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El principio del fin de una relación puede estar ocurriendo sin que aún nos hayamos dado cuenta de ello; muchas veces, las primeras señales del cambio son sutiles. Normalmente es después de la ruptura cuando se trata de recordar y entender lo que ha ocurrido, el modo en el que se han sucedido los acontecimientos hasta el punto de producirse una experiencia tan complicada de afrontar como una ruptura. Pensar en nuestras relaciones pasadas en retrospectiva no hace que estas vuelvan a reconstruirse, pero nos ayuda a cerrar heridas.

Ahora bien, además de pensar sobre las rupturas en pasado, también podemos tratar de predecirlas, reconocer sus primeras manifestaciones de manera eficaz. Tener la opción de saber si estamos en un proceso de ruptura puede ser muy útil para evaluar el estado de salud de la relación y, además, para ver con perspectiva la relación que se tiene con la pareja.

Una escala sobre las etapas de la ruptura

Por supuesto, no se puede decir que exista una serie de fases cuyas primeras etapas nos hagan caer irremediablemente en una espiral cuyo único final posible es la ruptura, pero sí que es posible distinguir diferentes situaciones que hacen que seamos más o menos propensos a plantearnos dejar a nuestra pareja.

Para ello, un equipo de psicólogos de la University of Tennessee encabezado por Kathrin Ritter han desarrollado una escala en la que se plantean las 5 fases por las que pasan las relaciones que tienen mayores posibilidades de estar terminando. El nombre de esta herramienta es Stages of Change in Relationship Status (SOCRS) y puede ser muy útil tanto en terapia de pareja, y se basa en la teoría del cambio de James Prochaska.

La SOCRS fue desarrollada inicialmente para examinar en qué medida personas involucradas en citas online basadas en el miedo y la violencia estaban cerca de poner fin a estas relaciones tóxicas. Sin embargo, también se ha demostrado que es fiable para evaluar las posibilidades de poner fin a una relación haya o no violencia física o psicológica en ella.

Esta escala se diseñó después de pasar cuestionarios con 83 ítems a una serie de personas y de decidir qué clase de cuestiones eran más utilizadas o significativas para describir el estado de la relación. Pasado este proceso, se creó una versión simplificada de estos cuestionarios.

¿Es eficaz esta escala?

Para probar su eficacia, este equipo de investigación hizo que una serie de gente joven y con pareja rellenase los cuestionarios SOCRS. Dos meses después, estas personas tenían que volver a rellenar el cuestionario. De este modo, pasados los 2 meses, podía comprobarse si las personas que según la escala se encontraban en una fase avanzada de ruptura en el primer momento tenía más posibilidades de haber roto con su relación o de estar a punto de hacerlo pasados los 2 meses. Las personas voluntarias que participaron en el estudio eran jóvenes de alrededor de 20 años, con lo cual no era extraño que sus relaciones durasen un promedio de un año y que, pasados 2 meses, muchas parejas hubiesen cortado.

Los resultados mostraron que, efectivamente, la escala era útil para estimar las posibilidades de que la relación fuese a terminar en el futuro próximo dependiendo de en cuál de las 5 fases se encontrase cada persona. Además, se observó una preocupante incidencia de las relaciones con violencia física o verbal: el 79% de las personas admitió haber cometido actos de violencia física o verbal contra su pareja en algún momento.

Las 5 etapas de la ruptura según la SOCRS

Estas son las 5 fases por las que pasan las parejas al terminar. ¿En cuál se encuentra tu relación?

Factor 1: Precontemplación

En esta fase la persona no es consciente de tener ningún problema en especial en su relación de pareja. Los ítems de la escala que corresponden a esta fase son estos:

1. Soy feliz con mi relación tal y como es.

2. Mi relación está bien, no hay necesidad de cambiarla.

3. Mi relación no está tan mal.

4. No es necesario que haga algo al respecto de mi relación.

Factor 2: Contemplación

En esta fase la persona empieza a pensar en aspectos de su relación que deberían cambiar. Sus ítems son estos:

5. A veces pienso que debería terminar con mi relación.

6. Creo que mi relación no es sana para mí.

7. Empiezo a ver que mi relación es un problema.

8. Empiezo a notar el efecto nocivo de mi relación.

Factor 3: Preparación

En esta fase la persona ya ha tomado la decisión de hacer que la relación termine. Los ítems que definen esta etapa son los siguientes:

9. Aunque es difícil terminar con mi relación, estoy haciendo planes para hacerlo de todas formas.

10. He empezado a trabajar terminar con la relación, pero necesito algo de ayuda.

11. Intentaré terminar con mi relación durante el próximo mes.

12. Intentaré terminar con mi relación muy pronto, pero no estoy seguro/a de cuál es el mejor modo de hacerlo.

Factor 4: Acción

En esta fase la persona ya ha empezado a ejecutar sus planes sin ponerse excusas ni posponer sus objetivos. Los ítems son:

13. Le he contado a mi pareja que quiero terminar con la relación.

14. Hablo menos con mi pareja cuando estamos a solas.

15. He empezado a pasar más tiempo con otras personas y menos con mi pareja.

16. Noto que cada vez pienso menos en mi pareja.

Factor 5: Mantenimiento

En esta fase la persona actúa de manera coherente con el fin de su relación transformándola en una realidad cotidiana. Los ítems son:

17. He cambiado mi rutina diaria para evitar cualquier relación con mi pareja.

18. Evito los lugares en los que sé que veré a mi pareja.

19. He apartado objetos que pertenecen a mi pareja, o tomado medidas para deshacerme de elementos que me recuerdan a esta persona.

20. Nunca volveré con mi pareja.