La comunicación es uno de los pilares básicos de toda relación. Las parejas están en constante cambio y, por lo tanto, ser capaces de expresar nuestras necesidades, deseos y lo que nos molesta es fundamental para llegar a acuerdos que permitan a la pareja crecer y evolucionar.

Al fin y al cabo, se trata de saber comunicarse eficientemente, saber negociar y poner límites cuando sea necesario. El problema es que nadie nos enseña cómo comunicarnos de manera eficaz en el día a día, y si a eso le sumamos las emociones implicadas en una discusión de pareja, tenemos el cóctel para el desastre.

Por eso, en este artículo, quiero mostrarte los errores más comunes en la comunicación y como solventarlos. Para ilustrar estos errores voy a explicarlos a través de un ejemplo simple: “La mayoría de las veces sacas tú la basura, es una tarea que no te importa hacer de vez en cuando, pero te gustaría que tu pareja también se encargue de esto”.

Erores habituales en la comunicación dentro de las relaciones de pareja

Estos son errores muy frecuentes en el ámbito de la pareja.

1. Generalizar

Si al discutir con tu pareja usas palabras como "siempre" o "nunca" estás generalizando. Para empezar, es poco probable que tu pareja siempre/nunca haga algo, y si tu objetivo es que cambie su comportamiento, al generalizar solo vas a conseguir que se ponga a la defensiva, y cuando uno está a la defensiva es difícil negociar.

¿Qué hacer? Cambia las palabras siempre / nunca por momentos concretos: “Nunca sacas la basura” > “Esta semana no has sacado la basura”.

2. Recriminar

Cuando te comunicas con tu pareja tienes un objetivo, en el ejemplo anterior “que saque la basura”. ¿Cómo consigues ese objetivo? Enfocándote en él. Un error muy común cuando una pareja discute es “sacar los trapos sucios”, se empieza hablando de la basura y se termina con “hace 3 años hiciste…”.

¿Qué hacer? Céntrate en el objetivo, una cosa cada vez; si no, perderás de vista tu objetivo y no conseguiréis solucionar nada.

3. Interpretar

No hagas interpretaciones personales de por qué tu pareja hace o no hace algo, habla de los hechos. Es frecuente asumir que aquello que nos está molestando viene de características de personalidad de la pareja, que se hace con mala intención o porque no le importamos lo suficiente.

¿Qué hacer? Cambia la interpretación por los hechos y lo que te gustaría que ocurriera: “No sacas la basura porque eres una persona vaga / no sacas la basura porque no te importa la relación y no colaboras” por “esta semana no has sacado la basura, me gustaría que hoy la sacaras tú”.

4. Interrumpir

Tu pareja no se va a sentir a gusto si cuando intenta comunicarse la interrumpes. Cada uno debe tener su espacio para expresarse; si no es así, se puede generar frustración, enfado y perder las ganas de comunicarse.

¿Qué hacer? Practica la escucha activa, permite que tu pareja dé su opinión y se exprese, y haz tú lo mismo. Es importante respetar los turnos para que ambos os sintáis escuchados.

5. Evitar

Se puede evitar de muchas maneras, dejando la habitación, evitando el contacto visual, usando los silencios... Mucha gente piensa que si evita discutir, el problema se solucionará solo, guardamos todas esas discusiones en un cajoncito hasta que un día eso revienta.

¿Qué hacer? Usa las herramientas que has aprendido para tener conversaciones orientadas a conseguir vuestros objetivos, evitar esa conversación no va a solucionar nada. En el caso de que en algún momento haya que parar la conversación, que sea quien ha tenido que “marcharse” el que la retome, así ambos sabréis que tendréis la oportunidad de seguir hablando del tema luego.

Resumiendo

En resumen, el primer axioma de la comunicación dice: no se puede no comunicar. Estamos continuamente comunicando, aunque estemos en silencio y mirando a otro lado. Por lo tanto, está en tu mano decidir si quieres comunicarte como lo has hecho hasta ahora, o probar a comunicarte de una manera más eficiente y mejorar tu relación de pareja, ¡Tú decides!