Duro, sí. Pero necesario.
Cuanto antes nos demos cuenta de qué personas de las que nos rodean no nos quieren, antes podremos decidir qué hacer. Es difícil querer a quien no nos quiere, y en muchas ocasiones seguir en este tipo de relaciones se asocia con una pérdida de autoestima: empezamos a valorarnos cada vez menos. Por eso es bueno tener herramientas para reconocer a tiempo las señales y no pasarse años justificándolas.
Entre todas ellas, el desprecio merece una mención aparte. El psicólogo John Gottman, que ha estudiado durante décadas cómo discuten y se tratan las parejas, lo señaló en su libro What predicts divorce? (1994) como uno de los indicadores que más se asociaban con la ruptura: el sarcasmo hiriente, la burla o mirar al otro por encima del hombro. En el blog del Instituto Gottman se explica con ejemplos cotidianos por qué conviene tomárselo en serio.
¿Me quiere o no me quiere?
Aquí os dejo algunos puntos clave para poder darnos cuenta. Obviamente son orientativos: no todas las personas actuamos igual y a veces algunos de estos comportamientos tienen que ver con otros factores, como una mala racha, el estrés o una forma distinta de expresar el cariño. No son un test ni sirven para poner etiquetas; sirven para mirar la relación con más calma y preguntarte si es igualitaria y si te hace bien.
Una aclaración más: si estás al principio y todavía te preguntas si le gustas, las señales son otras, y las repasamos en cómo saber si le gustas a un chico. Aquí hablamos de vínculos ya establecidos, de pareja o de amistad.
¿Cómo se nota la indiferencia en el día a día?
- Te sientes mal por pedirle que pase algo de tiempo contigo. Sientes como si le estuvieras mendigando.
- No suele estar cuando lo necesitas. En su agenda solo hay hueco para ti cuando él o ella lo desea, sin contar con tus necesidades.
- Parece que nunca tiene tiempo para ti y que todo lo demás es más urgente.
- No suele tener detalles contigo. Un «vi esto y me acordé de ti», un mensaje de buenas noches, algo.
- No presta atención a lo que dices. Sientes que no te escucha o que no le interesa lo que le cuentas, aunque para ti sea importante.
- No se interesa por cómo te ha ido el día. Este tipo de detalles dicen mucho de la preocupación de la otra persona por nuestra vida.
- No recuerda cosas importantes que le has contado sobre ti.
- Sientes que no disfruta cuando está a tu lado. Este tipo de cosas se notan, aunque queramos cerrar los ojos.
- Recibes menos cariño del que necesitas. Las muestras de afecto importan, y conviene prestar atención a cómo te sientes en este aspecto.
- No te cuenta nada demasiado personal. Vuestras conversaciones se vuelven banales y, cuando quieres profundizar, cambia de tema.
- Se muestra distante en los momentos difíciles. En lugar de apoyarte, parece estar ausente, emocional o físicamente.
- Te recomendamos leer: "¿Cómo saber si mi pareja me quiere? 10 claves para descubrirlo"
Cuando el esfuerzo va en una sola dirección
- Casi nunca es quien se pone en contacto. Cuando lo hace te alegras y te aferras a ello. Párate y piensa: ¿cuántas veces lo has hecho tú? Si casi siempre eres tú quien da el paso, vuestro interés no está en el mismo punto.
- Sus palabras no concuerdan con sus acciones. Puede prometerte las estrellas y luego actuar de manera opuesta. Una persona habla a través de sus actos.
- Un día sí, un día no. Hace planes que no llega a cumplir y te llama cuando le interesa, pero si le surge algo te deja a la primera de cambio. Todos tenemos prioridades; asegúrate de no tener en el primer lugar de las tuyas a quien te tiene en los últimos puestos.
- No te apoya en tus decisiones. Más bien parecen no importarle: su actitud es de indiferencia.
- No valora tu opinión. Sientes que su opinión es la única válida y nunca te pregunta por tu parecer.
- No cuenta contigo en las decisiones importantes. Da la sensación de que va por libre.
- No quiere lo mejor para ti si con ello pierde algo. Antepone sus necesidades a las tuyas en la mayoría de las ocasiones.
- En los desacuerdos, no muestra interés por resolverlos y siempre eres tú quien acaba cediendo, aunque creas tener razón, por miedo a perderle.
- Evita las conversaciones importantes. Cuando intentas hablar de algo serio, cambia de tema o lo esquiva.
- No muestra interés en compartir planes de futuro contigo. Cuando habla del futuro, tú no apareces de manera clara.
- Cuando le preguntas, no lo tiene claro. La duda puede ser honesta, pero si se alarga mucho tiempo y nunca se resuelve, también es una respuesta.
Lo que esa relación te hace sentir
- Sientes que está por encima de ti. Le has otorgado tanto poder que no te sientes a su altura.
- No eres tú cuando estás a su lado. Intentas agradarle en todo lo que puedes, aunque eso suponga hacer cosas con las que no estás de acuerdo.
- No te hace sentir especial. Dudas de todo y te sientes pequeño o pequeña e inseguro o insegura.
- No se preocupa por si te sientes cómodo o cómoda a su lado.
- A su lado te quieres menos. Cuando compartimos la vida con alguien, lo sano es sentirnos más fuertes; si a su lado te valoras cada vez menos, es una señal que no conviene ignorar.
- Estás más tiempo mal que bien. Una relación debería enriquecer tu vida; cuando la empobrece, merece la pena pararse a pensar qué está pasando.
- Vives con la esperanza de que las cosas cambien. Esperar a que alguien sea distinto en el futuro suele hacernos perder el presente.
- Gran parte de tu entorno te lo dice. A veces no podemos ver las cosas con objetividad, y si la gente que te quiere te avisa, quizá tenga algo de razón.
- Sientes que no te quiere. Aquí es donde nos inventamos mil argumentos para justificar su conducta. Si no te sientes querido o querida, quizá sea porque no te quieren, o no de la manera que necesitas.
¿Cuándo deja de ser desinterés y pasa a ser maltrato?
Hasta aquí hemos hablado de falta de interés o de cariño, algo doloroso pero distinto de lo que recogen los últimos puntos.
- Sus comentarios te hacen sentir mal. Apenas hay mensajes positivos hacia ti y abundan las críticas o las burlas.
- Te compara constantemente con otras personas, y siempre sales perdiendo.
- No respeta tu espacio. Si quiere algo, le da igual que estés ocupado u ocupada o que no sea buen momento.
- Te hace sentir culpable por cosas que no son tu responsabilidad, y utiliza tus sentimientos para que no le lleves la contraria.
Cuando estas conductas se repiten y se suman a otras, como revisar tu celular o móvil, decidir con quién puedes verte, aislarte de tu familia y amistades, humillarte o amenazarte, ya no se trata de que no te quiera: se trata de maltrato psicológico. La línea estadounidense National Domestic Violence Hotline describe en su guía sobre los tipos de abuso cómo el control, la humillación y el aislamiento forman parte del abuso emocional, aunque no haya violencia física. No eres responsable de lo que la otra persona hace, y pedir ayuda no es exagerar.
Si estás en una situación así o atraviesas un malestar emocional muy intenso, no tienes que afrontarlo solo o sola. En España puedes llamar al 016 (atención a víctimas de violencia de género, gratuito) y al 024 (línea de atención a la conducta suicida, gratuita y 24 horas), o al 112 en caso de emergencia; en México, a la Línea de la Vida (800 911 2000) o al 911; en Colombia, al 123. Si vives en otro país, en findahelpline.com encontrarás líneas de ayuda de tu zona. Este contenido no sustituye la atención profesional ni de emergencia: si hay un peligro inmediato, llama al 112, al 911 o al número de emergencias de tu país.
Después de verlo claro
Darse cuenta es el primer paso, pero rara vez es el último. Lo que viene después suele ser lo más difícil: hablarlo, poner límites o, en algunos casos, despedirse. Si el malestar se mantiene, buscar un espacio de apoyo profesional puede ayudarte a ordenar lo que sientes; en el directorio de Psicología y Mente encontrarás especialistas en México, España y Colombia.
- Te recomendamos leer: "22 preguntas para saber si le gustas a esa persona"
Si ya tienes claro que esa persona no te corresponde, puede acompañarte la lectura de cómo aceptar que no te quiere, con claves para atravesar ese momento sin culparte.
Serie: Atracción y vínculo afectivo
Estás leyendo: Cómo saber cuándo alguien no te quiere, en 35 ítems
Según lo que necesites ahora:
- Si quieres empezar por las señales generales → Cómo saber si le gustas a ese chico, en 14 señales
- Si te fijas sobre todo en su lenguaje corporal → 15 gestos que delatan que le gustas a un hombre
- Si quieres saber si le gustas a una mujer → ¿Cómo saber si le gustas a una mujer? Señales y límites
- Si prefieres repasar la situación con preguntas → 22 preguntas para saber si le gustas a esa persona
- Si ya os veis y te preguntas si va en serio → 16 señales de que esa persona quiere algo serio contigo
- Si tienes pareja y dudas de si te quiere → ¿Cómo saber si mi pareja me quiere? 10 claves para descubrirlo
- Si necesitas aceptar que no te corresponde → Cómo aceptar que no te quiere: 11 claves psicológicas
- Si tu pareja se enfada y deja de hablarte → Mi pareja se enfada y no me habla: por qué ocurre y qué hacer
- Si el silencio se usa como castigo → La Ley del Hielo en las Relaciones Personales
Este contenido es educativo y no sustituye terapia.


-small.jpg)










