Nuestras creencias pueden llegar a deformarse para intentar explicarlo todo. Jack Lawrence.

Hay personas que creen que una parte de la realidad permanece oculta a causa de las conspiraciones.

Una conspiración es la asociación ilícita entre personas para llevar a cabo una acción contraria a la norma y generalmente de una manera brutal y perjudicial para alguien. Se trata de un fenómeno que ha estado ahí a lo largo de toda la historia, como por ejemplo el asesinato de César y otros mandatarios tanto anteriores como posteriores en el tiempo. Pero a veces algunas personas tienden a elaborar teorías conspirativas exageradas como forma de explicar la realidad. De la conspiración a la "conspiranoia", el hecho de ver indicios de una conspiración por todos lados, hay unos pocos pasos.

En este artículo vamos a ver algunas de las teorías conspirativas o conspiranoicas más extrañas, como muestra de hasta dónde podemos llegar a la hora de deformar la realidad para tratar de encontrarle sentido a aquello que vemos y no entendemos.

¿Qué es una teoría conspiranoica y porqué se denominan así?

El concepto de teoría conspiranoica hace referencia, de una manera ligeramente despectiva e indicando por lo general la ausencia de creencia en ellas, a las teorías de la conspiración o conspirativas que se aventuran a dar explicaciones yendo mucho más allá de los hechos comprobados. Estas teorías pretenden describir uno o varios hechos que han ocurrido o podrían ocurrir a partir de la existencia de una supuesta conspiración por parte de uno o varios grupos secretos que manipulan los acontecimientos con propósitos generalmente negativos para el resto de la población.

El denominarlas conspiranoicas proviene de la asociación de los términos conspiración y paranoia, indicándose que las teorías que se manejan son difíciles de creer, retorcidas y extrañas. La elección de la palabra paranoia no es casual. Muchas de las creencias y teorías incluidas dentro de este grupo revisten muchas o todas las características que poseen los delirios: por lo general no se sustentan en evidencias demostrables, no son compartidas por el resto de la población, tienden a ser fijas e inmodificables. De hecho, a menudo quienes tienen esas creencias ven a quienes las critican como pertenecientes a la conspiración en sí. Muchas de ellas aparecen por el miedo, por experiencias sensoriales anómalas o, de un modo más interesado, por simple interés político o económico.

Si se consideran como conspiranoicas es porque deforma la realidad de formas poco creíbles para la mayoría de la población. Empero, a pesar de su gran extravagancia ello no implica necesariamente el padecimiento de ningún problema mental, siendo únicamente una creencia más o menos sistematizada.

Aunque existen estereotipos bastante peyorativos de las personas con este tipo de creencias, lo cierto es que no existe un prototipo de persona que las crea. Cualquier persona de cualquier sexo, raza, edad, profesión o posición social pueden mantener creencias de este tipo. Quienes las mantienen suelen tener cierto sesgo de confirmación, buscando y centrándose solo en aquellas informaciones que confirman sus hipótesis. También se observa que la probabilidad de creer en una de estas teorías se ve modificada por la sensación de pertenencia: alguien que forme parte de un colectivo amenazado por la supuesta conspiración tenderá más a creerla.

Teorías conspirativas totalmente estrambóticas

Son múltiples las teorías conspiranoicas que se han elaborado a lo largo de la historia, de muy diversos tipos y sobre muy diferentes acontecimientos. A continuación veremos algunas de las más estramóticas, como muestra de hasta qué punto el ser humano es capaz de creerse sus propias ficciones con tal de dar orden y sentido a lo que ocurre.

1. Los illuminati

Una de las teorías conspirativas más conocidas es la de los Illuminati. Este grupo secreto de origen bávaro, que existió verdaderamente durante la Ilustración y que fue fundada en 1776 como reacción contra las élites del momento, fue poco a poco desapareciendo. Sin embargo, las teorías conspiranoicas proponen que en la actualidad esta sociedad sigue existiendo y que se trata de la organización que pretende formar un orden mundial.

Se trataría de un grupo que decide y domina los diferentes sucesos que ocurren en el mundo, teniendo su extensión en el club Bilderberg (un club que realmente existe y que reúne a algunas de las personas con mayor influencia y poder del mundo).

Así, un grupo secreto habría sobrevivido durante siglos y, de algún modo, se habría ganado el poder de decidir todo lo que ocurre, por encima de cualquier otra autoridad, sin que haya aparecido la ocasión para que su poder verdadero fuese revelado.

2. Los reptilianos

Otro conocida (aunque considera mucho menos creíble) teoría conspiratoria es la que propone que estamos siendo invadidos y poco a poco dominados por alienígenas reptilianos. Estos seres humanoides con rasgos de reptil, aparentemente de de gran inteligencia y procedentes del sistema Alpha Draconis (aunque otras teorías indicarían que tienen origen terrestre), se disfrazarían de seres humanos y estarían con el paso del tiempo sustituyendo a las élites políticas y líderes mundiales para hacerse con el poder.

Parece ser que todas las dinámicas de dominio y opresión que ocurren en el planeta no son lo suficientemente evidentes por sí mismas: desde este tipo de conspiranoia, es necesario añadirle la figura de una oligarquía alienígena para entender lo que pasa.

3. Nazis en la luna

El régimen nazi acabó con el fin de la Segunda Guerra Mundial. En sus momentos finales o tras la derrota de Alemania, muchos nazis intentaron huir para no ser procesados o perseguidos. Algunos de ellos huyeron a Sudamérica, o a otros países donde pudieran asumir una nueva identidad. Sin embargo, existen algunas teorías conspiranoicas al respecto.

Una de las más llamativas propone durante la Guerra Mundial los alemanes habrían creado platillos volantes basados en motores de implosión que les hubiesen permitido viajar a la Luna. Estos platillos, denominados Haunebu, les habrían permitido incluso establecer una base lunar en la que se podrían haber refugiado los restos del régimen nazi, todo ello con el visto bueno de las potencias mundiales.

4. El HAARP como arma

El High Frequency Active Auroral Research Program o HAARP es un proyecto con gran potencial que tiene como objetivo el estudio de la ionosfera, una de las capas de la atmósfera más exteriores.

Las teorías conspiranoicas, sin embargo, proponen que es un programa planteado como un arma geofísica con capacidad para cambiar el clima a nivel mundial, pudiendo provocar desastres naturales. De hecho, algunas teorías proponen que ya se han provocado intencionalmente algunas modificaciones y desastres naturales mediante este programa, como el terremoto de Haití.

Se trataría de un arma que también sería usada para invadir zonas concretas en las que hubiese intereses económicos. También se propone que podría generar alteraciones mentales en el cerebro humano, pudiendo de este modo ejercer cierto control sobre la mente de sus víctimas.

Este tipo de teoría conspirativa, de hecho, se parece mucho a las viejas mitologías que explican los cambios climáticos como algo que depende de una entidad con voluntad propia.

5. El autismo en vacuna

Otra de las teorías conspiranoicas nos indica que la vacunación, especialmente las del sarampión, rubéola y la gripe, genera o puede generar en los niños que se someten a ella autismo. Se trata de una creencia que ha sido refutada en numerosas ocasiones pero que en muchos casos sigue vigente, siendo motivo de que algunos padres no quieran vacunar a sus hijos.

6. Chemtrails

Esta teoría establece que las estelas que dejan los aviones debido a la condensación son en realidad productos químicos diseñados para generar diversas enfermedades, esterilizar a determinadas poblaciones o hacer que precisen del consumo de fármacos. Algunas de las dudas que surgen ante esto son por qué iba alguien a emplear un método tan caro e impreciso para esparcir químicos.

7. Creación artificial del SIDA

El VIH es un virus que ha provocado muchas muertes a lo largo de la historia y del que aún hoy en día no se conoce la manera de erradicarlo, aunque afortunadamente el desarrollo de la medicina ha permitido que las personas infectadas por este virus pueden vivir una vida normal con un trastorno crónico pero no letal como antiguamente.

La teoría conspiranoica en cuestión haría referencia a su surgimiento: el VIH y el SIDA no fueron conocidos hasta hace relativamente pocas décadas. Descubierto inicialmente en simios, se plantea que su paso al hombre se debe a la realización de modificaciones artificiales del virus llevadas a cabo de forma intencionada para introducido en la población. El objetivo sería debilitar y esquilmar a la población homosexual, a la africana y a las prostitutas, que en la época en que hizo su aparición el virus eran mal vistos y perseguidos por gran parte de la población.

8. El tsunami de 2004

Durante el año 2004 pudimos ver como un gigantesco tsunami asolaba las costas de gran parte del mundo, incluyendo Indonesia y Japón. Hay quienes dicen que dicho tsunami fue en realidad provocado, bien por el HAARP o bien por detonaciones atómicas en el océano. Quienes creen estas teorías se apoyan en que diferentes análisis y estudios realizados no coinciden al intentar localizar el epicentro del terremoto que generó dicho tsunami.

9. Conspiraciones para matar

Algunas de las teorías de la conspiración más creídas tratan sobre conspiraciones preparadas para matar a personajes históricos de gran importancia o cuyas relaciones o conocimientos podían suponer un peligro para algún alto cargo.

Un ejemplo de ello fue el asesinato del presidente J.F.Kennedy, que según diferentes teorías podría haber sido ordenado por algún rival político o por la mafia, aunque también se llegó a creer que fue eliminado por el FBI o el KGB. El hecho de que su asesino fuera a su vez asesinado dos días después incrementó la creencia en estas teorías, que a día de hoy siguen vigentes para muchos. Otro caso fue el Marilyn Monroe, que fue encontrado muerta debido según la versión oficial a una sobredosis de barbitúricos.

Sin embargo, se cree que su muerte pudo ser ordenada por el gobierno debido a su relación con altos cargos políticos como el anteriormente citado presidente. Un tercer caso, esta vez en suelo británico, fue el de la muerte de Lady Di, que algunas teorías indican que podría haber sido eliminada por los servicios secretos británicos debido a su separación con el príncipe Carlos y su relación con Dodi Al Fayed.

10. Área 51 y el caso Roswell

El área 51 es una de las áreas más míticas y populares precisamente por las teorías conspiranoicas que de ella se derivan. En esta base militar se encontrarían los restos del conocido supuesto ovni caido en Roswell, y se habrían realizado diferentes experimentos con sus ocupantes. También se cree que en esa área se hacen pruebas con materiales y tecnologías alienígenas.

11. Conspiraciones espaciales: falso alunizaje y cosmonautas no reconocidos

La exploración del espacio exterior fue uno de los ámbitos en que Estados Unidos y la Unión Soviética compitieron duramente durante la Guerra Fría. En este sentido existen múltiples teorías y afirmaciones respecto a que las cosas no fueron tal y como nos las contaron, por parte de ninguno de los dos bandos.

Oficialmente, Gagarin fue el primer ser humano en viajar por el espacio. Pero existen teorías que insinúan que simplemente fue el primero reconocido al haber vuelto con vida, enviado la Unión Soviética a otros cosmonautas que, de manera semejante a Laika, fallecieron en su odisea. Del mismo modo, también Estados Unidos está envuelta en estas teorías. Una de las más populares y creídas es la que indica que realmente, el hombre nunca llegó a la Luna. Para quienes sostienen estas teorías el alunizaje fue una grabación preparada por los Estados Unidos y montada por Stanley Kubrick para conseguir que Estados Unidos fuera el primero en lograr dicha hazaña.

Otro punto de vista

Las teorías conspirativas o conspiranoicas son una forma de intentar explicar una realidad que no acabamos de comprender, o bien de darle una interpretación propia basada en nuestras creencias y experiencias durante la vida. En este sentido podemos considerar que intentan cumplir con una función determinada.

No es que en todos los casos sean creencias gratuitas: en muchos de los casos las personas que las creen tienen supuestas pruebas de lo sucedido. Además, aunque externamente puedan parecer irracionales, lo cierto es que algunas de ellas tienen lógica si se miran bajo la misma perspectiva de los que las defienden: no sería el primer asesinato que se comete de manera orquestrada, han existido numerosas conspiraciones reales a lo largo de la historia o se han ocultado y manipulado informaciones otras veces. También es cierto que muchas personas han creído cosas que les han hecho objeto de crítica y finalmente se ha demostrado que tenían razón.

Además hay que tener en cuenta que en ocasiones se toman por teorías conspiranóicas conspiraciones reales, tales como el asesinato de Trotski o el proyecto MK Ultra. Asimismo en su momento fenómenos como el Holocausto fueron considerados invenciones propias de este tipo de teorías.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas creencias por lo general son resistentes a los intentos de modificación aunque se presenten pruebas de lo contrario. Si bien no sería imposible modificar una prueba, cabría plantearse al menos la posibilidad de estar en un error y no asumir que las personas que dudan son parte de un complot.

También es necesario valorar si lo que se consideran pruebas están realmente relacionadas de manera causal con la supuesta conspiración (cosa que en muchas de este tipo de teorías no es así). Del mismo modo se requeriría de un esfuerzo titánico para llevar a cabo algunas de dichas conspiraciones, un esfuerzo y poder que en la mayoría de casos difícilmente se podría tener. La interpretación de estas teorías también suele dar excesiva importancia a detalles poco importantes, considerándolos clave.

En conclusión, las teorías conspiranóicas se basan en su mayoría en premisas no demostradas ni verificadas o directamente en algunas que se han demostrado como falsas. Aunque unas pocas son en parte viables, se centran demasiado en aspectos concretos de la realidad como forma de explicar el mundo y lo que sucede en él, y la persistencia e inmodificabilidad de estas creencias a pesar de que pueda existir evidencia contraria hace de ellas algo poco útil para valorar el medio. Además tienden a hacer de aquellos que no las comparten o un ignorante o una posible amenaza, no valorándose otras interpretaciones que tal vez podrían aproximarse más a la verdad.