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Los individuos que sufren Trastorno Paranoide de la Personalidad suelen caracterizarse por tener una desconfianza muy acusada y generalizada hacia las demás personas durante un período de tiempo relativamente prolongado.

Las personas que padecen este trastorno son extremadamente suspicaces con los actos, actitudes o intenciones de los demás, hasta el punto de que creen que existen conspiraciones y movimientos "sospechosos" que buscan herirlas o perjudicarlas en algún modo.

A lo largo de este artículo veremos cuáles son los síntomas, posibles causas y tratamientos del Trastorno Paranoide de la Personalidad, y sus características generales como alteración psicológica.

¿Qué es el Trastorno Paranoide de la Personalidad?

Conocemos como Trastorno Paranoide de la Personalidad una entidad clínica del ámbito de la psiquiatría y la psicología clínica del manual DSM-IV. En este trastorno de la personalidad destaca la existencia de delirios paranoides: la creencia de que hay terceros que buscan perjudicarnos de alguna manera, y de una manera encubierta o secreta. 

Por ello, las personas que presentan este cuadro clínico tienden a atribuir intenciones maliciosas a otras personas o entidades, independientemente de si físicamente están o han estado próximas a ellas o de si existen de verdad.

Características de la personalidad paranoide

Las personas afectadas de este trastorno creen vívidamente que los demás individuos se están intentando aprovechar de ellos, o bien les quieren dañar o perjudicar, aunque no existen datos o evidencias que lleven a esa conclusión. No debemos confundir este patrón de creencias patológico con lo que un ser humano promedio puede pensar o experimentar en ciertos momentos de la vida, por ejemplo en el entorno laboral, como sentirse menos valorado que un compañero de trabajo, etc. 

Las personas que sufren Trastorno Paranoide de la Personalidad son casos extremos de este rasgo, y llevan estas falsas creencias a todos o casi todos los ámbitos de la vida: desde el ámbito profesional a las relaciones de amistad o familiares.

Síntomas

La reiteración de vivencias paranoides es el rasgo principal del Trastorno Paranoide de la Personalidad. Durante estos episodios, la persona afectada experimentará alguno de los síntomas que siguen:

  • Exceso de preocupación acerca de los sentimientos de lealtad de sus allegados y compañeros.
  • Anticipación infundada de que las otras personas quieren causarle algún perjuicio, engañándolo o aprovechándose de él.
  • Rotunda desconfianza hacia los demás. Evitan difundir información sensible porque cree que puede utilizarse en su contra, siendo objeto de traición y burlas.
  • Sobrestimación de los riesgos y amenazas.
  • Tendencia a la repetición mental de ciertos recuerdos, palabras o gestos de terceros que le resultaron ofensivos, tales como burlas o insultos (a menudo vividas de manera exagerada), lo cual provoca también un fuerte sentimiento de rencor.
  • Excesivo ensimismamiento, cierto egocentrismo y presuntuosidad: se suelen considerar más importantes que el resto.
  • Desproporción en su respuesta a los ataques ajenos, incluso llegando a presentar ataques de ira y rabia desmesurada sin una razón lógica.
  • Hermetismo emocional, se muestran contemplativos, fríos y exigentes con los demás para evitar que puedan dañarles.
  • Hipersusceptibilidad ante los comentarios de terceros sobre él, considerando un ataque personal o una mofa que compromete su reputación.
  • Recurrentes sospechas de infidelidad de su cónyuge, lo que acarrea malestar en la relación, pudiendo conllevar en muchas ocasiones el final de la vida en común.
  • Aislamiento, dada su conducta esquiva, evitan prolongar las relaciones sociales más allá de lo estrictamente necesario.
  • Disputas familiares, usualmente por motivos económicos. Su desmesurada suspicacia les lleva a pensar que sus allegados les engañan o que revelan sus intimidades a terceros.
  • Imposibilidad para mantener el lugar de trabajo, por culpa de su escaso compromiso para llevar a cabo sus tareas, principalmente cuando éstas son cara al público, además de su sensación de estar siendo explotados y recibir un salario no acorde a su preparación o talento.
  • Recurrentes problemas de salud, a causa de su desconfianza hacia el personal sanitario y médicos, lo cual impide que acudan regularmente a consulta. En algunos casos recurren a la automedicación.
  • Agresividad injustificada y nervios a flor de piel, con marcada actitud de desprecio hacia las otras personas.
  • Expresiones de admiración y respeto por personas que ostentan valor social o mayor poder. Por contra, se suelen mostrar reacios al contacto con personas que consideran inferiores socialmente o débiles, a las que deprecian.

Causas

Aunque se ha estudiado este trastorno a fondo, todavía no hay datos fehacientes sobre sus causas. Existen distintas teorías e hipótesis sobre las causas del trastorno paranoide de la personalidad.

En la mayoría de casos, los expertos en salud mental coinciden en señalar que las causas son biopsicosociales, es decir, una mezcla de factores biológicos y genéticos unidos con factores aprendidos y sociales. Dicho de otro modo, existiría cierta predisposición genética y biológica a tener una estructura de pensamiento de tipo paranoide, pero también los roles aprendidos y el entorno puede llevar a que esta predisposición se manifieste claramente, o no. 

Además, también existen causas psicológicas, que están vinculadas a la personalidad, el carácter y el temperamento de la persona, que pueden también estar relacionadas con la aparición del trastorno paranoide. Por ejemplo, haber aprendido estrategias de afrontamiento durante la infancia puede ser un factor preventivo a la hora de desarrollar ciertos trastornos mentales, ya que permite aliviar el malestar causado por el estrés que provocan ciertas situaciones cotidianas.

Sea como sea, se trata de un trastorno multicausal y cada caso es único.

Tratamiento

El tratamiento para el trastorno paranoide de la personalidad suele basarse en la terapia psicológica con un psicólogo con experiencia y formación en el apoyo profesional en este tipo de casos. También pueden administrarse ciertos psicofármacos si los síntomas y el contexto personal y social de la persona afectada así lo ameritan.

1. Psicoterapia

La psicoterapia es el método menos invasivo y más efectivo a la hora de tratar cualquier tipo de trastorno de la personalidad.

Al ser un trastorno que tiene su origen en creencias desadaptativas e irracionales del paciente, el enfoque girará en torno a recuperar la confianza del afectado, ya que no suele ser habitual que hablen de entrada sobre sus ideas paranoicas. 

2. Farmacológico

Los psicofármacos, a pesar de ser efectivos desde el punto de vista psiquiátrico, están desaconsejados en este tipo de casos porque pueden generar sospechas y recelos por parte del paciente, y esto suele llevar al abandono del proceso terapéutico. En ese caso, si es estrictamente necesario, la administración de medicamentos debe ceñirse a espacios de tiempo breves.

Se suelen administrar psicofármacos ansiolíticos, por ejemplo Diazepam, en casos en que el paciente padezca ansiedad o agitación. La medicación de tipo antipsicótico, por ejemplo Haloperidol, puede ser indicada si la persona afectada tiene pensamientos psicóticos que pueden ser potencialmente peligrosos para ella o para otras personas.

Referencias bibliográficas:

  • Belloch, A.; Sandín, B. y Ramos, F. (2006). Manual de Psicopatología. (2 Vol). Madrid; McGrawHill.
  • López-Ibor Aliño, Juan J. & Valdés Miyar, Manuel (dir.). (2002). DSM-IV-TR. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Texto revisado. Barcelona: Editorial Masson.
  • Waldinger, Robert J. (1 August 1997). Psychiatry for Medical Students. American Psychiatric.