Uno de los temas con más frecuencia que nos encontramos en consulta es la autoestima. Muchas veces creemos que tenemos dominado este tema pero no es así, ya que la autoestima es un aspecto tan complejo como fundamental para el cuidado de nuestra salud mental.

¿Cómo se configura la autoestima?

La base de toda autoestima se da a partir de nuestras creencias y valores. Por ello, tendríamos que centrarnos más en lo que queremos para nosotros mismos y no en lo que deberíamos ser, ya que en muchas ocasiones intentamos agradar al otro actuando o comportándonos como una persona que no somos, perdiendo parte de nuestra esencia, nuestra autenticidad.

Este punto nos parece fundamental, ya que cuando intentamos ser algo que no somos, terminamos pagando un coste altísimo para nuestra salud mental, ya que es estar actuando constantemente o queriendo ser de un modo que no somos, nos podemos llegar a abandonar.

La autoestima se va construyendo desde nuestra primera infancia. Influyen en su construcción las relaciones sociales, nuestra crianza, nuestras matrices de aprendizaje. Esta se va modificando y moldeando, de acuerdo al entorno, a los vínculos que establecemos con los otros, por lo que resultará dinámica y cambiante a lo largo de las diferentes etapas de nuestras vidas. Por consiguiente, mis experiencias también se van modificando.

Muchas veces, a las personas les cuesta identificar este fenómeno, y llegan a consulta por síntomas tales como ansiedad o depresión, que están enmascarando una autoestima negativa sin que quien lo sufre se dé cuenta.

Es importante cuidar cómo nos sentimos, ya que es lo que nos va acompañar durante el transcurso de nuestras vidas tanto con nosotros mismos como con nuestras relaciones con los demás.

¿Cómo detectar estos problemas?

Algunos de los síntomas que nos pueden ayudar a darnos cuenta de una baja autoestima son pensamientos del estilo: "no tengo seguridad en mi mismo", "no me gusto", "no me relaciono con los demás como me gustaría", "me siento culpable", "envidio la vida de los demás", "siempre estoy pendiente de mis debilidades", etc.

La confianza en uno mismo es fundamental para contribuir a nuestro sano desarrollo en todos los órdenes: trabajo, vida personal y familiar, en mi introspección... ¿Si yo no fortalezco mi propia creencia, quién lo va hacer?

La autoestima como necesidad

Cuando hablamos de autoestima nos basamos en Pirámide de Maslow; esta es una teoría de motivación que nos explica lo que impulsa la conducta humana. Consta de 5 niveles ordenados jerárquicamente según las necesidades que atravesamos.

1. Necesidades Biológicas

Son necesidades vitales para la supervivencia, los procesos biológicos fundamentales (respirar, comer, dormir, beber agua, alimentarse). Se trata de las más básicas de la jerarquía, cuando estas son satisfechas pasamos a un segundo nivel.

2. Necesidades de Seguridad

Todos necesitamos tener algún sentido de seguridad en nuestras vidas. Cuando hablamos de seguridad nos referimos a seguridad personal, seguridad física, seguridad de empleo y de recursos, seguridad familiar, seguridad de salud. Nos enfocamos a sentirnos protegidos en varios aspectos de nuestra vida. Este nivel tiene que ver con las expectativas que tenemos.

3. Necesidades de Afiliación

Se trata de necesidades sociales. Aquí se encuentran nuestros vínculos afectivos, nuestras relaciones sociales. En este punto la empatía juega un rol fundamental.

Esta necesidad se presenta continuamente en nuestra vida diaria cuando aparece el deseo de casarse, de tener hijos, un trabajo que nos guste, aceptación social, etc.

4. Necesidades de Reconocimiento

Tiene que ver con cómo nos valoramos nosotros mismos y cómo valoramos a los demás. La confianza y seguridad que tenemos, la propia aceptación.

En este punto es cuando hablamos de autoestima, sentirnos bien con nosotros mismos, tener una buen autoconcepto, reconocer y valorar nuestros logros. Cuando estas necesidades no son cubiertas nos sentimos inferiores y sin valor, y surge una mala autoestima.

5. Necesidades de Autorrealización

Este es el nivel más alto de las necesidades y el más diferente, ya que aquí se encuentra nuestro desarrollo espiritual, moral, nuestro propósito de vida, nuestro potencial para lograr una vida más plena y llegar a la felicidad. Es la necesidad mas única y subjetiva de cada persona; para llegar a esta hay que sentirse bien con uno mismo, valorarse y, lo más importante, aceptarse.

Los pilares de la autoestima

Para profundizar este tema de autoestima recomendamos empezar a conocernos más a nosotros mismos, tomarnos un momento y pensar cÓmo nos sentimos. ¿Estamos contentos con nosotros mismos? ¿Hacemos lo que nos gusta? ¿Nos sentimos satisfechos con la vida que construimos? ¿Cambiaríamos algo?. Las creencias erróneas de nosotros lo único que dan como resultado es una falta de confianza y un autoconcepto negativo.

Hay tres pilares fundamentales para trabajar en la autoestima: a nivel cognitivo “lo que pienso”, a nivel afectivo “lo que siento”, a nivel conductual “lo que hago”. Estos tres planos son fundamentales para crear una buena autoestima, ya que es importante que estén en armonía.

¿Cómo potenciarla?

Recomendamos varias maneras de aumentar tu autoestima:

Por un lado, no te quedes en el pasado, ya que este no te puede seguir condenando en el presente y menos en el futuro.

Por el otro, cree en ti, en tu capacidad, en lo que eres, en lo que piensas. Eres el protagonista de tu vida y tú escribes el guión y decides cómo son las próximas escenas de tu vida, y quiénes te acompañan.

No te maltrates, no te hostigues, si algo no te gusta cámbialo, pero no permanezcas en este castigarte una y otra vez.

Finalmente, celebra tus logros, nadie más que tú sabe lo que te costó llegar a tus metas y objetivos de vida. Date el valor que te mereces una y otra vez pensando en positivo, ya que vales mucho.

Aprende a quererte a ti mismo

PsicoBAI

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