, aprendidos o familiares) podrían ser provocadas por este fenómeno.

A partir de los años cincuenta, Roger W. Sperry y sus colegas investigaron el efecto de la desconexión del cuerpo calloso en animales, concretamente con gatos, mostrando que éstos podían parecer indistinguibles de los que estaban sanos en cuanto a su comportamiento, en la mayoría de los tests y en las condiciones de adiestramiento.

Sin embargo, los estudios de Sperry revelaron que los animales, bajo determinados procedimientos de adiestramiento, presentaban deficiencias importantes; de modo que, si se permitiese que la información sensorial tuviera un acceso separado a cada hemisferio cerebral, se demostraría que cada uno de ellos uno tiene procesos de percepción, de aprendizaje y de memoria separados.

Tras los estudios en animales, Norman Geschwind, Mishkin y otros científicos de la conducta, comenzaron a investigar el efecto de la desconexión (intra e interhemisférica) en humanos, construyendo modelos de síndromes de desconexión que demostraban la existencia de una interdependencia funcional y estructural entre diferentes regiones neocorticales.

Fisiología y funciones del cuerpo calloso

La corteza cerebral está interconectada por tres tipos de fibras nerviosas: las de proyección, que incluyen fibras ascendentes y descendentes que van y vienen de la neocorteza a otras regiones como el tronco y la médula espinal; las fibras de asociación, que incluyen fibras cortas y largas que conectan distintas áreas de la neocorteza alejadas entre sí; y las fibras comisurales, que conectan los hemisferios cerebrales, como las del cuerpo calloso, entre otras.

Las neuronas del cuerpo calloso ejercen su acción, tanto inhibitoria como excitatoria, mediante interneuronas. A través del cuerpo calloso, la información que se genera en un hemisferio fluye hacia el otro y se coordinan las diferentes respuestas que se producen cuando se activan simultáneamente. Cada hemisferio cerebral es capaz de modular local y selectivamente el funcionamiento de las regiones homólogas del lado contrario.

El cuerpo calloso participa en numerosas funciones; por ejemplo, en la transferencia de información sensoriomotriz; en la transferencia de información semántica por la verbalización (hemisferio izquierdo) de un objeto que se ha tocado usando la mano izquierda (hemisferio derecho); o en la transferencia de aprendizaje.

En este sentido, diversos estudios han demostrado que cada hemisferio puede aprender a discriminar visualmente a partir de la información que llega al hemisferio contralateral. Sin embargo, este aprendizaje desaparece después de que se produzca la lesión o la comisurotomía.

Causas

El síndrome de desconexión del cuerpo calloso se puede deber a múltiples causas que incluyen lesiones en esta estructura cerebral, infartos (en la arteria cerebral posterior, anterior o que afecten a las fibras transcallosas), traumatismos craneoencefálicos (edemas, contusiones, hematomas o daño axonal), tumores, malformaciones y trastornos neurológicos como la enfermedad de Marchiafava Bignami.

Síntomas y signos

Con relación a los signos y los síntomas clínicos que un síndrome de desconexión puede provocar, éstos pueden dividirse en dos grupos: los agudos, que se observan dentro de los primeros días o semanas tras la desconexión; y los crónicos, que surgen después de los 6 meses de la lesión y pueden detectarse a través de métodos como la escucha dicótica y el taquistoscopio. Estos son los más comunes:

Signos y síntomas agudos

Entre los signos y síntomas más habituales en el síndrome de desconexión del cuerpo calloso cabe citar los siguientes:

  • Mutismo transitorio.
  • Indiferencia a la estimulación externa.
  • Apraxia ideomotriz unilateral izquierda.
  • Subutilización de la mano izquierda.
  • Comportamiento “aberrante” de la mano izquierda (dispraxia diagonística)

Signos y síntomas crónicos

Estos son los signos y síntomas crónicos más habituales que aparecen después de que transcurran 6 meses tras la desconexión del cuerpo calloso:

  • Alteración del procesamiento de los datos somestésicos (p. ej. incapacidad para señalar con la mano el lugar contralateral del cuerpo que el examinador ha tocado)
  • Alteración del procesamiento de la información visual (incapacidad para reconocer una imagen proyectada en el lado derecho después de que haya sido proyectada varias veces en el lado izquierdo)
  • Alteraciones en la denominación: anomia táctil de la mano izquierda, problemas de denominación en condición bilateral simultánea, anomia visual izquierda, alexia izquierda, hemialexia, anomia auditiva izquierda, anomia olfativa derecha y alexitimia.
  • Perturbaciones de las acciones gestuales: problemas de coordinación bimanual, apraxia unilateral izquierda, dificultades en la imitación de secuencias gestuales, signo de la mano extranjera, apraxia diagonística, ataxia óptica cruzada y apraxia constructiva derecha.
  • Trastornos de la memoria (secundario a la afectación de las fibras callosas que unen ambos hipocampos).

Cerebro dividido

Las investigaciones de Roger Sperry y Michael Gazzaniga con pacientes que presentan una desconexión interhemisférica por las lesiones en su cuerpo calloso, han demostrado que estas personas parecen experimentar una división de la conciencia: los lados izquierdo y derecho de su cerebro parecen ser “conscientes” y capaces de responder de forma independiente a los estímulos.

Desde que se comenzó a estudiar este fenómeno, se ha asumido que las personas con “cerebro dividido” pueden informar haber visto un estímulo en su campo visual izquierdo, pero solo usando su mano izquierda, no con la derecha. Y pueden informar de un estímulo en su campo visual derecho solamente con su mano derecha, pero también de forma verbal. Este fenómeno ocurre debido a que el lenguaje se encuentra, generalmente, en el hemisferio izquierdo del cerebro, y este hemisferio recibe información visual del campo visual derecho.

Sin embargo, un estudio reciente llevado a cabo por Pinto y cols. ha revelado evidencias de que los pacientes con cerebro dividido sí son capaces de informar de la presencia de estímulos en el campo visual izquierdo o derecho usando cualquier mano, y también pueden hacerlo de forma verbal. Estos nuevos hallazgos sugieren que la desconexión cortical entre hemisferios no parece conducir a dos “agentes conscientes independientes” dentro del cerebro.

Con todo, los pacientes presentaban ciertos déficits, como la incapacidad para manifestar si dos estímulos presentados en lados opuestos del campo visual eran iguales o diferentes, lo que sugiere que, aunque la desconexión interhemisférica no parece que afectara a su conciencia, la transferencia de información entre hemisferios cerebrales sí que se vio alterada.

Referencias bibliográficas:

  • Lassonde, M. (1994). Disconnection syndrome in callosal agenesis. In Callosal Agenesis (pp. 275-284). Springer, Boston, MA.
  • Pinto, Y., Neville, D. A., Otten, M., Corballis, P. M., Lamme, V. A., De Haan, E. H., ... & Fabri, M. (2017). Split brain: divided perception but undivided consciousness. Brain, 140(5), 1231-1237.
  • Thompson, P. M., Narr, K. L., Blanton, R. E., & Toga, A. W. (2003). Mapping Structural Alterations of the Corpus Callosum During Brain. The parallel brain: The cognitive neuroscience of the corpus callosum 93.