Un repaso a las características del estrés en el contexto laboral.

En el mundo del trabajo y las organizaciones, no todo tiene que ver con llegar a los resultados de productividad y recibir un sueldo por ello. Entre uno y otro fenómeno existe algo que debemos tener en cuenta y que de hecho es primordial: la salud.

Existen muchas maneras por las cuales una dinámica de trabajo puede desgastar la calidad de vida de los trabajadores: mediante un clima organizacional demasiado competitivo, mediante la exigencia de demasiado esfuerzo, a través de la monotonía y el aburrimiento... Todo ello tiene como denominador común uno de los problemas más comunes en toda empresa. Se trata del estrés laboral.

Por eso, es importante conocer este fenómeno psicológico de la mano de los expertos que se dedican a hacer frente a esta fuente de malestar en las organizaciones. En este sentido, la psicología lleva décadas investigando sobre el tema.

Entrevista al psicólogo Fernando Callejo: el reto del estrés laboral

En esta ocasión hablamos con Fernando Callejo, cofundador del centro de psicología de Madrid UPAD Psicología y Coaching, para que nos hable sobre las características del estrés laboral y de cómo se afronta este problema desde la intervención psicológica en empresas.

Las investigaciones sugieren que el estrés laboral está en aumento. ¿Crees que es un problema que tiene que ver con la persona o con las condiciones que ésta puede encontrarse en una empresa?

Personalmente creo que, como suele ser habitual en psicología, es un problema de adaptación entre una persona a dicho medio o situación.

Por lo tanto, existirían situaciones con determinadas características, que favorecerían la aparición de respuestas de estrés (objetivos, plazos temporales ajustados, recursos limitados, etc), pero al fin y al cabo las situaciones no afectan de la misma manera a cualquiera que las afronta, por lo que yo prefiero poner el acento aquí, en las personas.

Al final, el estrés no es otra cosa que una interpretación que hace la persona, sobre si sus recursos o capacidades serán suficientes para alcanzar sus objetivos o desafíos.

Según tu experiencia, ¿cuáles crees que son las causas más comunes de estrés en el trabajo?

En base a mi experiencia, las personas que pueden ser más vulnerables frente al estrés son aquellas que poseen elevados niveles de autoexigencia o perfeccionismo, orientados al logro de altos resultados en sus trabajos; aquellas que conceden una gran importancia a sus ámbitos laborales y cuyo autoconcepto y autoestima están ampliamente basados en sus resultados o éxitos profesionales.

¿Las consecuencias del estrés son sólo psicológicas o también físicas?

El estrés tiene un importante componente psicosomático, es decir, afecta tanto a nivel mental como fisiológico.

Esto es así porque cuando se activan las respuestas de estrés, el organismo experimenta una elevación de su nivel de activación y el sistema nervioso parasimpático da paso al sistema nervioso simpático, lo cual predispone al cuerpo para realizar grandes esfuerzos por mantenerse a salvo o afrontar una determinada amenaza mediante la producción de hormonas, enervación de grandes grupos musculares y alteración de los sistemas fisiológicos de funcionamiento del organismo (cardíaco, respiratorio, circulatorio, digestivo, etc).

Es por ello que los síntomas de estrés se pueden hacer visibles en todos y cada uno de estos sistemas. El estrés, tanto en términos psicológicos como en términos físicos, supone un gran desgaste para el organismo de quien lo experimenta, y no es extraño encontrar a personas sometidas a grandes niveles de estrés que envejezcan de manera prematura, presenten alteraciones en los sistemas fisiológicos anteriormente mencionados, o incluso, que puedan desarrollar determinados trastornos psicológicos.

En otras áreas de las ciencias naturales como la biología o la química, se utiliza la palabra estrés como sinónimo de resistencia de un agente natural ante otro agente estresor externo. Lo positivo de todo este asunto es que en psicología podemos intervenir sobre el agente estresado para desarrollar una respuesta más adaptativa frente al estrés, que mitigue las consecuencias de su experimentación.

Se habla mucho de la importancia del clima laboral a la hora de prevenir el estrés en el trabajo y reducir sus efectos. Pero... ¿qué es exactamente el clima laboral?

El clima laboral tiene que ver con varios factores, entre los que podríamos destacar la cultura de la organización, el estilo de liderazgo ejercido por los responsables, la adecuada delimitación de funciones, la comunicación y relaciones interpersonales de naturaleza formal e informal que se producen entre los trabajadores, e incluso las condiciones motivacionales de éstos, amparadas en una adecuada política de recursos humanos que favorezca la percepción de equidad en el conjunto de la organización.

También se habla mucho de la buena relación entre compañeros, y como ésta es capaz no solo de prevenir el estrés sino también de reducir su intensidad. De hecho, los problemas entre compañeros son un estresor que siempre debe tenerse en cuenta. ¿Por qué crees que es tan importante?

Bueno, al final no dejamos de ser una especie social, para la que resulta de vital importancia poder desarrollar redes de apoyo en las que poder acudir en momentos complicados, como lo pueden ser las situaciones que habitualmente generan estrés.

Si las relaciones que se desarrollan en el ámbito laboral carecen de una base de confianza interpersonal sólida y destacan por su naturaleza competitiva, en momentos delicados supondrán una amenaza adicional que probablemente se traduzca en la experimentación de mayores niveles de estrés para el trabajador.

He aquí la importancia de crear una buena cultura de equipo, que soporte y sepa afrontar los diferentes conflictos que se puedan originar en situaciones de alta presión.

Una de las causas de estrés en el trabajo más estudiadas en los últimos años es la relación entre los empleados y los supervisores. ¿Qué importancia tiene el liderazgo emocional en la actualidad?

Vamos a ver, un cambio que actualmente estamos atravesando como generación es el paso de la era industrial o estilo de relaciones interprofesionales “old school” a un estilo “new age”. No es nuevo el debate en este sentido, pero la naturaleza de los trabajos está cambiando constantemente, y con ella inevitablemente también tiene que cambiar la forma en la que nos relacionamos.

Antes más era mejor, ahora mejor no tiene por qué ser más. Quiero decir que se ha producido un cambio cualitativo.

Donde antes la producción se basaba precisamente en eso, conseguir más productos en menos tiempo, ahora nos encontramos otros sectores en los que se necesita un mayor cuidado de las personas y atención a los detalles.

Trabajos más propios del sector servicios o del sector del conocimiento, en los que las relaciones humanas marcan la diferencia de unas empresas a otras y requieren una mayor delicadeza y gestión emocional.

Como dice el magnate Richard Branson, “si cuidas de tus empleados, ellos cuidarán de tus clientes”, y aquí lo importante es saber en qué consiste precisamente cuidar de tus empleados.

En UPAD sois expertos en selección de personal, ¿crees que puede prevenirse el estrés laboral haciendo un buen proceso de selección y eligiendo al candidato más idóneo para el puesto y no solamente teniendo en cuenta las variables relacionadas con las tareas que debe realizar éste?

Lógicamente, seleccionar a candidatos que no sólo posean unas grandes aptitudes profesionales, sino que además presenten un componente actitudinal favorable para el desarrollo del trabajo en equipo o para un afrontamiento positivo de ese tipo de situaciones que pueden generar estrés, puede contribuir a reducir su aparición.

Pero es muy complejo, por nuestra naturaleza dinámica y por la propia naturaleza dinámica de los desafíos empresariales, garantizar la prevención del estrés, ya que en cualquier momento los objetivos pueden cambiar y tornarse imposibles. O nosotros mismos podemos atravesar momentos complicados a nivel emocional por otras situaciones cualesquiera que acontezcan en nuestra vida.

Frecuentemente trabajáis con empresas para mejorar el clima laboral dentro de éstas. ¿Qué estrategias empleáis para vuestros clientes?

Fundamentalmente, lo primero que hay que hacer en una organización que pueda requerir un cambio en dicho sentido, como en cualquier otro ámbito de la psicología al fin y al cabo, es comenzar por evaluar cuales son aquellos factores que ahora mismo están repercutiendo de manera negativa en la percepción del clima laboral por parte de los diversos trabajadores que componen la organización.

Sería fundamental, comenzar aplicando algún tipo de cuestionario en tal dirección. Una vez identificados aquellos factores implicados, necesitaríamos hacerlos conscientes, fijar unos objetivos deseables a alcanzar y contar con la colaboración y compromiso de los trabajadores y mandos de la empresa para mejorar aquellos aspectos implicados encontrados.

Las intervenciones pueden ser múltiples, pasando por la aplicación de diferentes técnicas como el coaching (individual o de equipo), las dinámicas de grupo, la formación en determinados aspectos claves, como una adecuada comunicación interpersonal o, en términos más generales, la creación de una nueva cultura organizacional en la que se identifiquen unas bases a seguir, unos valores con los que identificarse y unas políticas de interrelación adecuadas y reconocidas pública y positivamente a nivel organizacional.