¿Conoces qué son los pares craneales? Son doce pares de nervios que salen desde el encéfalo hacia otras zonas del organismo. Uno de ellos es el nervio abducens, también denominado VI nervio craneal o nervio motor ocular externo, del que hablaremos hoy.

Primero realizaremos una breve introducción sobre qué son los nervios craneales para situarnos, y posteriormente explicaremos las características más relevantes del nervio abducens (su anatomía, funciones, lesiones, etc.).

Los nervios craneales

Antes de hablar del nervio abducens, vamos a realizar una breve introducción, en la que veremos qué son los nervios craneales, ya que el nervio abducens es uno de ellos.

Los nervios craneales (también llamados “pares craneales”), son doce pares de nervios que surgen del cerebro o del tronco del encéfalo, y que se distribuyen a través de los diferentes agujeros que tenemos en la base del cráneo, en diferentes zonas: cabeza, cuello, tórax y abdomen. Es decir, su origen “aparente” se encuentra en la zona desde donde salen o entran en el encéfalo, pero cada nervio tiene su origen real, según su función específica (cada nervio tiene una función determinada para el organismo).

Los nervios craneales se denominan también a través de su numeración (por ejemplo nervio I, II, III, IV… del par craneal). Por otro lado, cada nervio tiene su núcleo, el cual interviene en los procesos neurofisiológicos que tienen lugar a través de estos conjuntos de células nerviosas agrupadas en forma de fajo. Los núcleos de los nervios son lugares en los que se encuentran amontonados varios somas neuronales (es decir, donde se encuentra el material genético de estos) y realizan funciones de procesamiento y de coordinación de la actividad nerviosa.

Clasificación

Según la función específica de cada nervio, encontramos una clasificación que los agrupa en función de ello. Los nervios pueden ser: motores, sensitivos o mixtos (esta sería su función general). El nervio abducens es puramente motor, como veremos más adelante, lo cual significa que sus funciones tienen que ver con el movimiento a partir de la activación de fibras musculares.

Vamos a ver dicha clasificación:

  • Aferencias sensitivas especiales: se encargan los pares I, II y VIII.
  • Control de los movimientos oculares, los reflejos fotomotores y la acomodación: pares III, IV y VI (donde encontramos el nervio abducens, que es el par VI).
  • Función motora “pura”): pares XI y XII.
  • Función mixta (sensitiva y motora): pares V, VII, IX y X.
  • Función de llevar fibras parasimpáticas: pares III, VII, IX y X.

El nervio abducens

El nervio abducens es un nervio que también recibe otros nombres, tales como nervio abducente, nervio motor ocular externo o nervio VI del par craneal (sexto nervio craneal). Se trata de un nervio puramente motor, que inerva el músculo recto lateral; esto le permite al globo ocular (ojo) rotar de forma lateral.

Así, su función principal es el movimiento del músculo recto lateral, que permite la abducción del ojo (la abducción es la separación, de una parte del cuerpo, del plano de simetría medial). En palabras más simples: a nivel de funciones, el nervio abducens permite que movamos el ojo hacia los lados, en dirección a la sien.

Además, el nervio abducens controla los movimientos oculares, los reflejos fotomotores y la acomodación. Recordemos que los reflejos fotomotores permiten que controlemos la entrada de luz al interior del ojo, a través de la contracción de la pupila cuando estamos ante un estímulo luminoso.

Anatomía

A nivel anatómico, el núcleo del nervio abducens se localiza debajo de la parte superior del 4º ventrículo del cerebro. Concretamente, cerca del colículo facial. Este núcleo recibe eferencias de otros músculos, también oculomotores, así como de núcleos vestibulares.

Su origen aparente se encuentra en la hendidura esfenoidal, también llamada fisura orbitaria superior, que es una zona por donde pasan muchos otros nervios (por ejemplo el frontal, el lagrimal, el oculomotor…).

Concretamente, el nervio abducens nace de una zona más amplia que es la protuberancia, también denominada puente de Varolio, localizada en la base del cerebro. La protuberancia, junto al bulbo raquídeo, forman el tronco encefálico.

Protuberancia

Como hemos visto, el origen del nervio abducens se sitúa en la protuberancia. La protuberancia es una zona del encéfalo, situada en su base, que controla los movimientos motores y que realiza un análisis sensorial (de las sensaciones).

Los principales núcleos de esta estructura son el locus coeruleus (lleno de neuronas noradrenérgicas), el núcleo reticular (que regula el sueño REM) y el complejo olivar superior (que regula la audición). Por otro lado, la protuberancia contiene los núcleos de los pares craneales V-VIII (entre los que se encuentra el núcleo del par VI, es decir, del nervio abducens).

Segmentos

Por otro lado, siguiendo con la anatomía del nervio abducens, encontramos que este tiene diferentes segmentos (concretamente, cinco). Dichos segmentos son:

  • Segmento intraaxial
  • Segmento cisternal
  • Canal de Dorello
  • Segmento cavernoso
  • Segmento extracraneal

Lesiones

El nervio abducens, como todos, puede lesionarse de alguna manera. Esto causa diferentes síntomas, como veremos más adelante (dependiendo del tipo de daño y lesión). Las causas más frecuentes de lesión de este nervio, son (por orden de más frecuente a menos frecuente): traumatismos, inflamaciones, lesiones vasculares (ACV) y tumores.

Cuando se estira el nervio, se produce una parálisis del mismo, y sus síntomas más habituales son: diplopía binocular horizontal (visión doble), espasmos musculares y cervicalgia (dolor cervical). Por otro lado, las lesiones causadas por un tumor, generalmente originan un compromiso unilateral; finalmente, las lesiones que se asocian a otros pares de nervios craneales, no son tan frecuentes.

1. Parálisis

¿Qué ocurre cuando se produce la parálisis del nervio abducens? Su parálisis afecta al músculo recto lateral, y además deteriora la abducción ocular que permite este nervio. Esto se traduce en que el ojo de la persona afectada de dicha parálisis, puede estar ligeramente abducido cuando la persona mira en línea recta hacia adelante.

Causas

Las causas de la parálisis del nervio abducens pueden ser varias: una encefalopatía de Wernicke, una infarto del nervio, una infección, un traumatismo, hipertensión intracraneana…

Su causa, sin embargo, también puede ser idiopática (desconocida o de irrupción espontánea). Para poder determinar la causa es necesario realizar una Resonancia Magnética (RM), además de otras pruebas complementarias.

2. Mononeuropatía del nervio abducens

Hemos hablado de la parálisis del nervio abducens, pero existe otra patología del mismo que conlleva diferentes alteraciones para el individuo.

Una de ellas es la mononeuropatía, un trastorno nervioso que afecta a la función de este nervio (es decir, el nervio se daña). Como consecuencia puede ocurrir que la persona vea doble (visión doble).

Causas

Las causas de la mononeuropatía del nervio abducens pueden ser diversas (desde enfermedades hasta síndromes, daños, accidentes…). Algunas de las más frecuentes son:

  • Esclerosis múltiple (EM)
  • Infecciones (por ejemplo meningitis)
  • Aneurismas cerebrales
  • Accidentes cerebrovasculares (ACV)
  • Embarazo
  • Traumatismos
  • Tumores (por ejemplo detrás del ojo)
  • Síndrome de Gradenigo
  • Diabetes (neuropatía diabética)

Referencias bibliográficas:

  • Blumenfeld, H. (2002). Neuroanatomy Through Clinical Cases. Sunderland: Sinauer Associates.
  • Figueroa, R., Meléndez, F. y Jiménez, L. (2015). Caso clínico. Parálisis del nervio abducens secundario a meningioma del canal de Dorello: Consideraciones anatómicas por resonancia magnética. | Abducens nerve palsy secondary to Dorello’s canal meningioma: MRI anatomical considerations. Acta Neurológica Colombiana, 32(1): 61-66.
  • Kandel, E.R.; Schwartz, J.H.; Jessell, T.M. (2000). Principles of Neural Science. Nueva York: McGraw-Hill.
  • Latarjet, M. & Ruiz, A. (2004). Neuroanatomía Clínica Nervio abducens (4ª Ed.). Editorial Médica Panamericana.
  • MedlinePlus. (2019). Mononeuropatía del VI par craneal.
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