La infidelidad es una de las situaciones que mayor daño puede ocasionar a una persona. Tanto si la sufrimos como si la cometemos puede generarnos finalmente malestar y otros síntomas negativos.

Pero... ¿cuales son las causas más comunes? ¿Cómo podemos detectarlo? ¿Como amortiguar o reparar las consecuencias? En el siguiente artículo vamos a profundizar y analizar con detalle el fenómeno de la infidelidad.

¿Qué es una infidelidad?

Primero vamos a definir qué es infidelidad. Aunque pueda parecernos obvio este concepto puede tener diferentes matices según la persona que responda. Una de las definiciones en las que la mayoría estamos de acuerdo es que es un acto que implica una traición. Una traición por ser una situación que rompe las normas o valores en los que se sustenta una relación de pareja.

Sin embargo, esas normas o reglas que se comprometen a cumplir los miembros de una pareja pueden ser diferentes a otras relaciones. De esta manera, hay parejas más abiertas en las que se permiten relaciones con otras personas pero que igualmente tienen establecidos límites en cuanto a afecto o emociones por ejemplo; y otras parejas en las que el simple hecho de un coqueteo sin intenciones pueda suponer una amenaza y que lo etiqueten como infidelidad.

En conclusión, una infidelidad será la ruptura por parte de uno de los miembros de la pareja de esas "normas" establecidas (previamente o dadas por sentado con el paso del tiempo).

¿Cuáles con las causas por las que se es infiel?

Hay muchas razones por las que podemos llegar a cometer una infidelidad, tanto en hombres como en mujeres. Según la evidencia científica, ambos sexos tienden a compartir las causas y origenes que les impulsa a cometer la infidelidad.

Debemos tener en cuenta que cada persona es diferente gracias a su sistema de creencias, esquemas, valores y experiencias, y por tanto no todas las personas reaccionarán igual o llegarán a cometer una infidelidad. Sin embargo, entre las causas más comunes que nos pueden arrastrar a cometer una infidelidad destacan las siguientes.

1. Encontrarnos inmersos en una rutina o monotonía que no nos satisface

Puede emerger la necesidad de querer algo nuevo, de anhelar otra etapa de la vida en la que no se tenía pareja o simplemente buscar una vía de escape que nos devuelva la "ilusión y motivación". Llevar una "doble vida" puede parecernos excitante como fantasía, y en ocasiones podemos llevarlas a cabo sin pensar en las consecuencias.

2. Deseo sexual

Es posible que se haya perdido el deseo o la atracción por la pareja. Hay diferentes etapas en una relación que pueden implicar una disminución en el deseo sexual; si no se trabaja esto, con el tiempo podría ser una causa para ser infiel.

3. Insatisfacción con la pareja

Es decir, no sentirnos completos dentro de la relación, pudiendo haber carencias emocionales, sexuales, de atención o de otro tipo. Esto llevaría a buscar en terceras personas esas necesidades no cubiertas.

4. Buscar una pareja nueva

Es el efecto Tarzán, en el que no se es capaz de soltar una liana hasta tener otra agarrada. Personas a las que les aterra la soltería.

5. Venganza

En ocasiones podemos ser rencorosos y concluir que si nuestra pareja nos ha hecho sufrir, se merece la infidelidad, perdiendo el sentimiento de culpabilidad fácilmente y sintiendo que es un acto justo.

6. Insatifacción personal y baja autoestima

Si nos infravaloramos y además valoramos a nuestra pareja como mejor que nosotros como individuo sexual, eso puede llevarnos a una tendencia a querer "estar en el mercado" y sentirnos deseados (aumentando nuestra autoestima).

¡Ay!... que vienen las consecuencias

Si ya ha ocurrido la infidelidad, la pregunta estrella es... ¿me pillarán o podría pillar a mi pareja? ¿Lo cuento o lo oculto? En este tema también hay muchos factores en juego, ya que depende del tipo de infidelidad y de las personas implicadas. No es lo mismo una infidelidad recurrente que una esporádica ni una infidelidad presencial o digital.

Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones se tiende a ocultar el hecho (ojos que no ven....) y a tener la intención de continuar la relación sin plantear si es el momento de una ruptura o no. De esta manera, alguna de las posibles consecuencias inmediatas son las siguientes.

Por un lado, cambios en la persona infiel. Cambios en su rutina, cambios de humor, cambios en su físico (normalmente mejor apariencia en la vestimenta o nuevos perfumes), mayor vigilancia de su privacidad como son el teléfono o contraseñas.

Por el otro, conductas de la persona infiel que amortiguen la culpa o enfocadas en conseguir un perdón implicito, como hacer regalos a la pareja sin motivo aparente. Sacar la conversación de una posible ruptura porque la relación no está en un buen momento.

Además, las emociones que pueden experimentar los integrantes de la pareja también serán diferentes. Por un lado, la persona que ha sufrido la infidelidad en mayor medida sentirá rabia, desesperanza, y puede verse afectada su autoestima. Por otro lado, la persona que ha cometido la infidelidad podrá sentir culpa y verguenza.

¿Puede haber relación de pareja tras una infidelidad?

Por supuesto que sí, puede continuar la relación de pareja tras una o múltiples infidelidades. Poder se puede... pero la pregunta correcta es que si esa relación será sana o no. En la mayoría de las ocasiones la relación de pareja no será la misma, y si estaba en un mal momento la situación empeorará con seguridad.

Con la traición y ruptura de esos valores o normas establecidos en la relación, la desconfianza será un hecho presente. Finalmente, la falta de confianza derivará en otras consecuencias negativas: inseguridad, celos, control, discusiones, reproches, etc. Llegados a este punto habrá dos caminos, continuar sin bienestar o poner fin a la relación.

¿Cómo evitar algunas causas y consecuencias de la infidelidad?

La mejor opción es ponerse en manos de un buen profesional de la psicología. La Terapia de Pareja es una modalidad de terapia muy efectiva en cualquiera de las etapas en las que os encontréis. Antes de poner fin a la relación debéis permitiros probar este "último cartucho".

El terapeuta será un profesional imparcial, no juzgará ni buscará culpables. Su objetivo es entender vuestras situaciones, comportamientos y emociones de manera objetiva. En PsicoAlmería realizamos terapias tanto presenciales como online, somos especialistas en terapia de pareja.

Durante la terapia trabajamos todos los aspectos de la relación, identificando debilidades y aportando habilidades o herramientas que os ayudarán a solucionar vuestros problemas. Aprenderéis el porqué de las situaciones que estáis atravesando, comprenderéis las emociones y sentimientos tanto propios como los de la pareja. Os marcaréis objetivos que se irán cumpliendo; una infidelidad puede suponer en muchos casos un fortalecimiento en la continuación sana de la relación.

Tras finalizar la terapia, no solo saldréis fortalecidos como individuos, sino que habréis adquirido las habilidades y aprendizaje necesarios para establecer unas buenas bases que continuarán en el futuro.