Veamos por qué puede ocurrir esto, y algunos consejos sobre qué hacer.

Entre las quejas más frecuentes entre quienes acuden a terapia por problemas emocionales, hay una que se basa en una contradicción: "no quiere estar conmigo pero dice que me quiere".

Se trata de un problema relativamente común que va más allá de ser un simple fallo de comunicación, y que ivolucra los intereses tanto de la persona que en primer lugar dice "te quiero" como la que sufre las consecuencias de esta incongruencia.

En este artículo veremos cuáles son las causas más frecuentes de que una persona exprese directamente su amor por otra y a la vez no quiere formar una pareja, empezar una relación de novios ni nada que se le parezca. Además, repasaremos varias recomendaciones y consejos acerca de qué hacer.

No quiere estar conmigo pero dice que me quiere: ¿por qué pasa eso?

En el mundo de las relaciones personales, las contradicciones son lo habitual. Los malentendidos son algo extremadamente habitual, y además, muchas veces caemos en engaños que a su vez son planteados casi de forma involuntaria.

Si nos centramos en las relaciones amorosas, estas incongruencias no solo generan malestar; además, son capaces de generar situaciones dramáticas.

De hecho, pueden hacer que surja la frustración por desamor, una sensación por la cual existe una tensión no resuelta que nos hace sufrir por no poder estar con esa persona y a la vez facilita que nos obsesionemos con la posibilidad de iniciar un vínculo de novios, dado que aparentemente hay algunas posibilidades de conseguirlo.

Esta combinación entre la negativa de ser novios y la esperanza de que en el futuro la otra persona sí quiera tener algo con nosotros genera una ambivalencia capaz de generar bastantes inseguridades, ansiedad y malestar en general, ya que induce a preguntarse qué es lo que falla.

Veamos ahora por qué puede ocurrir que alguien dice que te quiere pero a la vez se niega a estar contigo y no quiere establecer un vínculo afectivo fuerte.

1. No quiere que te lo tomes a mal

Otro le los motivos por el que alguien puede afirmar querer a otros es que no sabe cómo rechazar los ofrecimientos a causa del miedo que le da herir los sentimientos de los demás.

En estos casos, un "te quiero pero no quiero estar contigo" es una manera de no cortar en seco las esperanzas del otro, insinuando que lo que hay realmente es un amor difuso que no tiene por qué materializarse en el inicio de una relación de amor romántico o de pareja.

2. Quiere dominarte

Cuando alguien le dice a otra persona que la quiere pero no quiere ser su pareja ni comprometerse de ningún modo significativo con ella, puede hacerlo pensando en dominar a la otra al dejarle entrever que existe la posibilidad de seducirla a pesar de que nada más allá de ese "te quiero" indica que existen motivos para la esperanza.

Como resultado, tan solo dos palabras son capaces de hacer que alguien esté predispuesto a ofrecer una ayuda y protección especial al otro, al darle margen para fantasear con la idea de estar juntos.

No siempre existe esta intención, pero en algunos casos sí puede ser el principal motivo por el que se hace esto, con lo que podemos hablar de que semiente a sabiendas de que no hay verdad en esas palabras.

3. Está en una situación complicada

Puede que en determinadas circunstancias la otra persona sí pudiese estar interesada en salir contigo. Las circunstancias personales ajenas a vuestra relación de amistad pueden llegar a impedir que se vea preparada para tener pareja seria.

4. Tiene una definición de amor muy abierta

No debemos olvidar que por amor no todo el mundo entiende el concepto de amor romántico que es el más común en las relaciones de pareja tanto en el noviazgo como en el matrimonio.

Cuando alguien te dice que te quiere pero no quiere estar contigo, en realidad está diciendo que lo que siente por ti no encaja con lo que habitualmente se considera una pareja cuyo vínculo es el amor romántico, un tipo de unión amorosa que tiene sus ventajas pero también sus inconvenientes.

Qué hacer cuando una persona dice quete quiere pero no quiere estar contigo

Ante estos casos, lo mejor que se puede hacer es averiguar en primer lugar si la persona está jugando con nuestros sentimientos o no, y una vez hecho esto, seguir una línea de acción u otra. Veámoslo.

1. Saber si juega con tus sentimientos o no

Lo primero que hay que hacer es detenerse a observar si realmente le importamos a la otra persona o solo está interesada en someterte manipulando tus emociones.

Para hacer esto, detente y trata de analizar lo que ocurre desde una perspectiva distanciada y objetiva: ¿se preocupa por ti? ¿Se interesa por conocerte y por recordar la información relativa a ti y a tu vida? En general, estas preguntas ya deberían ser capaces de dar una respuesta, pues quien no siente nada por alguien no se molesta por fijarse en esos detalles y recordarlos.

En caso de que veas claramente que está jugando contigo, ya tienes la solución: corta tu relación con esa persona, pues está intentando crear una relación tóxica basada en la dependencia emocional.

Si lo que ocurre no es eso y sí hay motivos para pensar que eres una persona significativa para ella o que como mínimo no tiene claros cuáles son sus sentimientos hacia ti, sigue leyendo.

2. Hablarlo para aclarar cuáles son vuestros sentimientos.

La comunicación es la gran infravalorada en esta clase de problemas, pero realmente a través del diálogo se puede llegar a resolver completamente una situación tan incómoda como esta.

Juntos, intentad ponerle nombre a lo que ocurre. Hablad de vuestras expectativas hacia el otro, sobre cómo os gustaría que fuese vuestra relación y sobre cómo no os gustaría que fuera. No es obligatorio ser compatibles en esto; solo se trata de hablarlo para saber lo que pasa, y hay que hacerlo sin prejuzgar al otro y sin hacerlo sentir culpable por lo que siente.

3. Decide si estás conforme, y si no lo estás, sigue con tu vida

Una vez ya tienes toda la información relevante acerca de lo que siente la persona que te gusta y hasta qué grado sus intenciones encajan con las tuyas, toma una decisión y, a no ser que surja algo que te de razones significativas para cambiar de opinión, sé consecuente con esta.

Conclusión: ponle fin a la incertidumbre y a la tensión

Tal y como hemos visto, lo más importante es resolver la incógnita acerca de lo que quiere la otra persona, ver si eso es compatible con lo que quieres y decantarte por seguir invirtiendo en esa relación, o es mejor cortar con ella.

Cuando alguien se queja con planteamientos del tipo "dice que me quiere pero no quiere estar contigo", lo que de verdad revela es la frustración causada por la ambigüedad en lo que dice el otro y la tensión que genera el no saber qué hacer. Eliminando esta incertidumbre, prácticamente todo se solucionará con el tiempo; también el posible desamor.

Referencias bibliográficas:

  • Colin, V. A. (1996). Human Attachment. Philadelphia: Temple University Press.
  • Panksepp J., Nelson, E., Bekkedal M. (1997). "Brain Systems for the Mediation of Separation Distress and Social Reward". Annals NY Academy of Sciences. 807: 78–100.