Un fármaco relacionado con la regulación de la serotonina.

La medicación psiquiátrica o psicológica, al igual que el resto de tratamientos farmacológicos no son perfectos. Por lo que la investigación en campo de la farmacéutica es esencial para lograr nuevos avances que garanticen no solo medicamentos más eficaces, sino también más seguros.

Uno de los ejemplos más representativos es la aparición en el mercado de la vortioxetina, comercialmente conocida bajo el nombre de Brintellix. Se trata de un fármaco antidepresivo de gran eficacia del cual hablaremos a lo largo de este artículo. Así como de sus funciones, efectos secundarios y precauciones durante su consumo.

¿Qué es la vortioxetina y para qué sirve?

La vortioxetina es un fármaco relativamente novedoso catalogado dentro de los medicamentos conocidos como moduladores de la serotonina y cuyo principal cometido es aumentar el flujo de este neurotransmisor, favoreciendo la estabilidad mental o psicológica. Por este motivo su principal campo de actuación es el relacionado con el tratamiento de los trastornos depresivos.

Este fármaco fue lanzado al mercado en el año 2016 por la empresa farmacéutica Lundbeck y su importancia reside que en ha sido descrito como el primer medicamento, dentro de una nueva concepción de los antidepresivos, con mecanismos de acción multimodal.

Además de haber demostrado una gran y extensa eficacia en el tratamiento de la depresión, también se distingue por ser un fármaco con un magnífico perfil de tolerabilidad. En cuanto a la acción multimodal de este, la vortioxetina ha evidenciado no solo eficaz efecto antidepresivo, sino que también resulta ser muy eficaz a la hora de disminuir los síntomas cognitivos de la depresión, así como para conseguir una mejoría general en el trastorno depresivo mayor.

De la misma manera, también se ha revelado como una alternativa eficaz a los tratamientos con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y a los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN) para aquellos pacientes que no responden bien al tratamiento con estos. Otras de las muchas bondades de la vortioxetina su destacada efectividad como tratamiento de mantenimiento a la hora de evitar la reaparición de los síntomas o las recaídas en adultos y ancianos paciente de depresión.

La principal diferencia entre este fármaco y los antidepresivos ISRS e ISRN tradicionales es que la vortioxetina, además de inhibir la recaptación de serotonina, posee la capacidad de regular la actividad de algunos receptores de esta.

Por lo que se hipotetiza que esta acción multimodal es la responsable de producir los efectos antidepresivos, ansiolíticos y la disminución de los síntomas cognitivos tan característicos de este medicamento; sin, además generar una gran cantidad de efectos secundarios indeseados.

¿Cómo se administra este antidepresivo?

La vortioxetina se comercializa en formato de comprimido para su administración oral. Habitualmente, se recomienda ingerir una dosis de entre 5 y 10 miligramos diarios, dependiendo del estado del paciente. Es decir, un comprimido diario preferiblemente siempre a la misma hora.

Sin embargo, es necesario concretar que esto son solamente unas indicaciones generales de administración, por lo que resulta de vital importancia que el paciente siga al pie de la letra las indicaciones dadas por el profesional médico. Esto significa que el paciente, nunca deberá modificar la dosis de vortioxetina recomendada, ni por exceso ni por defecto. Por el contrario, es muy probable que este experimente graves efectos secundarios como alteraciones graves del estado de ánimo o fuertes arranques de ira.

Debido a que la vortioxetina se trata de un medicamento psiquiátrico, es muy posible que el tratamiento farmacológico se inicie de manera gradual, comenzando con dosis más bajas que van aumentando según pasan las primeras semanas de tratamiento.

Los efectos terapéuticos de la vortioxetina pueden tardar varias semanas en ser percibidos. Por lo que, tanto si el paciente no siente ninguna mejoría como si experimenta algún tipo de efecto secundario que le pueda resultar molesto, bajo ningún concepto deberá dejar de tomar la medicación, sino acudir a su médico y que este la reajuste.

Los efectos secundarios que conllevan la retirada brusca de la vortioxetina pueden incluir cefaleas graves, aumento de la rigidez muscular, alteraciones anímicas, vértigos, mareos o secreción nasal.

¿Qué efectos secundarios puede tener?

Como ocurre con la gran mayoría de la medicación psiquiátrica, la vortioxetina puede conllevar una serie de efectos secundarios que, dependiendo de la intensidad y duración con la que aparezcan, pueden resultar realmente molestos para el paciente.

Estas consecuencias pueden dividirse entre aquellos efectos secundarios que no resultan graves, por lo que no requieren de atención médica y aquellos otros más serios o graves en los que sí será necesario acudir a la consulta del especialista lo antes posible.

1. Efectos secundarios no graves

Entre los efectos secundarios que no suponen un riesgo serio para la salud, encontramos los siguientes:

  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Estreñimiento.
  • Flatulencias.
  • Sequedad bucal.
  • Vértigos o mareos.
  • Sueños inusuales.
  • Alteraciones en el deseo y/o la capacidad o rendimiento sexual.

2. Efectos secundarios graves

En el caso de que el paciente experimente alguno de los siguientes efectos secundarios, no deberá abandonar la medicación pero sí es necesario informar al profesional pertinente para que la ajuste.

  • Alteraciones cutáneas como sarpullidos, urticarias o picazón.
  • Inflación de los ojos, el rostro, los labios, la lengua o la garganta.
  • Ronquera.
  • Problemas para respirar o tragar.
  • Cardenales, sangrados o moretones sin causa aparente o conocida.
  • Sangrados en la nariz.
  • Cefaleas.
  • Problemas de concentración.
  • Alteraciones de memoria.
  • Sensación de confusión.
  • Debilidad muscular.
  • Desequilibrio.
  • Alucinaciones.
  • Convulsiones.
  • Desmayos o pérdidas del conocimiento por un período de tiempo (coma).

¿Qué precauciones se deben tomar con su consumo?

Antes de iniciar el tratamiento con vortioxetina, el paciente deberá informar de cualquier condición especial de salud en la que se encuentre, así como si se encuentra tomando algún tipo de medicación, con o sin receta. Sobre todo si se trata de medicamentos inhibidores de la monoaminooxidasa (MAO), puesto que pueden generar graves interferencias con el tratamiento.

De la misma manera, antes de iniciar el tratamiento el paciente debe poner en conocimiento del especialista médico si sufre de alguna alergia o de si se encuentra tomando algún tipo de complemento vitamínico o, incluso, algún complejo de hierbas naturales, ya que estos también pueden ocasionar interferencias con la acción de la vortioxetina.

En cuanto a las pacientes embarazadas, se ha observado que la vortioxetina puede provocar toda una serie de problemas en los recién nacidos, sobre todo si se administra en los últimos meses de embarazo. Por lo tanto, la paciente debe de informar de sí está embaraza o de si planea estarlo para ajustar o modificar la medicación.

Finalmente, la vortioxetina puede afectar a la capacidad de razonamiento así como a la exactitud de los movimientos, por lo aquellos pacientes que en su rutina diaria se incluya la conducción o manejo de maquinaria pesada deberán prestar especial atención a estos síntomas y, en la medida de lo posible, cesar estas actividades durante el tratamiento.