¿Qué son realmente los Celos y por qué duelen tanto?

Una reflexión sobre por qué los celos nos dañan tanto emocionalmente en las relaciones de pareja.

¿Qué son realmente los Celos y por qué duelen tanto?

Como habrás comprobado, uno de los sentimientos más desgarradores, desagradables y dolorosos que se pueden experimentar cuando tienes pareja son, sin duda, los celos. Los celos son otro gran incomprendido de nuestro abanico emocional.

Esa incomprensión es la que hace que convirtamos ese sentimiento cada vez que aparece, por la circunstancia más leve, en algo verdaderamente grande.

Averiguar de dónde proceden te permitirá vivirlos de una forma mucho más calmada y con una perspectiva realmente útil para ti.

Comprendiendo la razón de ser de los celos en la pareja

Los celos son una reacción emocional que aparece cuando percibes una amenaza hacia algo que consideras propio.

Por tanto, una deducción lógica, en base a tu percepción racional, es: "Estoy sintiendo esto tan desagradable porque mi pareja está actuando de una forma que menoscaba nuestra relación y yo estoy sintiendo estos celos por sus actos. Antes de que actuase así yo no los sentía, por tanto, mi pareja es culpable de lo que yo siento".

¡Esto es un error de base total! ¿Qué quiero decir con esto? Nuestros sentidos y, de alguna manera, el razonamiento mediante el cual otro es culpable de lo que yo siento, puede tener algo de lógica en base a lo que percibimos, pero ninguna si tienes un poco más de comprensión sobre cómo funcionas; esto lo desarrollamos en la serie completa de 7 libros Abre los Ojos.

El hecho de que tu pareja sea la responsable de los celos que sientes está lejos de corresponderse con la realidad.

Para empezar, la culpabilidad solo es real en los juzgados. Es un invento humano, como otros tantos que, utilizados de forma improductiva, crean resultados dolorosos y confusos. La culpabilidad no existe, existe la responsabilidad.

Cada cosa que haces en tu vida lleva tu marca; por lo tanto, dichas acciones siempre tienen unas consecuencias, y ser consciente de que eres responsable de ellas es fundamental para que te posiciones en un estado de poder y realidad. Es decir, si tienes responsabilidad acerca de eso que ha ocurrido y ha sido como tú esperabas que fuera ¡fantástico! Si no es así, genial también, porque entiendes que tienes el poder de hacer y de tomar medidas distintas para tener un resultado diferente.

La sensación de ser una víctima

Es muy habitual a nivel emocional y en las relaciones culpar y responsabilizar a la pareja del dolor y de los sentimientos que uno está experimentando. Sin embargo, no funciona así.

La máquina que genera tus sentimientos... ¿dentro de quién está? El generador de emociones de tu pareja, ¿dentro de quién se encuentra?

Cuando captas esto, no te queda más opción que liberarte del sentimiento de víctima; esa debilidad que te creas al pensar que tu pareja es la que hace que tú te sientas como te sientes. Al recorrer este maravilloso y liberador camino, te posicionas de forma natural en un estado de verdadero poder, tranquilidad e independencia. Das valor a la relación que vas creando, viviéndola de forma mucho más real y amorosa.

De repente, una relación totalmente inconsciente basada en el sentimiento de "Yo no soy responsable, hazme feliz", evoluciona al nivel de "Yo soy responsable de mi felicidad, tú eres responsable de la tuya".

¿Qué hacer para afrontar los celos?

El posicionamiento de hacer juntos el trabajo necesario y compartir lo que cada uno llevamos, es un enfoque distinto, ni mejor ni peor, pero crea resultados muy diferentes. Al entender el origen de los celos, la mayoría se sorprende cuando los sienten.

Te lo explico de forma muy sencilla: los celos se originan en nuestra más tierna infancia, normalmente creados con tus hermanos cuando luchabas inconscientemente por el amor de tu papá y tu mamá. Si no los tenías, tal vez esa lucha inconsciente se sembró en algún momento en el que igualmente peleabas con tu papá o con tu mamá por el amor del otro.

Lo estamos viendo en un plano general, pero totalmente práctico para ti. Un ejemplo que me gusta utilizar mucho para tomar esta perspectiva más amplia es el siguiente: Imagina que exprimes una naranja, ¿qué sale de la naranja? Zumo, pero ¿zumo de qué? De naranja, claro. Así es como la existencia te somete a presión. Es como si la vida te estrujara metafóricamente en cada situación más o menos intensa, e hiciera que de ti saliese lo que hay. Por tanto, si la vida te presiona y te estruja, lo que sale de ti es lo que hay dentro.

En esta analogía tan sumamente sencilla, te sitúas en un contexto tremendamente real y amplio: el cómo funcionan los sentimientos y emociones que experimentas cada día en el ámbito de las relaciones y fuera de él. Más del 90% de los sentimientos y emociones que vives hoy no tienen nada que ver con lo que estás experimentando ahora, son asociaciones neuronales que vienen desde hace mucho tiempo atrás.

Si estás en una relación de pareja y has sentido celos, cuando te calmas puedes cuestionarte desde la razón cosas como las siguientes: ¿Cómo es posible que haya sentido todo este dolor por una simple mirada, un mensaje, un saludo hacia otra persona? En un plano superficial, obviamente, no tiene ningún sentido. En un plano profundo es matemático y está totalmente asociado a una realidad exacta.

Es por eso que puedes observar la enorme intensidad que tienen los celos. Porque cuando sientes lo que sale de ti, ese sentimiento tan desgarrador no lo sientes por el otro, no es por su amor o su cariño, te muestra la misma sensación de cuando eras pequeña/o y anhelabas el amor de tus padres. Esa es la razón por la que ahora sientes celos con tanta intensidad, muchas veces por las causas, en apariencia, menos lógicas.

Ángel Mena Rodríguez

Ángel Mena Rodríguez

Terapeuta especializado en ANSIEDAD. Programación neurolingüística, Mindfulness, Neurociencias, Logoterapia...Formador, Coach de alto rendimiento y Autor de 7 libros.

Profesional verificado
Málaga
Terapia online

Los celos no tienen nada que ver con tu pareja. Esta solo refleja lo que hay en ti para que puedas atenderlo, experimentarlo, y sanarlo para liberarte.

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