Ideas útiles para que las relaciones de pareja se mantengan sólidas. Unsplash.

Las relaciones de pareja están hechas de hábitos, de situaciones compartidas que refuerzan el vínculo de amor que une a dos personas.

Esto significa que en algunos casos, algunas parejas pueden llegar a funcionar “solas” simplemente porque logran llegar a un estado en el que estos hábitos ya forman parte del día a día de manera espontánea. Pero en otros casos, aparecen problemas y conflictos que pueden ser solventados modificando esas rutinas compartidas.

Si te interesa este último tema, sigue leyendo, porque daremos un repaso a las claves para que las parejas funcionen.

Las principales claves para que las parejas funcionen

Lo primero que hay que hacer es asumir que no se tiene el control total de lo que ocurre en la relación de pareja. Esto es importante, porque una cosa es hacer lo posible por que el vínculo afectivo sea lo más fuerte posible, no adoptar una actitud controladora sobre la otra persona.

Así pues, todas las ideas clave que veremos a continuación deben aplicarse siempre desde el consenso y la comunicación constante, porque de no ser así, la situación no solo so mejorará sino que empeorará. Pasemos a ver los consejos para que las relaciones de pareja funcionen.

1. Dejad claras vuestras expectativas

Si no está claro qué quiere y qué espera cada uno de la relación, es inevitable que surjan muchos conflictos, algunos de ellos graves. Por eso, resulta fundamental comunicar esto de manera honesta y directa, sin dejar demasiado espacio para las ambigüedades.

2. Apostad por la asertividad

Para que la relación funcione, debe ser simétrica: que ninguna de las dos personas tenga más poder sobre la otra. Para ello, es imprescindible adoptar un estilo de comunicación asertiva.

¿Y en qué consiste exactamente la comunicación asertiva? Básicamente, en expresar todo lo que tiene que ser expresado, sin doblegarse ante el miedo a lo que otros puedan pensar o a hacer enfadar o poner triste a alguien; y hacerlo respetando al otro, aunque lo que se tiene que decir pueda resultar doloroso.

Este equilibrio hace que los matrimonios y las relaciones de noviazgo queden reforzadas, porque ninguna de las personas involucradas tiene que cargar con el peso de guardarse ideas, creencias y sentimientos por lo que cree que es el bien común.

3. Estableced los compromisos

Cualquier relación amorosa, por el hecho de exigir sacrificios con objetivos puestos a largo plazo, requiere de una serie de compromisos. Por eso, deben ser establecidos y aclarados, para que ambos los tengáis siempre en cuenta del mismo modo. Esto evita muchas crisis matrimoniales y de relación que habrían sido fácilmente evitables.

4. Destacad lo positivo

No es sano obviar los aspectos positivos de la relación y hablar solo de los negativos. Para tener una visión global de lo que pasa y a la vez expresar el amor por el otro, merece la pena mostrar esa satisfacción cuando la otra persona hace algo que nos gusta.

5. Pasad tiempo juntos… de calidad

Convivir en una misma casa no hace que una relación se consolide. De hecho, si no hay comunicación ni muestras de afecto, eso puede generar animosidad e indiferencia por la persona de la que nos enamoramos.

Por eso, es importante hacer esfuerzos por gozar de tiempo juntos en el que podáis encontrar formas significativas de hablar, expresar afecto, tener contacto, y disponer de intimidad.

6. Aplicad la Inteligencia Emocional a las discusiones

Es normal discutir de vez en cuando. Lo que se puede hacer en estos casos es no perder de vista cuál es la naturaleza de la relación amorosa que mantenéis, y no caer en una lucha de egos por ver quién tiene razón. Aceptar que nos podemos sentir frustrados y enfadados momentáneamente, pero que nadie gana por atacar al otro.

Por eso, cuando creáis que estáis demasiado enfadados como para adoptar un pensamiento constructivo ante un conflicto, dejad de discutir y despejaos. Cuando todo se deba a un fallo de comunicación, aclarad antes de nada qué ha pasado, dadle una oportunidad al otro para que se explique. Y cuando la causa de la discusión no sea un hecho objetivo sino una suposición, tratadla como tal.

7. Apoyaos teniendo en cuenta vuestros puntos fuertes y las debilidades

Encontrar un buen encaje en la relación de pareja es, entre otras cosas, saber de qué manera podemos ayudar al otro. Por eso, es buena idea tener identificadas las vulnerabilidades del otro, para ofrecer apoyo cuando estas se manifiestan.

8. Contar con el otro para los planes importantes

Mucha gente espera demasiado antes de comunicarle decisiones importantes a su pareja. Esto no solo crea resentimiento; además, causa problemas por falta de coordinación.

9. Respetad el espacio del otro

No todo tiene que ser compartido. Es muy común necesitar tiempo para estar a solas, sin la compañía del otro, para pensar, crear o asimilar emociones. Por eso, estos momentos de introspección deben ser respetados.

10. Aceptad la ayuda

Que en una relación de pareja puedan surgir conflictos y crisis no significa que exista una norma por la que debéis enfrentaros a estos problemas sin ayuda. La terapia de pareja realizada por psicólogos es una opción a tener en cuenta, dado que en estas sesiones podéis aprender las claves para reconducir la situación evitando alimentar el drama y adoptando un punto de vista constructivo y empático.

Referencias bibliográficas:

  • Fisher, H. (2004). Why We Love: the nature and chemistry of romantic love.
  • Loye, D.S. (2000). Darwin's Lost Theory of Love: A Healing Vision for the 21st Century. Bloomington: iUniverse.