Consejos para encontrar la felicidad en uno mismo. Unsplash.

La felicidad es un tema recurrente en la vida cotidiana de las personas. Muchos piensan que se debe buscar encontrando nuevos lugares y nueva gente,, y pueden llegar a invertir mucho tiempo en hacerlo…

Las preguntas que debemos hacernos serían ¿Dónde está realmente la felicidad? ¿Hacia dónde debo dirigir mi vida para encontrarla? Tal vez está más cerca de lo que pensamos, donde menos lo imaginamos.

En este artículo veremos algunas indicaciones útiles para dejar de buscar en otros lugares lo que está en nosotros mismos. De hecho, hablaremos acerca de cómo ser feliz con uno mismo.

¿Qué es la felicidad?

La felicidad se puede entender de varias maneras; es un tema subjetivo, y depende en gran medida de cada uno de nosotros, de la forma en que entendamos el concepto de felicidad.

Entonces, ¿cómo ser feliz con uno mismo? Podemos estar de acuerdo en que la felicidad llega cuando realizamos actividades que nos generan una sensación de gratificación, o cuando obtenemos alguna recompensa (material o no).

Compartir momentos con nuestros seres queridos, practicar nuestro deporte favorito, escuchar una sinfonía, son cosas que pueden generar una sensación de felicidad indescriptible. Esto se debe a que esas acciones hacen que nuestro cerebro segregue algunas sustancias encargadas de brindarnos esas sensaciones, las llamadas hormonas de la felicidad (endorfina, serotonina, dopamina y oxitocina).

Cuando experimentamos la felicidad que nos generan dichas actividades nuestro sistema de recompensas se activa para que busquemos más de esa felicidad por medio de las mismas actividades. Así, queda claro que la felicidad depende en gran medida del sistema de recompensas particular de cada persona, de cómo lo hayamos "configurado".

Consejos para ser feliz con uno mismo

Veamos ahora algunas recomendaciones para vivir una vida plena y feliz, sin necesidad de estar rodeado de cosas materiales o de ser el más popular del grupo (elementos que escapan a nuestro control).

1. Conoce lo que te motiva

Cuando reconocemos cuáles son nuestros verdaderos anhelos, es menos probable enfrascarse en buscar la felicidad en lugares equivocados. Es importante tomarnos tiempo para meditar sobre aquello en lo que realmente queremos invertir nuestro tiempo.

2. Arma tus metas con tranquilidad

Esto se refiere a que debes tener cuidado con la ansiedad de alcanzar tus metas demasiado rápido. Recuerda que lo bueno no siempre llega rápido, y lo mejor será que aprendas a disfrutar del camino. De esa manera serás mucho más feliz a medida que haces las cosas.

3. Quiérete a ti mismo

El afecto es una fuente de felicidad natural, y a veces nos pasamos demasiado tiempo buscándola en otras personas. Mientras más pronto nos demos cuenta de que nosotros somos importantes en nuestra vida, estaremos más cerca de ser felices. Por ello hay que cultivar una buena autoestima.

No hace falta recibir elogios y afecto de muchas personas cuando tú sabes lo que vales y aprendes a apreciarte por ello.

4. Encuentra la felicidad en ti mismo

Como ya lo hemos mencionado anteriormente, no hace falta que busques la felicidad en otra partes. Si organizas tu vida del modo correcto, conseguirás hacer que esté ahí, dentro de ti; únicamente debes enfocarte en verla. Muchas veces nos cuesta más ver las cosas que tenemos frente a nuestros ojos, o en este caso tras ellos…

Nuestra felicidad yace en nosotros mismos, en las cosas que nos gustan, en el disfrutar los buenos momentos enfocados en el aquí y en el ahora, evitando la ansiedad de pensar en el futuro o la melancolía de pensar en el pasado.

Seamos felices viviendo el presente y evitando generar obsesiones irracionales. Si controlas tus pensamientos, controlaras tu felicidad.

5. Busca tus sueños

Hay un refrán que reza lo siguiente “Ata tu vida a un sueño, y serás feliz”. Los sueños son proyectos que dependen en gran medida de nosotros mismos y de las ganas que tengamos de cumplirlos.

Mientras más nos enfoquemos en las cosas que podemos realizar por nuestra cuenta y evitemos depositar nuestra felicidad en manos de terceros estaremos más a gustos con nosotros mismos. Lo ideal es que tu felicidad dependa principalmente de ti, es fundamental que lo tengas claro.

6. Que el último pensamiento del día sea positivo

Antes de irte a dormir, cada noche, asegúrate de pensar en al menos tres hecho positivos de tu día. Este hábito nos servirá para configurar a nuestra mente y hacer que tienda a darle relevancia a las cosas buenas por sobre las malas.

Al principio lo harás voluntariamente, pero después ver las cosas desde lo positivo se volverá parte intrínseca de tu personalidad.

7. Asegúrate de que tus metas sean realizables

Este punto es de gran importancia para nuestra felicidad; y es que si nos planteamos metas que de plano son irrealizables entonces estamos firmando una sentencia para una vida de estrés y angustia.

Lo ideal siempre será que antes de definir nuestras metas hagamos una evaluación objetiva sobre la factibilidad de las mismas, de esa manera será más probable que logremos realizarlas y menos probable que llegue la frustración.

Referencias bibliográficas:

  • Bono, J. E.; Judge, T. A. (2003). Core self-evaluations: A review of the trait and its role in job satisfaction and job performance. European Journal of Personality. 17 (Suppl1): S5 - S18.
  • Johnson, E.A.; O'Brien, K.A. (2013). Self-compassion soothes the savage ego-threat system: Effects on negative affect, shame, rumination, & depressive symptoms. Journal of Social and Clinical Psychology. 32 (9): 939 - 963.