Las adicciones no surgen de la nada; hay muchos aspectos contextuales que favorecen su aparición, incluso sin que la persona adicta se dé cuenta de ello. Más allá de las reacciones químicas que ocurren en el sistema nervioso al realizar el acto que sacia la necesidad inmediata de consumir, el entorno ejerce una influencia muy importante tanto en el desarrollo de la adicción como en su mantenimiento.

En este sentido, actualmente existen entidades que ofrecen servicios de prevención de las conductas adictivas en el mundo de las organizaciones, dado que pasamos mucho tiempo en el trabajo y aquello a lo que nos exponemos en él afecta a la posibilidad de desarrollar esta clase de problemas.

En este caso hablamos con una experta en este ámbito de intervención: Silvia Ros Verdeguer, Directora del centro de tratamiento de las adicciones Llaurant la Llum, ubicado en Valencia.

La prevención laboral de las adicciones: entrevista a Llaurant la Llum

Silvia Ros Verdeguer es Directora de Llaurant la Llum, especialista en prevención laboral y diplomada en Educación Social, con Máster en Prevención e Intervención de conductas adictivas. Aquí nos habla sobre el modo en el que una organización especializada como Llaurant la Llum trabaja en el ámbito de la prevención de las adicciones dentro del contexto empresarial.

¿De qué manera se interviene en las empresas desde un centro de las características de Llaurant la Llum a partir de un programa de prevención de adicciones?

Llaurant la Llum tiene más de 30 años de experiencia en el tratamiento de adicciones, y desde hace más de 20 años presta servicio a diferentes empresas en el tratamiento de los trabajadores que presentan un trastorno adictivo. A lo largo de ese tiempo de colaboración, detectamos la necesidad de algunas empresas de actuar en materia de prevención de las adicciones.

En el marco de la ley de prevención en riesgos laborales, Llaurant la Llum presenta un plan de adicciones adaptado a la realidad de cada empresa. El objetivo es abordar de una forma directa y transversal, la prevención de adicciones en la empresa de aquellas conductas que pueden llevar a un trastorno adictivo.

¿Se tienden a subestimar los principales aspectos positivos que la prevención de las adicciones aporta a la organización, al asumir que los trastornos adictivos son problemas de cada individuo?

Sin duda. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las ventajas para las empresas que emprenden el desarrollo de programas de prevención son muy beneficiosas: reducción de los periodos de baja laboral, disminución del absentismo, reducción de accidentes laborales, incremento de la productividad, mejora del clima social...

Hay estudios que han demostrado una correlación entre actividad laboral y adicciones. En el medio laboral se dan ciertas condiciones que pueden favorecer la adquisición o el mantenimiento de conductas adictivas.

Sin embargo, no debemos olvidar que estos factores de riesgo específicos del contexto laboral actúan en interacción con otros, como los factores de riesgo individuales y sociales, por tanto, no se trata de un problema exclusivamente de cada individuo.

Llaurant la Llum

¿Resulta complicado modificar la cultura de trabajo de una empresa para hacer que se vuelva más resistente a la aparición de las adicciones?

Nuestra experiencia nos dice que es importante para las empresas tener una cultura de prevención, y para que eso suceda deben estar implicados todos los estamentos de la empresa: servicios de prevención, recursos humanos, sindicatos y comité de empresa.

Hay que consensuar cómo se va a realizar el análisis de la situación de la empresa, en qué va a consistir el programa de prevención, cómo se le va a presentar el plan de ayuda al empleado que presenta una conducta adictiva y, finalmente, cómo se va a evaluar todo el proceso.

Conocer y ser consciente que la empresa cuenta con un Plan de adicciones que trabaja la prevención provoca que el trabajador aumente la percepción de riesgo. De esta forma se evita la normalización de conductas adictivas asociadas al trabajo como el consumo de tabaco, alcohol o cannabis.

¿Qué tipo de dinámicas organizacionales dañinas pueden propiciar el desarrollo de adicciones entre los trabajadores?

Existen ciertos factores de riesgo que favorecen las adicciones. Estos factores están relacionados con la organización del trabajo, con el puesto de trabajo y con el ambiente laboral. Además, en los últimos años se está dando protagonismo a los factores de riesgo psicosociales que, bajo nuestra perspectiva, están muy relacionados con las conductas adictivas.

Algunos de estos factores psicosociales tienen que ver con el tiempo de trabajo, la autonomía, la carga de trabajo, las demandas psicológicas, el desempeño del rol, las relaciones… Estos riesgos psicosociales se traducen en situaciones de estrés, fatiga, conflictos, acoso…

La prevención laboral es la herramienta apropiada para desarrollar un conjunto de estrategias en el lugar de trabajo encaminadas a la promoción de la salud, minimizando los factores de riesgo y potenciando los factores de protección. El objetivo final es evitar el desarrollo de la conducta adictiva, además de mejorar y fortalecer las redes sociales de apoyo que existen dentro de la empresa.

¿Cuánto tiempo hace que las empresas españolas han ido incorporando la prevención de las adicciones en sus políticas de responsabilidad social? ¿Es una tendencia ya consolidada?

La Organización Mundial de la Salud destaca el modelo de empresa saludable (OMS,2008), que insta a empresas y empresarios a adoptar medidas de prevención del consumo de alcohol y otras drogas, teniendo en cuenta el entorno físico, psicosocial, así como los recursos personales de salud y comunidad.

Por otro lado, la difusión del concepto “responsabilidad social corporativa” (RSC) contribuye a que cada vez más empresas lleven a cabo voluntariamente estrategias y prácticas encaminadas a la mejora de la seguridad y salud de los trabajadores.

Todavía nos queda mucho camino por recorrer. Tenemos que normalizar que las adicciones están presentes en el ámbito laboral y dar respuesta dentro del marco de la política social de la empresa, huyendo de viejos tópicos que van desde las sanciones hasta el mal entendido paternalismo.

En las empresas en las que prestamos servicios de asistencia, hace años que hemos ido integrando los planes de prevención pero no vemos que se trate de una tendencia en otros ámbitos y otras empresas.

¿Cómo se identifican y qué procedimientos se siguen en las empresas en las que colaboráis con los casos de trabajadores con problemas de conductas adictivas?

Uno de los objetivos de la prevención en materia de adicciones que trabajamos es la detección temprana de casos vulnerables y la identificación de casos de trabajadores que presentan un consumo, pero no han llegado a desarrollar una dependencia. A través de una serie de herramientas consensuadas con servicio médico, empresa y trabajadores, podemos identificar estos casos y ofrecer el tratamiento oportuno que evite la evolución hacia siguientes etapas.

En algunas ocasiones nos encontramos con trabajadores que sí presentan un abuso o dependencia. En estas situaciones, Llaurant La Llum aborda el problema de forma integral, proporcionando al trabajador el tratamiento adecuado, el seguimiento y derivación al recurso más oportuno y la planificación de la reincorporación al trabajo y su posterior seguimiento y reinserción total.

En definitiva, nuestro trabajo es asesorar y gestionar todo este proceso, formando parte, como recurso externo, del servicio de prevención de la empresa.

¿Qué falta para que las empresas se adapten definitivamente a esta necesidad de velar por el bienestar de sus miembros?

Para implantar un plan de adicciones y que dé resultado es necesaria la voluntad por parte del comité de salud y seguridad, y del comité de empresa. Todos los estamentos deben de hacer suya esta herramienta de apoyo y consensuar los límites de intervención.

El Plan de Ayuda al Empleado (PAE) es un conjunto de actuaciones planificadas, destinadas a tratar y apoyar a todos aquellos casos susceptibles de intervención, mediante una valoración, un seguimiento del tratamiento y la posterior reincorporación laboral. EL PAE tiene que reunir los requisitos de voluntariedad, confidencialidad, individualización y flexibilidad, para todos los trabajadores de la empresa y con el apoyo de organizaciones externas para llevar el tratamiento (público o privado).

Cuando desde el servicio de prevención se ofrece a un trabajador con trastornos adictivos la posibilidad de entrar en el Plan de Ayuda al Empleado le está dando la oportunidad de reconducir su vida. Muchas veces donde la familia, no llega… el trabajo sí. Y la respuesta del trabajador es de agradecimiento a la empresa por su apoyo.