Guacimara Hernández: «En la crianza deben existir acuerdos familiares»

La psicóloga Guacimara Hernández nos habla sobre la terapia infanto-juvenil.

Guacimara Hernández: «En la crianza deben existir acuerdos familiares»

La etapa de la infancia y la adolescencia es una fase de la vida en la que somos especialmente expuestos a ciertos problemas psicológicos que, en caso de consolidarse, pueden marcar el desarrollo de la persona durante la adultez. Por eso es importante detectarlos con rapidez e intervenir a tiempo.

Es por ello que la psicoterapia infanto-juvenil es fundamental, y en esta entrevista a la psicóloga Guacimara Hernández hablaremos sobre sus principales componentes.

Entrevista a Guacimara Hernández: Psicoterapia infanto-juvenil, los trastornos más comunes en la infancia y cómo tratarlos

Guacimara Hernández Santana es psicóloga sanitaria con consulta en la ciudad de Arrecife, donde atiende a personas de todas las edades. En esta entrevista nos habla de la terapia infanto-juvenil.

¿Es necesario que un niño o niña haya desarrollado un trastorno psicológico para que se beneficie de la psicoterapia?

Con trastorno psicológico diagnosticado o sin diagnóstico, un niño o niña puede beneficiarse de la terapia; no es necesario que tenga un trastorno para acudir a un especialista. Debemos abrir la mente a las posibles vertientes que trata un psicólogo, desde el trastorno al miedo hablar en público, el uso de técnicas de estudio, los problemas de autoestima, la falta de concentración o los miedos futuros, entre otros.

Hoy en día las terapias son fundamentales para que podemos gestionar cualquier problema futuro, siempre recomiendo a las personas que se hagan una valoración psicológica inicial y de ahí ya exploramos lo que podemos trabajar.

¿Cuáles son las principales etapas del proceso de la terapia infanto-juvenil?

Las terapias infanto-juveniles vienen marcadas por seis grandes estructuras psicológicas.

Primero, la evaluación inicial: es aquí donde hago un contacto directo con el paciente y con su entorno para tener la máxima información posible y de esa manera buscar todas aquellas herramientas para conseguir el objetivo deseado. Aquí se necesita la expresión abierta del paciente y la honestidad.

Luego establezco la hipótesis: aquí establezco una serie de objetivos, y propongo una intervención psicológica adecuada y eficaz.

En tercer lugar le hago saber al paciente y a su familia las metas que deseo alcanzar y nos ponemos manos a la obra; propongo un plan de intervención en el que vamos a realizar los objetivos que hemos propuesto.

En la fase de tratamiento iniciamos la intervención y vamos informando a los padres, creando pautas y estrategias, no solamente para solventar su problema actual sino para que en el futuro el pequeño no sufra otro tipo de situaciones incómodas; se le enseñará a pensar de una manera más productiva, a sentir...

A lo largo del seguimiento vamos aplicando técnicas y comprobando que el paciente lleva a cabo las nuevas habilidades en su vida diaria y, por tanto, llevamos a cabo el seguimiento continuo.

A medida que vamos consiguiendo lo establecido al principio en terapia, ya vamos planteando el final de la terapia, llegando al objetivo principal que llevó a pedir ayuda psicológica.

Por lo que has observado en tu consulta, ¿cuáles son los trastornos psicológicos más comunes entre los adolescentes?

Hay bastantes, pero con mayor frecuencia veo en adolescentes trastornos de ansiedad generalizada, TDAH, trastorno de la conducta, fobia social o trastorno desafiante.

En los adolescentes nos encontramos con la dificultad de la edad, es por eso que coger el caso a tiempo es lo más factible posible, ya que es estas edades en la mayoría de los casos existe muchos cambios de humor, pasotismo...

¿Y cuáles son los trastornos psicológicos más habituales entre los niños pequeños?

Aquí volvemos a tener el TDAH como uno de los más visitados en consulta; también destacan los trastornos de aprendizaje, trastorno del espectro autista (TEA), los trastornos de ansiedad o trastornos de alimentación. Estas edades es muy fácil trabajar, ya que lo cogemos a tiempo y hacemos dinámicas muy divertidas para obtener el resultado esperado.

¿Cómo se hace para que un niño pequeño entienda que ha desarrollado una patología como, por ejemplo, el TDAH?

Se debe actuar de la misma manera que como lo hacíamos antes del diagnóstico para que no vea que es algo extraño sino que lo normalice; al ser pequeño, se le explica que hay un problemita (depende de la edad usamos varios mecanismos distintos de explicación) por el cual su cuerpo no se puede estar quieto mucho tiempo, por lo que vamos a trabajar para que controle esos impulsos, lenguaje, etc.

Como psicóloga, ¿cuáles crees que son los principales principios teóricos de la terapia infanto-juvenil que los padres y madres pueden aplicar en la crianza de sus hijos en casa?

Cada caso es distinto, pero sobre todo, si hay una base estable, debe existir una comunicación fluida, unos límites de premios o castigos, unos horarios establecidos y también ciertos acuerdos familiares.

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