Aprender a dejar de ponerse excusas es un importante progreso para conseguir objetivos. Unsplash

Todas las personas a lo largo de su vida han intentado en alguna ocasión generar un cambio en su vida. Este cambio puede ser un cambio personal, como dejar de fumar o profesional, como por ejemplo trabajar para conseguir un ascenso.

No obstante, es un hecho que los cambios provocan temor y que este temor a salir de nuestra zona de confort puede hacer que nosotros mismos trunquemos nuestros intentos de éxito. Esquivar estos intentos no es sencillo pero a lo largo de este artículo se muestran varias claves para combatir el autosabotaje.

¿Por qué aparece el autosabotaje?

Existen una gran número de razones por las que las personas acaban interfiriendo, de forma más o menos inconsciente, en su camino hacia el éxito o hacia la consecución de cualquier meta u objetivo.

Habitualmente, los motivos por los que esto tiende a suceder están relacionados con el autoconcepto. Es decir, con la opinión que tiene la persona sobre sí misma. Esta opinión se origina y moldea durante toda la vida, por lo que modificarla es complicado, pero no imposible.

Este autoconcepto se configura desde los primeros años de vida de la persona. Por lo que es esencial que durante la infancia el niño reciba mensajes de apoyo y seguridad, puesto que la opinión que este se forma acerca de su capacidad durante este momento le acompañará prácticamente durante el resto de su vida.

La importqancia del autoconcepto

Es común que aquellas personas que durante su infancia y adolescencia desarrollaran un gran autopercepción de fracaso o mediocridad encuentren más dificultades a la hora de conseguir sus objetivos o sus sueños. No obstante, esta percepción de uno mismo se puede transformar e invertir si la persona está dispuesta a ello.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, el principal requisito para acabar con el autosabotaje es que la persona sea consciente de cuáles son las creencias que posee acerca de ella misma, y qué ideas acerca de su identidad se ha repetido a lo largo de su vida. De esta manera puede comenzar a modificarlas para que no interfieran en su camino hacia el éxito.

Existen cientos de maneras de sabotearse a uno mismo, desde pequeñas conductas prácticamente inconscientes hasta comportamientos significativos con los que la persona sabe de antemano que está frustrando sus intentos de conseguir algo. Algunas de las manifestaciones más reconocibles de que una persona está autosaboteándose son:

  • Poner la falta de tiempo como excusa para no realizar aquello que le gustaría pero que le da miedo.
  • Anteponiendo continuamente tareas menos relevantes o con consecuencias menos temidas.
  • Sustituir con conductas de recompensa inmediata para no enfrentarse al problema.

¿Cómo combatir el autosabotaje?

Como se menciona anteriormente, el primer paso para combatir el autosabotaje es que la persona reconozca que dentro de ella existen una serie de creencias perjudiciales y que estas están saboteando sus intentos de progresar.

Asimismo, es necesario tomar conciencia de que, a pesar de que existan cientos de circunstancias que pueden condicionar nuestros éxitos o fracasos, la propia persona es la responsable de sus decisiones y sobre todo de aquellas decisiones que acaban convirtiéndose en autosabotaje.

Una vez reconocidas estas creencias y con la motivación apropiada para cambiarlas, la persona ya puede comenzar a llevar a cabo una serie de buenos hábitos que le impidan recaer en el autosabotaje. Algunos de estos hábitos consisten en:

1. Estar convencido de que es posible

Tal y como se comenta a lo largo del artículo, las creencias acerca de nosotros mismos determinan nuestra percepción de todo aquello que hagamos. De esta forma, si creemos de antemano que no vamos a conseguir algo o creemos que no vamos a estar a la altura seguramente esto acabe sucediendo.

Por lo tanto, el primer paso para evitar el autosabotaje es empezar a cambiar nuestras creencias y, poco a poco, comenzar a creer que sí podemos conseguirlo.

2. Trabajar la motivación

La mayoría de las veces las personas no llegan a ver sus proyectos o aspiraciones hechas realidad porque no poseen las técnicas o habilidades necesarias para trabajar y desarrollar su motivación. Por lo que muchas grandes intenciones o geniales ideas no llegan a ver la luz solamente por el hecho de que la motivación y el compromiso han ido descendiendo durante el trayecto.

Algunos consejos para mantener la motivación, recordar por qué hemos empezado un proyecto y comprometernos con él son:

  • Comenzar un diario sobre el proyecto en el que se describe qué es lo que se quiere conseguir; anotar las aspiraciones, los objetivos y cómo nos sentimos mientras lo llevamos a cabo.
  • Explicar nuestro proyecto a unas pocas personas de confianza. Si se exteriorizan nuestras aspiraciones se hacen más tangibles y, además, nuestro compromiso para con ellas aumentará.
  • Elaborar un plan de acción. En muchas ocasiones fallamos en nuestros intentos de conseguir cualquier objetivo por el simple no saber exactamente qué pasos seguir. Para evitar esto y esquivar el miedo a lo desconocido lo mejor será redactar un pequeño guión que nos muestre los diferentes pasos o etapas a seguir.

3. Ir poco a poco

Por muy motivada que una persona empiece un proyecto si comienza de una forma muy intensa o intentado alcanzar objetivos enormes es muy probable que se canse más fácilmente, o incluso que llegue a experimentar sentimientos de frustración al no poder alcanzarlos.

Teniendo en cuenta que las grandes cosas no se consiguen en poco tiempo, la mejor opción para conseguir una meta grande es desglosarla en pequeños objetivos más accesibles. Asimismo, estos pequeños objetivos tienen la ventaja de potenciar nuestra eficacia y cambiar nuestro autoconcepto, haciendo que las creencias negativas que tenemos acerca de nosotros mismos cambien a mejor.

4. Ser consciente de que no será un camino sencillo

Saber que tanto el camino que tenemos que recorrer como los cambios en nuestra vida que este pueda acarrear no van a ser fáciles nos prepara para poder enfrentarnos a ellos con mayor eficacia.

Los cambios implican abandonar nuestra zona de confort y enfrentarse a nuevas situaciones desconocidas, por lo que si somos conscientes de esta incomodidad y nos mentalizamos para mantenernos firmes a pesar de ella, nos encontraremos mucho más cerca del éxito.

5. Encuentra un equilibrio

Una de las técnicas más efectivas a la hora de enfrentarse a grandes cambios en nuestra vida es la de intentar mantener una estabilidad tanto a nivel mental, físico como emocional. Si conseguimos mantener el equilibrio en estos tres planos nos encontraremos mucho más calmados y eliminaremos las posibles interferencias que puedan alterar el desarrollo de nuestro proyectos.

Es cierto que esto no se consigue de un día para otro, pero mediante esfuerzo y tenacidad podemos llegar a conseguirlo. Si nuestra mente está en orden, si proveemos de energía a nuestro cuerpo y si mantenemos una estabilidad emocional, la consecución de nuestros objetivos será mucho más sencilla y liviana.

6. Conocer las influencias externas

Nuestro contexto social, entorno familiar y amigos pueden llegar a ejercer una gran influencia sobre nosotros, y esta no tiene el porqué de ser siempre buena. En muchas ocasiones nuestros intentos de cambio o de lograr un objetivo no llegan a verse realizados porque nuestro entorno los limita.

Por ejemplo, una persona que quiere dejar de fumar le será mucho más difícil dejarlo si en alguno de sus entornos como el trabajo o los amigos hay gente fumadora.

De esta manera, si conocemos cuales son estas limitaciones o trabas que podemos encontrar nos será mucho más fácil sortearlas. Una buena manera de integrarlas es realizar un listado de posibles obstáculos que nos podamos encontrar por el camino.

Marta Torres, Psicóloga y Coach