Una descripción de las características del currículum en espiral. Unsplash.

Cuando el profesorado de un centro educativo trata de planificar lo que se va a estudiar durante el curso, es habitual que se hable de aspectos como los objetivos a alcanzar, el contenido a enseñar, el método de enseñanza...

Sin embargo, es habitual que se deje de lado u obvie el cómo organizar los conocimientos que se van a presentar durante el año, limitándose a enseñarlos uno detrás de otro y con la única intención de esperar que el alumnado logre memorizarlo y demostrarlo en un examen.

En los últimos años se ha pretendido cambiar esta forma de enseñar, tratando de fomentar el aprendizaje significativo asegurándose de que no solo se memoriza lo dado en clase, sino que se entiende y se sabe relacionar con otros conocimientos. Es en este contexto en el que toma especial importancia el concepto de currículum en espiral, una forma de organizar los conocimientos del curso académico que vamos a ver con más detalle en el presente artículo.

¿Qué es un currículum en espiral?

El currículum en espiral es un programa educativo en el que se hace una revisión de los conocimientos ya explicados previamente durante el curso. Esta revisión se hace de forma iterativa, es decir, en clase se aborda de forma repetida las nociones y temáticas vistas con anterioridad.

No se debe caer en el error de pensar que este tipo de currículum implica la mera repetición de los conocimientos dados una y otra vez de forma superficial, esperando que el alumnado memorice punto por punto y coma por coma lo que se le ha explicado. En el currículum en espiral se pretenden asentar los conocimientos mediante el profundizamiento de ellos, invitando a la reflexión y a la investigación.

La primera persona en describir esta idea fue Jerome Bruner en 1960. Este psicólogo neoyorquino observó que los profesores quienes enseñaban matemáticas, historia y ciencias y conseguían transmitir sus conocimientos con éxito compartían, en mayor o menor medida, la siguiente metodología de enseñanza.

Primero, presentaban una serie de ideas u operaciones básicas de forma intuitiva. Después de dominarse estas nociones básicas, éstas eran reformuladas con mayor complejidad gradualmente, además de ser conectadas con otros conocimientos previamente adquiridos. Como resultado de este proceso, las asignaturas anteriormente mencionadas eran satisfactoriamente aprendidas, por mucho contenido que tuvieran y muy difíciles que pudieran parecer.

Con este método de organización del conocimiento, Bruner defendió la idea de que los cursos debían fomentarse en torno al aprendizaje de asuntos, principios y valores socialmente valorados. El fin de ello era posibilitar que el alumnado aprendiera conocimientos útiles, los cuales supiera aplicar en su vida diaria y le facilitara el desenvolverse como adultos socialmente adaptados.

Características fundamentales

A continuación, se describen las principales características de este tipo de currículum educativo.

1. Revisión del contenido

A lo largo de todo el curso, el alumnado ve en varias ocasiones una misma temática o idea.

A lo largo de todo el curso, el alumnado vuelve a ver, en varias ocasiones, las temáticas ya dadas con anterioridad.

Así, mediante la repetición de las explicaciones del conocimiento, es posible ver hasta qué punto el alumnado lo ha aprendido y detectar posibles dudas que puedan haber.

2. Dificultad progresiva

Al principio, la temática es introducida de forma simple y básica, con la intención de que los estudiantes logren hacerse una idea general sobre la noción dada.

Posteriormente, cuando se vuelva a tratar el tema, se hará de una forma en la que haya más complejidad, introduciendo más detalles e incrementando la dificultad.

Así, al incrementarse la complejidad del temario progresivamente, el aprendizaje se da de una forma más fluida, sin correrse el riesgo de que el estudiante se queme al no entender lo nuevo explicado en clase.

3. Lo nuevo se relaciona con lo viejo

Se introducen nueva información y habilidades, las cuales están relacionadas con el conocimiento dado en fases anteriores de la espiral.

Lo que se aprendió al principio del curso, es decir, en los primeros bucles de la espiral, está directamente vinculado con lo que se aprenderá más tarde.

Si el primer conocimiento es debidamente introducido, el alumno no se sentirá sobresaturado cuando éste vuelva a ser explicado de forma más compleja en el futuro.

4. Incrementa las competencias del alumnado

Cada vez que el conocimiento es revisitado, la competencia del alumno se incrementa, hasta llegar al objetivo acordado en el currículum.

Beneficios de los currículums en espiral

Como se ha podido ver, el diseño de los currículums en espiral supone una serie de características bien diferenciadas en comparación a cómo se ha abordado la enseñanza desde la perspectiva tradicional y su forma lineal a la hora de organizar el conocimiento. Estas diferencias del método en espiral ofrece, a su vez, beneficios, los cuales son:

1. Reforzamiento de lo aprendido

Muchos profesores suelen quejarse de que, a pesar de estar dando un tema que se supone que ya se había visto con anterioridad en otros cursos, el alumnado suele decir algo como ‘sé que lo di pero no recuerdo de qué se trataba’.

En el currículum en espiral, como ya hemos comentado, se da una repetición controlada de los conocimientos dados.

Aunque la estrategia no es la de repetir hasta la saciedad lo dado en clase, sí que es cierto que a más repetición menos probable es que se olvide el contenido dado

2. De simple a complejo

Los temas que se abordarán durante el resto del curso son introducidos de forma lo suficientemente simple como para evitar que el alumnado se sobresature o queme nada más empezar.

Uno de los factores que influyen en el fracaso escolar es el sentir que lo dado en clase está fuera del alcance de la persona, sintiendo una combinación de emociones negativas como ansiedad e irritabilidad, lo cual contribuye a que no se interese por los estudios o la temática en cuestión.

Partiendo de lo básico y fácilmente asequible, se va incrementando el nivel de dificultad, lo cual supone dos grandes ventajas.

La primera es que el alumno siente que tiene el control de la situación y que no le cuesta tanto aprender el nuevo conocimiento porque ya domina el anterior.

La segunda es que nota que está, progresivamente, aprendiendo cada vez más, siendo un aspecto que contribuye en el desarrollo de emociones positivas y, además, fomenta la motivación y el interés por aprender más.

3. Integración

Tradicionalmente, la enseñanza se ha hecho de tal forma que el contenido de las asignaturas era mostrado de forma totalmente independiente las unas de las otras. Incluso, dentro de una misma asignatura, el contenido visto un año era radicalmente distinto o para nada relacionado con el de años posteriores.

Por ejemplo, es frecuente que en el instituto las asignaturas que química y de biología se expliquen de forma totalmente separada, sin usar como un interesante nexo temas como el de la química orgánica y los fluidos del sistema digestivo, por poner un ejemplo.

Otro caso, esta vez dentro de una misma asignatura, es como se suele enseñar biología en el bachillerato. El primer año se centra en la anatomía y funcionamiento de los sistemas y aparatos del cuerpo humano, mientras que el siguiente se obceca con la composición química del organismo y la estructura del ADN.

Con el método del currículum en espiral, no únicamente se pretende interrelacionar el conocimiento dado en los cursos de una misma asignatura, también se pretende relacionar con otras asignaturas.

Esta integración es una gran ventaja dado que el conocimiento aplicado a la vida real no distingue de asignaturas ni disciplinas. En el día a día, lo aprendido es aplicado en varios contextos y sin fronteras.

4. Secuencia lógica

Aunque esta ventaja pueda parecer idéntica a la de la tradicional educación lineal, hay un matiz a tenerse en cuenta.

En la educación lineal se sigue una secuencia en la que los conocimientos van uno detrás del otro, de acuerdo a las preferencias del profesorado.

Aquí, en el currículum en espiral, esta secuencia puede implicar también que los conocimientos vayan uno detrás del otro, pero al cabo de un tiempo se repetirá el paso de las clases por estos conocimientos, y se le incrementará el nivel. Hay una jerarquía y un incremento progresivo de la dificultad, y esta dificultad se hace en base a lo que se ha visto que han aprendido los alumnos.

5. Objetivos de mayor nivel

En la educación tradicional lo que se busca es que el alumnado memorice lo dado en clase y lo exponga en un examen o en un trabajo.

En el currículum en espiral se invita al alumnado que sea partícipe de su formación, mostrándole que las cosas vistas en clase siempre tendrán un mayor grado de complejidad, el cual le invita a investigar por su propia cuenta sobre ello.

Por ejemplo, relacionado con el ejemplo anterior sobre la biología, al principio de curso se le puede explicar el sistema respiratorio. En futuras clases, se le puede explicar que existen ciertas enfermedades que afectan a este sistema, invitándoles a que busquen por su propia cuenta problemas médicos relacionados con la respiración y qué tratamientos existen para cada uno de ellos.

6. Flexibilidad

Este tipo de currículum es flexible, dado que tiene presente lo asimilado por el alumnado, pudiéndose modificar el nivel de dificultad de las siguientes fases de la espiral, además de modificar el contenido a relacionar.

Así, nadie se queda atrás y se garantiza que todo el mundo tiene bien asentados los conocimientos, además de facilitar el aprendizaje constructivo.

Referencias bibliográficas:

  • Dowding , T.J. (1993) The application of a spiral curriculum model to technical training curricula, Educational Technology, 33(7), 18-28.
  • Good, T. y Brophy, J (1995). Psicología Educativa Contemporánea. McGrawHill. México.
  • Harden, R.M. (1986) Ten questions to ask when planning a course or curriculum.
  • Harden, R.M. (1999) What is a spiral curriculum?, Medical Teacher, 21:2, 141-143
  • ASME Medical Education Booklet No 20, Medical Education, 20, 356-365.
  • Kabara, J.J. (1972 ) Spiral curriculum, Journal of Medical Education, 47, 314-316.