Este psicólogo y coach nos habla sobre cómo experimentamos la música.

Históricamente, el uso de la música es una de las características que nos distingue del resto de especies animales.

Esta no es una característica superficial acerca de nuestra psicología, precisamente; experimentamos las propiedades de lo misical a través de procesos mentales básicos en el funcionamiento de nuestro cerebro, hasta el punto de que podemos usar ritmos y melodías como complemento a la psicoterapia.

En este artículo entrevistamos a Fernando Callejo, CEO y cofundador del centro de asistencia psicológica de Madrid UPAD Psicología y Coaching, en el que se trabaja tanto con estudiantes de música y músicos profesionales que buscan atención psicológica y soluciones a bloqueos creativos, como con pacientes que se benefician de la musicoterapia.

Entrevista a Fernando Callejo: la música como forma de expresión

En su centro de psicología, Fernando Callejo trabaja con una constante relación con la música y las artes escénicas. Lo musical está tanto en formas de intervención psicológica, como la musicoterapia, y también en el foco de las necesidades de algunos clientes y pacientes dedicados a la música y la creatividad.

En esta entrevista, Fernando nos habla acerca de su experiencia en UPAD Psicología y Coaching como psicólogo y coach.

El uso de la música y de lo que hoy llamaríamos artes escénicas es una de las actividades sociales más antiguas de la historia de la humanidad. ¿Qué sabemos acerca de su origen?

La verdad es que hay bastantes teorías acerca del origen de la música, ya que los primeros instrumentos musicales que se encontraron en los yacimientos arqueológicos corresponden a la Prehistoria.

Muchos filósofos, historiadores y musicólogos comentan que la música como tal se produce con el canto, por lo que creen que se descubrió en un momento similar a la aparición del lenguaje. Otros estudios indican que la expresión musical apareció en el Antiguo Egipto y Mesopotamia.

En cuanto a las artes escénicas, parece ser que el origen se sitúa en el teatro griego, pero como pasa con la música, es difícil de concretar un origen de ambos.

¿Qué cosas sabemos gracias al ámbito de investigación de la Psicología de la Música?

El estudio de la música ha abierto muchos campos en cuanto a ciencia se refiere. Hoy en día encontramos a musicólogos, psicólogos y musicoterapéutas realizando, entre otras investigaciones, la influencia de la música en las emociones o cómo la música puede paliar los efectos negativos de un cáncer.

En el ámbito de la discapacidad física e intelectual, también se están viendo grandes avances, pues como he comentado al principio, la Música puede servir como forma de expresión.

¿Qué es lo que resulta más fascinante acerca de la manera en la que el cerebro humano procesa la música?

Cuando trabajo con músicos profesionales, por un lado, lo que más me impresiona es la capacidad de creatividad para componer letras y melodías que expresen aquello que sienten, y por otro lado, las conversaciones etéreas que tenemos cuando hablamos de cómo transmitir aquello que crean. Sinceramente, es bestial analizar el lenguaje de estas personas tan privilegiadas.

Otra de las cualidades de la música es que está más allá de las palabras. ¿Supone esto una desventaja a la hora de darle la importancia que merece en el sistema educativo?

Para nada, o por lo menos yo no lo pienso así. Al final la música es una forma de expresión para muchas personas que no encuentran palabras para explicar aquello que sienten. La Musicoterapia nos enseña esto.

Existe tanta diversidad en el mundo que sería bueno que los centros educativos comenzaran a trabajar, de forma obligatoria, otras formas del lenguaje como una asignatura más. Un ejemplo podría ser la lengua de signos.

El problema que nos encontramos en nuestro sistema educativo con respecto a la Música es que no se toma en serio, no tiene la importancia que debería tener. Hay personas que no les gustan las Matemáticas, la Historia o las Ciencias, ¿pero a quién no le interesa la Música? Es algo universal, y como tal deberíamos tratarla.

Fernando Callejo con un piano

Del mismo modo en el que el paso de los siglos ha hecho cambiar nuestra cultura, seguramente nuestra manera de vivir la música ha cambiado en los últimos siglos, o incluso en las últimas décadas. ¿Dónde se notan más estos cambios?

Creo que el cambio reside en la accesibilidad. Hoy en día es más fácil llegar a diferentes tipos de música. Esto hace que las personas tengamos más libertad para elegir aquello que va más con nosotros. Otra cosa es analizar hacia dónde se están dirigiendo los gustos musicales y las modas… parece que hoy en día “cualquiera” puede hacer música.

Pero vamos, respondiendo a la pregunta creo que la clave es que cada vez es más fácil acceder a todo tipo de música... comercial, rock, clásica, etc.

Y en cuanto a las aplicaciones terapéuticas de la música, ¿cómo se utiliza para mejorar el bienestar de los clientes?

En UPAD trabajamos con muchos músicos, tanto a nivel terapéutico como en su desarrollo personal y profesional.

Nos encontramos a personas que tienen mucho que transmitir pero que se ven atrapados o maltratados por su saboteador o porque el mundo que les rodea les paraliza.

Suelen mostrar ciertas inseguridades (que merman su autoconfianza) ante nuevos proyectos, como afrontar la composición de un nuevo disco o el hecho de cómo quiere desarrollar una gira. Otros muchos acuden a nuestro centro de psicólogos en Madrid para preparar audiciones o conciertos que tienen mucho peso de cara a afrontar los siguientes retos profesionales.

Nuestro objetivo va encaminado a lograr altos niveles de rendimiento (lo que hago), satisfacción (lo que pienso) y bienestar (lo que siento), trabajando cinco habilidades psicológicas que consideramos básicas a la hora de trabajar con cualquier

¿Qué tipo de público acude a la UPAD Psicología y Coaching para trabajar el ámbito musical?

Verdaderamente nos encontramos todo tipo de perfiles, desde niños y adolescentes que estudian en un conservatorio hasta músicos con carreras profesionales contrastadas.

En el primer caso, son futuros músicos que están desarrollando sus habilidades y que se encuentran muchas veces ante situaciones en las que el sentirse evaluados, como pudiera ser una audición o una prueba para entrar en un grupo de cámara, les produce una dificultad en el afrontamiento de la misma.

En estos casos tratamos de trabajar la base de su personalidad y autoconfianza a través de estrategias como el establecimiento de objetivos (SMART) para la motivación, o la relajación progresiva de Jacobson para controlar la activación.

En el caso de que sean músicos profesionales, ya sean oboístas de un cuarteto, violinistas de un grupo de cámara, guitarristas de un grupo de rock o cantautores, elaboramos un plan de acción dirigido a fomentar su creatividad y trabajar su confianza, entre otras, con el objetivo de que ellos mismos diseñen su futuro tal y como siempre lo habían soñado. Siempre les enseñamos que la diferencia entre un sueño y un objetivo, es una fecha. Donde ellos ven problemas, nosotros vemos retos.