El rol de la familia en la desintoxicación de la adicción a la marihuana

Cómo acompañar la desintoxicación sin sobreproteger, romper el vínculo ni olvidarte de ti.

El rol de la familia en la desintoxicación de la adicción a la marihuana

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Convivir con alguien que consume marihuana de forma problemática puede llegar a ser muy incómodo. No sabes bien cuándo hablar, cuándo callar ni hasta dónde ayudar. A veces dudas de tus propias reacciones, porque quieres apoyar pero terminas con molestias y agotamiento.

El rol de la familia es muy importante cuando se está en medio de un proceso de desintoxicación, así que este tema no va de teorías ni de juicios, va de lo que pasa en casa cuando el consumo se vuelve un problema y tú estás ahí, mirando, sosteniendo y buscando la forma de no romper el vínculo mientras intentas cuidar de todos, incluida tu propia calma. Veamos, entonces, cómo es posible apoyar a un ser querido en su recuperación de la adicción a la marihuana.

La adicción a la marihuana: más compleja de lo que suele parecer

Durante mucho tiempo se ha hablado del cannabis como una sustancia fácil de manejar, casi sin consecuencias. Sin embargo, esa mirada simplifica demasiado una realidad que suele ser bastante más enredada. La adicción a la marihuana no aparece de un día para otro ni responde a una sola causa. Detrás hay factores personales, emocionales, sociales y también biológicos que se mezclan entre sí.

El THC, que es el principal componente psicoactivo, actúa sobre los circuitos cerebrales relacionados con el placer y la motivación, y ese efecto, repetido en el tiempo, puede generar dependencia.

A eso se suman momentos vitales complicados, estados de ánimo difíciles de gestionar o una etapa de búsqueda intensa, algo frecuente en la adolescencia y la adultez joven. Por eso, reducir todo a “falta de voluntad” suele generar más distancia que soluciones.

Además, en algunos casos aparece lo que se conoce como patología dual, es decir, cuando el consumo convive con un trastorno mental como depresión, bipolaridad o ciertas alteraciones de la personalidad. Ahí el escenario se vuelve más delicado, porque los síntomas se entrelazan y cuesta distinguir qué viene de dónde. Para la familia, entender esta complejidad ayuda a cambiar la forma de mirar el problema y, sobre todo, la manera de acompañar.

Cómo influye la familia en el proceso de desintoxicación del cannabis

La familia no ocupa un lugar neutro en este proceso. De hecho, forma parte activa del sistema en el que la persona vive y se regula. Cuando alguien tiene una adicción, muchas dinámicas familiares se reorganizan alrededor de ese consumo, a veces sin darse cuenta.

Hay quienes cuidan de más, quienes se enojan con facilidad y quienes prefieren mirar hacia otro lado para evitar conflictos. Algunas de estas respuestas nacen del amor y del miedo, pero pueden terminar sosteniendo el problema.

Por ejemplo, la sobreprotección suele aliviar tensiones a corto plazo, aunque impide que la persona asuma responsabilidades. La reacción constante desde la ira, en cambio, suele cerrar el diálogo y aumentar la distancia emocional.

También hay familias que se desgastan tanto que se olvidan de sí mismas, y eso pasa factura. El proceso de desintoxicación no ocurre solo en el cuerpo de quien deja de consumir, sino en los vínculos cotidianos, en la forma de hablar, de poner límites y de compartir el día a día.

Cuando la familia logra revisar sus propias respuestas y apoyarse en orientación profesional, se convierte en un factor de apoyo real, capaz de sostener sin ahogar.

Qué puedes hacer para acompañar la desintoxicación

Acompañar a alguien que está dejando la marihuana no es sencillo, y conviene decirlo sin rodeos. Hay días en los que parece que avanzan y otros en los que todo se estanca.

Como familiar, muchas veces te mueves entre la esperanza y el cansancio, y eso también cuenta. Antes de pensar en grandes decisiones, ayuda mirar cómo es la convivencia, cómo se hablan y qué lugar ocupas tú en esta historia, porque desde ahí nacen los cambios más sostenibles.

1. Habla desde lo que sientes, no desde el reproche

Cuando expresas preocupación usando ejemplos concretos y hablando de cómo te afecta la situación, la conversación suele fluir mejor. Acusar o recordar errores pasados suele levantar muros, aunque la intención sea buena.

2. Pon límites claros, aunque incomoden

Decir “hasta aquí” también es una forma de cuidar. Los límites dan seguridad cuando son claros y coherentes, y evitan que todo gire alrededor del consumo. No hace falta explicarlos mil veces, basta con sostenerlos.

3. No hagas de salvador

Cubrir responsabilidades, justificar ausencias o resolver problemas ajenos suele desgastar mucho. Dejar espacio para que la persona se haga cargo de sus decisiones forma parte del proceso, aunque al principio genere ansiedad.

4. Observa cambios sin entrar en pánico

Alteraciones en el humor, en el sueño o en la rutina pueden aparecer durante la desintoxicación. Mirarlos con atención, sin dramatizar ni minimizar, ayuda a decidir cuándo es momento de pedir apoyo profesional.

5. Acompaña el tratamiento sin controlar

Interesarte por cómo se siente con la terapia o con el proceso suma más que vigilar avances. El control constante suele generar resistencia, mientras que el interés sincero refuerza la confianza.

6. Cuida tu vida fuera del problema

Seguir con tus actividades, relaciones y espacios personales no es egoísmo. Es una forma de mantener el equilibrio emocional que necesitas para acompañar sin romperte por dentro.

7. Busca apoyo también para ti

Hablar con profesionales o con otros familiares que viven situaciones similares alivia mucho. Aprender nuevas formas de relacionarte reduce la sensación de estar improvisando todo el tiempo.

Acompañar no implica asumir todas las cargas. Implica estar disponible, marcar límites claros y sostener una relación posible cuando el proceso se alarga. También supone aceptar que habrá avances irregulares, silencios incómodos y decisiones que no siempre compartirás.

Desde ahí, tu papel no es empujar ni resolver, sino cuidar el vínculo sin anularte, entendiendo que la desintoxicación no ocurre solo en quien deja de consumir, sino también en la forma en que la familia aprende a relacionarse de otra manera.

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Instituto Europeo Alfi. (2026, enero 2). El rol de la familia en la desintoxicación de la adicción a la marihuana. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/drogas/rol-familia-desintoxicacion-adiccion-marihuana

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