Esta es una de las pruebas más usadas para tomar imágenes del interior del cuerpo humano. Pixabay.

A lo largo de toda la historia de la ciencia, el cuerpo humano y lo que integra en su interior han suscitado el interés de todos los investigadores de la salud. Por suerte, gracias a los avances de la ciencia ya no es necesaria la realización de pruebas invasivas que arriesguen la salud del paciente.

En 1971, el doctor Raymond Damadian y su equipo crearon el primer aparato de resonancia magnética, una prueba totalmente indolora que permite la observación del interior de nuestro cuerpo mediante imágenes de gran detalle.

¿Qué es una resonancia magnética nuclear?

La resonancia magnética nuclear (RMN) es una prueba diagnóstica que emite imágenes del interior de nuestro cuerpo. Mediante esta prueba el personal clínico puede detectar cualquier anomalía que no sea perceptible a simple vista o con otras pruebas como la radiografía.

La principal característica que distingue a esta prueba en comparación con las radiografías o el tomografía axial computerizada (TAC) es que la resonancia no utiliza radiación ionizante o rayos X. Por el contrario, esta técnica emplea una serie de ondas de radio que atraviesan el cuerpo del paciente, el cual está expuesto a un potente campo magnético.

Otra de las ventajas que presenta la resonancia magnética nuclear es que mediante se uso se pueden conseguir imágenes de alto detalle de cualquier punto y cualquier perspectiva del cuerpo; llegando incluso a obtenerse en dos o tres dimensiones.

Para la obtención de estas imágenes se introduce a la persona en una gran máquina semblante a un aparato de rayos UVA de tamaño gigante. La persona deberá permanecer recostada dentro de ella durante un tiempo variable que va desde los 30 a los 60 minutos. No obstante, algunos centros disponen de máquinas abiertas adaptadas para personas con temor a verse encerrados.

Esta imágen obtenida por resonancia magnética se denomina “corte”. En una sola prueba pueden obtenerse una gran cantidad de imágenes, las cuales pueden almacenarse de forma digital o imprimir en papel.

Finalmente, existen diferentes tipos de pruebas de resonancia magnética, dependiendo de la zona que se quiera examinar

  • RMN de la cabeza
  • RMN del tórax
  • RMN cervical
  • RMN del abdomen
  • RMN pélvica
  • RMN del corazón
  • RMN lumbar
  • Angiografía por RMN
  • Venografía por RMN

¿Cuándo se debe realizar una resonancia?

La realización de una resonancia magnética, acompañada de otros exámenes, pruebas y evaluaciones, son de gran ayuda para los profesionales sanitarios a la hora de realizar cualquier tipo de diagnóstico.

Cuando el personal médico sospecha o advierte cualquier indicio de enfermedad, suele pedir la realización de una resonancia magnética, habitualmente en alguna zona o lugar concreto del cuerpo.

Habitualmente, las razones más comunes que llevan a solicitar esta prueba son las siguientes.

1. RMN de la cabeza

Para detectar formaciones tumorales, aneurismas, derrames, infartos o lesiones cerebrales. Asimismo, también se utilizan para evaluar alteraciones oculares o del sistema auditivo.

2. RMN del abdomen o pelvis

Sirve para evaluar órganos como los riñones, el hígado, el útero o los ovarios y la próstata.

3. RMN ósea

Mediante esta técnica se pueden identificar problemas como fracturas, artritis, hernias, etc.

4. RMN del tórax

Especialmente útil para examinar la anatomía cardíaca y valorar posibles daños o alteraciones en las arterias. Además, también revela tumores en el cáncer de mama y de pulmón.

5. Venografía por RMN

Este tipo de resonancia facilita la observación de trombos, infartos, aneurismas o malformaciones en los vasos sanguíneos.

¿Cómo se debe preparar el paciente?

Existen una serie de cuestiones que el paciente debe tener en cuenta antes de someterse a esta prueba. Asimismo, es obligación del personal sanitario informar a la persona acerca de cómo es este procedimiento y qué obligaciones o puntos a tener en cuenta debe tener la persona antes de realizar una resonancia magnética.

1. Documentación necesaria

El personal sanitario debe entregar al paciente un consentimiento informado en el cual se explique detalladamente en qué consiste la prueba y qué posibles riesgos conlleva. La persona deberá entregar firmar este consentimiento y llevarlo junto a ella el día de la prueba.

2. Alimentación

Según el órgano que se quiera examinar, será necesario que la persona no ingiera ningún tipo de alimento, no consuma ningún líquido durante algunas horas previas a la prueba.

3. Compañía

La resonancia magnética es una prueba totalmente indolora y nada invasiva por lo que no será necesario que la persona acuda acompañada. No obstante, en los casos en los que la persona experimente temor o ansiedad la compañía de alguien conocido puede ser de gran ayuda.

4. Ropa

Durante la realización de la prueba la persona deberá vestir solamente la bata del hospital, siendo necesario que se desvista antes de realizar la prueba. Asimismo, es obligatorio retirar cualquier tipo de objeto metálico como pendientes, pulseras, accesorios de pelo, etc.

Duración de la prueba e ingreso

La prueba de resonancia magnética suele durar aproximadamente entre 30 y 60 minutos. Dado que para su realización no es necesaria ningún tipo de anestesia o intervención está siempre se realiza de manera ambulatoria, por lo que no es necesario el ingreso de la persona.

A pesar de ser una técnica prácticamente inocua existen una serie de contradicciones:

  • Casos de alergia a los contrastes utilizados en las resonancias magnéticas.
  • Mujeres con dispositivos intrauterinos (DIU).
  • Personas que posean algún componente metálico en el interior de su cuerpo como tornillos, marcapasos, metralla, etc.
  • Pacientes con claustrofobia.
  • Personas que padecen obesidad.
  • Casos de insuficiencia renal o hepática grave
  • Pacientes sometidos a cirugías en un vaso sanguíneo.
  • Pacientes inestables o clínicamente graves que puedan necesitar algún tipo de maniobra de reanimación
  • Las mujeres en periodo de lactancia no deberán amamantar al bebé tras 24-48h después de la prueba, en los casos en los que se haya administrado algún tipo de contraste.

En todos estos casos, los pacientes deberán informar al personal del hospital para así adecuar la prueba a sus necesidades personales, sin la necesidad de correr ningún tipo de riesgo.

¿Cómo se realiza la resonancia magnética?

Como se menciona anteriormente, la máquina de resonancia magnética posee una forma cúbica alargada dentro de la cual se sitúa una camilla. Esta camilla se desliza a dentro del aparato y paciente deberá estar tumbado en ella boca arriba y absolutamente inmóvil durante toda la prueba.

Dependiendo del tipo de prueba, será necesario la inoculación intravenosa de una sustancia de contraste para destacar los órganos examinados. Esta sustancia se conoce como gadolinio y su principal ventaja es que al no contener yodo no es probable que ocasione algún efecto secundario.

En los casos en los que sea necesario (ansiedad o temor) se le puede administrar al paciente algún tipo de medicación relajante para evitar que se mueva durante la prueba. Asimismo. también es posible que se le sujeten los brazos, la cabeza o el pecho mediante la utilización de correas.

Una vez iniciada la prueba la persona puede percibir un sonido intenso de ventilación y el repiqueteo propio de la prueba. Es posible ofrecer a la persona unos auriculares para disminuir la molestia.

A lo largo de todo el procedimiento, los técnicos de las pruebas mediante imágenes vigilarán al paciente para ir dando instrucciones, así como para atenderlos en los casos en los que ocurra alguna incidencia.