Los conceptos (y estados) de enfermedad y salud se pueden entender desde diferentes modelos o enfoques. Hasta hace unos años, el modelo predominante en el campo de la medicina y la psicología, era el modelo biomédico, centrado en la propia enfermedad y en la dicotomía “mente-cuerpo”.

Sin embargo, en el año 1977 y de la mano del psiquiatra George L. Engel, surgió un nuevo modelo, que llegó para quedarse en muchos ámbitos de la salud: el modelo biopsicosocial, que tiene en cuenta los factores biológicos, psicológicos y sociales de la persona a la hora de explicar, entender y afrontar un determinado estado de salud o enfermedad, discapacidad o trastorno.

Modelo biopsicosocial: definición y características

El modelo biopsicosocial es uno de los modelos que encontramos en el ámbito de la psicología, e incluso de la psicoterapia. Se trata de un enfoque que establece que son diversos los factores que influyen en el desarrollo y bienestar de una persona, en el contexto de una enfermedad, trastorno o discapacidad.

Dichos factores, como el propio nombre del modelo indica, son de tres tipos: biológicos (genética, herencia...), psicológicos (conductas, emociones, pensamientos…) y sociales (oportunidades educativas, pobreza, desempleo…).

Origen: George L. Engel

El origen del modelo biopsicosocial lo encontramos en las ideas del psiquiatra y médico internista estadounidense George L. Engel (10 de diciembre de 1913 - 26 de noviembre de 1999), quien en el año 1977 propone un modelo basado en la idea de que en todas las fases de una determinada enfermedad, trastorno o discapacidad, coexisten los tres tipos de factores mencionados (a los que también les podemos añadir los factores espirituales).

Esto se extrapola al estado de salud; es decir, todos estos factores se combinan para influir tanto en la salud como en la enfermedad. Así, el modelo biopsicosocial que introduce Engel, se aleja de la dicotomía “mente-cuerpo” que postulaba el modelo médico tradicional (y que veremos un poco más adelante), y considera el funcionamiento de las personas desde un punto de vista holístico e integral.

De esta manera, en este sistema complejo de factores de diversa índole, interactúan otros subsistemas, que se interrelacionan a través de un proceso dinámico.

Más allá del modelo biomédico

El modelo biopsicosocial supone un avance en el entendimiento de la salud en general, y de la salud mental en concreto, ya que previo a él el modelo que preponderaba era el modelo médico o biológico (un modelo tradicional reduccionista, donde sólo importan los factores biológicos).

De esta manera, el modelo biopsicosocial va más allá, y sostiene que debemos entender la salud y la enfermedad como dos estados que surgen de la combinación de estos tres tipos de factores en la vida de la persona. Además, desde este enfoque se trabaja para el bienestar no solo de la persona o paciente, sino también para el de su familia y comunidad.

Modelo biológico tradicional vs. modelo biopsicosocial

Como hemos visto, el modelo biológico tradicional tiene un carácter reduccionista, ya que sugiere que la enfermedad de una persona se explica únicamente a partir de términos médicos y biológicos, entendiéndose la enfermedad como una mera desviación del funcionamiento normal de la persona, causado por un determinado patógeno, mutación genética, etc.

Además, en este modelo el paciente no forma parte de su proceso curativo, lo que puede derivar en una resistencia al cambio.

Este modelo también recibe otras denominaciones, como la de “modelo biomédico”, y fue introducido por el médico inglés Richard Bright (1789-1858) en el siglo XIX. Así, dicho modelo parte de un enfoque patologista, donde la enfermedad adquiere una gran relevancia, olvidando otros factores que tienen una gran influencia en su origen, desarrollo y curación. Por otro lado, es un modelo que se basa en la dicotomía “mente-cuerpo”.

En cambio, en el modelo biopsicosocial, se cree en el poder de la persona para contrarrestar los efectos (u obstáculos) derivados de su trastorno, discapacidad o enfermedad. Es decir, en este modelo el paciente pasa a tener un papel más activo, ya que él mismo es un agente de cambio, y es por ello que se le empodera -en la medida de lo posible- desde las tres vertientes: biológica, psicológica y social.

Así, según el modelo biopsicosocial, en contraste con el modelo médico tradicional, ya no es el cuerpo el que enferma, sino la persona en su plena totalidad, con todo lo que ello implica.

Factores del modelo biopsicosocial

Como hemos visto, el modelo biopsicosocial rompe con el modelo tradicional médico porque tiene en cuenta factores que hasta el momento, no se habían tenido en cuenta a la hora de entender un proceso de enfermedad, o un estado de salud. Vamos a ver, de forma resumida, en qué consisten cada uno de estos factores.

1. Factores biológicos

Los factores biológicos tienen que ver con la biología de la persona, es decir, con su anatomía, su genética, la causa de la enfermedad en el caso de padecer una, la movilidad, la fisiología, etc. Son los factores que predominan en el modelo biomédico.

2. Factores psicológicos

Los factores psicológicos del modelo biopsicosocial tienen que ver con la esfera más personal de la persona, y engloban sus pensamientos, emociones, comportamientos, procesos cognitivos, estilos de afrontamiento, psicopatologías, personalidad, conducta de enfermedad…

En este grupo de factores, podríamos también incluir la vertiente más espiritual de la persona (o incluso situarla fuera de él), ya que también juega un papel clave en muchos procesos de enfermedad y en la propia salud.

3. Factores sociales

Finalmente, dentro de los factores sociales que establece a tener en cuenta el modelo biopsicosocial en el desarrollo y afrontamiento de una determinada enfermedad o condición de discapacidad, encontramos el estrés, la percepción de este último, la situación económica y laboral (por ejemplo la situación de desempleo), la percepción de la carga diaria, ya sea familiar o laboral, etc.

Ámbitos de aplicación

El modelo biopsicosocial es un enfoque que está en auge desde hace ya algunos años, y que podemos encontrar no solo en la psicología (y como consecuencia, en la psicoterapia), sino también en otras ciencias y campos de conocimiento, especialmente del ámbito de la salud, como lo son: la pedagogía, la psiquiatría, el trabajo social, la terapia ocupacional, la sociología, la fisioterapia…

Por otro lado, en el ámbito de la discapacidad intelectual y de las enfermedades crónicas, el modelo biopsicosocial adquiere un especial protagonismo. Esto es debido, entre otras razones, a que en este ámbito trabajan personas que se dedican a la atención y el cuidado de estas personas, y que desde este modelo pueden abordar sus necesidades otorgándole la importancia necesaria a todos estos factores para la rehabilitación o mejora de la persona, quien, recordemos, se procura que tenga un papel activo en su bienestar y/o curación.

Referencias bibliográficas:

  • Amigo, I. (2012). Manual de Psicología de la Salud. Madrid: Pirámide.
  • Dowling, A. S. (2005). George Engel, MD (1913 - 1999). American Journal of Psychiatry, 162(11): 2039.
  • Engel, G. L. (1977). The need for a new medical model: A challenge for biomedicine. Science, 196: 129-136.
  • Oblitas, L. (2006). Psicología de la salud y calidad de vida. 2da. Ed. México: Thomson.