Las relaciones de pareja son complejas, y tener una relación seria con alguien no solamente depende de la atracción física, sino que es una negociación constante, en la que las habilidades de comunicación juegan un papel determinante a la hora de mantener la estabilidad y evitar que esa motivación o sentimiento llamado amor no vaya perdiendo fuerza con el tiempo.

En la actualidad, además, las relaciones interpersonales pueden llegar a ser superficiales e interesadas, en gran parte por los valores y la cultura que va unida al sistema capitalista que reina en muchos países. Las relaciones de pareja se han mercantilizado, y el componente estético y otros intereses son, muchas veces, el motivo por el que una pareja se une.

Ya lo decía Bauman, que en nuestra sociedad predomina el “amor líquido”, un término que él acuñó en referencia a la fragilidad de los vínculos afectivos. 

¿Amor o interés?

Eso no quiere decir que no haya personas que se entreguen en cuerpo y alma a su pareja y que su sistema de valores haga que sean fieles, respetuosas, desinteresadas, etc. No obstante, también hay casos en los que ese vínculo que une a los miembros de una relación amorosa no es profundo sino superficial.

Y a pesar de las disputas, los conflictos puntuales e incluso las grandes crisis, que son normales en cualquier relación interpersonal, pues cada persona tiene sus creencias, opiniones y necesidades, también hay parejas que están juntas pero ni se respetan, no se apoyan en las decisiones importantes, solo buscan tener relaciones íntimas, no existe un interés genuino por el otro… y, en definitiva, no tienen un proyecto en común ni tan siquiera lo tendrán.

“Sindepi”: una manera de averiguar si tu pareja te quiere

La cultura de la imagen y la estética está muy presente en nuestros días, y esto también tiene una gran influencia en nuestras relaciones interpersonales. Como explican algunos portales de internet, el término “sindepi”, hace referencia a “sin depilar”, concretamente la zona genital.

En la actualidad, existe la moda de “pelos fuera”, algo que atañe especialmente a las mujeres (aunque también a muchos hombres). En el caso de algunas féminas, esto incluso afecta a su autoestima sexual. De hecho, como hombre, puedo afirmar que alguna mujer ha preferido no pasar a mayor intimidad conmigo por el hecho de no ir depilada. Y no es que yo me lo haya imaginado, literalmente me lo ha dicho.

Especialmente en el caso de los jóvenes, ¿tan importante es el aspecto físico en una relación de pareja? ¿Realmente vamos a dejar a alguien por el hecho de no depilarse? Si el amor es líquido y si la otra persona no nos importa en absoluto puede que sí, pero si el amor es profundo, eso es lo de menos.

Cuestión de autoestima

Ahora bien, teniendo en cuenta el ejemplo anterior, este hecho preocupa más a la persona que va sin depilar que al otro individuo, y esto hace reflexionar sobre cómo la cultura de la imagen afecta a nuestras vidas, y como nos hace sentir mal cuando no hay ningún motivo para ponerse así.

Este tipo de problemas del primer mundo generan malestar y no nos dejan relacionarnos con los demás de manera saludable. En realidad, esta manera de pensar es disfuncional, y puede ser el principio de muchos otros problemas psicológicos relacionados con la cultura de la imagen.

Cuando no aceptamos nuestro cuerpo tal y como es, entonces nos exponemos a sufrir problemas como por ejemplo, baja autoestima o el trastorno dismórfico corporal, que puedes conocer en profundidad en nuestro artículo: “Trastorno Dismórfico Corporal: causas, síntomas y tratamiento”.

Crítica al “sindepi”: la importancia de la aceptación de nuestro cuerpo

La preocupación por la apariencia física es habitual hoy en día teniendo teniendo en cuenta la influencia de la cultura de la imagen en la que vivimos inmersos. Pero cuando esa preocupación se convierte en una parte demasiado importante de nuestra vida, puede llevarnos a realizar comportamientos autodestructivos, a sentir vergüenza, ansiedad y evitar las situaciones que generan esta angustia y malestar.

La aceptación, no solo de nuestro cuerpo sino y de nuestra vida en general, es clave para gozar de un mayor bienestar mental y el equilibrio emocional necesario para ser ser felices.

Aceptarnos a nosotros mismos, tratarnos con cariño y reconocer que somos valiosos y dignos de ser queridos y respetados a pesar de no ser perfectos puede parecer fácil en la teoría; sin embargo, en la práctica no es así. Por eso, en nuestro artículo “Autoaceptación: 5 consejos psicológicos para lograrla” te damos unas recomendaciones para que puedas conseguirlo.

¿Cómo saber si tu pareja te quiere?

Dejando de lado el concepto anterior, existen una serie de señales que pueden indicar si nuestra pareja nos quiere o está con nosotros por interés. Pero, ¿cuáles estas señales?

Tu pareja te quiere si…

  • Es congruente con el amor que dice que siente y te lo demuestra.
  • Las relaciones íntimas no son el único motivo por el que está contigo.
  • No daña tu dignidad.
  • Tiene en cuenta tu opinión.
  • Eres su prioridad y tenéis una visión conjunta del camino que queréis seguir como pareja.
  • Se siente feliz por tus logros y tu éxito.
  • Hace cosas por ti aunque no le gusten (siempre y cuando tú también las hagas por él).
  • Confía en ti y te respeta.
Puedes profundizar en estos puntos en nuestro artículo: “¿Cómo saber si mi pareja me quiere? 10 claves para descubrirlo