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Son muchos los mitos que acompañan a las personas mayores y al proceso de envejecimiento: pérdida de sexualidad, mal carácter, depresiones y un largo etcétera.

Lejos de ser racionales, caemos en el error de generalizar rasgos en determinados grupos de edad, y las personas mayores comúnmente son las que peor paradas salen. A la imagen desfasada en la manera de pensar, le integramos una visión retrógrada en la forma de vivir y relacionarse, algo que cada vez choca más con la realidad según nos muestran tanto los medios como ellos mismos.

Mitos y errores generalizados sobre la tercera edad

No obstante, estos mitos sobreviven a pesar de la cantidad de excepciones que representan a las personas mayores.

Estas son seis ideas que nos hemos formado erróneamente sobre nuestros mayores.

1. El envejecimiento implica deterioro físico y mental

A medida que envejecemos, nuestras capacidades pueden verse mermadas, pero esto no quiere decir necesariamente que suframos un deterioro físico y mental incapacitante. La clave está en mantenerse activo para afrontar la vejez con un nivel óptimo y así prevenir la pérdida de funcionalidad. Ser agente primario de salud y promoverla en vez de dejarse llevar por lo que creemos que tiene que venir.

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2. Las personas mayores desarrollan mal carácter

A menudo se habla de personas mayores cascarrabias, impertinentes y mal educadas. No obstante, caemos en el error de generalizar ya que esas conductas no son exclusivas de las personas mayores. ¿Acaso no conoces a un mayor agradable, educado y cariñoso? Si es así, no caigas en este error.

3. A todos nos depara el mismo destino en el envejecimiento

“Los actos que llevo a cabo en el presente determinarán mi futuro”. Esto es una realidad, por lo que dependiendo qué tipo de vida lleves, así envejecerás. Empieza a cuidarte ahora y sigue los principios del envejecimiento activo.

4. Envejecer es sinónimo de pérdida de la sexualidad

La sexualidad permanece durante toda la vida. Con la edad puede disminuir su actividad, pero el deseo se mantiene, así como el ejercicio de su función genital.

5. A medida que envejecemos nos hacemos más inútiles

Esta idea afecta negativamente a las oportunidades de crecimiento personal y a la autonomía.

Además, contribuye al aislamiento social y ataca el estado de ánimo. Tan grave es que los demás piensen esto de los mayores, como que ellos mismos se sientan de esta manera. Si no creo en algo, mis acciones no se encaminarán hacia su búsqueda.

6. Las personas mayores están más tristes que los jóvenes

La tristeza no está ligada a los años, sino a las circunstancias de vida y a la manera en que las afrontamos y superamos. Las personas mayores, vivirán con mayor probabilidad momentos críticos, es natural, pero la experiencia de vida les aporta herramientas para salir adelante. La mayoría de las personas mayores reflejan un alto grado de bienestar y felicidad.

A modo de conclusión

Desde el blog Envejecimiento en Red del CSIC concluimos que…:

“La vejez no sólo trae consigo achaques: también felicidad. No es envejecer lo que resta felicidad, sino las circunstancias que se asocian al envejecimiento.”

Y es que no nos han enseñado a envejecer, pero tampoco es real la imagen de una vejez discapacitante y dependiente generalizada. Hoy en día, la madurez es una etapa más de la vida caracterizada por personas sanas y activas que buscan en un momento de plenitud todo aquello que quisieron hacer en la vida y no pudieron por multitud de razones.

Seguro que si os paráis a pensar conocéis personas de entre 60 y 90 años, felices, activas, independientes, llenas de energía y saludables. Si es así, no caigáis en la sobregeneralización y poneos en marcha para contradecir todos esos mitos poniéndoos a vosotros como ejemplo en un futuro.